Bailarina como quería su papá, no: Ruth Bravo, subcapitana de la selección en el Mundial

Ruth Bravo, ya se sumó al plantel que viaja a Francia
Ruth Bravo, ya se sumó al plantel que viaja a Francia Fuente: LA NACION
Olivia Díaz Ugalde
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5 de junio de 2019  • 07:22

Alegre y divertida, camina entre la gente. Disfruta del presente. Atenta y pensante, es consciente del camino recorrido y del que resta por abrir. A medida que pasan los días, la jugadora argentina toma noción del poco tiempo que resta para el debut, y la panza se le arruga. Es algo incontrolable, una mezcla de sensaciones, nervios y ansiedad. Porque pocos saben del dolor, la lucha y el sacrificio que este equipo realizó para llegar a este momento. Los íntimos saben por lo que pasaron para que hoy ellas estén por vivir un Mundial de fútbol.

"Me ilusiono con el debut. Soy una convencida de que la Argentina va a hacer historia, y vamos a dar sorpresas. Hace doce años que no jugábamos una Copa del Mundo y nunca se superó la primera etapa. Eso nos desafía y nos potencia para sacar lo mejor de cada una. Ojalá que contra Japón hagamos un buen primer partido", dice entusiasmada.

Ruth Bravo, capitana del equipo argentino, que viaja a Francia
Ruth Bravo, capitana del equipo argentino, que viaja a Francia Fuente: LA NACION

Es Ruth Bravo, la subcapitana de la selección femenina de fútbol. Junto a sus 22 compañeras (y otras tantas más que pasaron por el proceso selectivo y que las sienten parte del equipo), es parte del viaje a su primer mundial con el equipo mayor. Son parte del movimiento que está rompiendo con las barreras de los prejuicios y la discriminación. Todas vivieron momentos duros: paros, desarraigo, falta de técnico y participación internacional. Todas quieren un futuro mejor, por eso están orgullosas de su recorrido, y miran atrás para tomar impulso y aterrizar en Francia con fuerza.

"Es un mix de sensaciones. Estoy feliz por ir a un Mundial pero que me pone muy triste que muchas de las chicas no estén. Ojalá el mensaje les llegue. Ellas son parte de todo esto. El grupo, a nivel futbolístico, tiene que terminar de acomodarse. En el partido despedida (fue victoria por 3 a 1 ante Uruguay) no jugamos bien, pero nos estamos preparando, aprendiendo de los errores", explica la jugadora a LA NACION.

De eso se trata. De aprender de los errores, de mejorar, y vaya si Bravo conoce de eso. Al fútbol local lo conoce en detalles. Jugó para Estudiantes de La Plata desde los 15 años y en 2015 llegó a Boca, equipo con el que salió subcampeón en tres temporadas. Se lesionó, jugó en horarios impensados durante días de semana, intercaló entrenamientos con trabajo y convocatorias con la selección. Durmió en los viajes en colectivo, tuvo jornadas largas, pero valió la pena. Este año decidió probarse en el exterior y viajó a España, a un equipo de la segunda división (CD Tacón), con el cual salió campeón y logró el ascenso.

"De Boca me fui porque sentí que no le podía dar más nada. Fue un gran dolor irme del club que amo. Pero lo necesitaba para poder mejorar, para poder ayudarlo. porque le había dado todo. Llegar a España me ayudó a crecer tanto en lo humano, lo personal y en el fútbol. Me permitió estar todos los días al 120 por ciento para cada entrenamiento. Allá no tenes nunca el lugar asegurado, si tenes un mal entrenamiento el domingo vas al banco, sea quién seas, no como acá que capaz faltás y sos titular", describe la volante de 27 años, después de brindar una charla inspiracional organizada por Nike. Y añade: "Allá es muy técnico y muy táctico todo. Que vaya una argentina, pegue alguna que otra patada, tironee alguna camiseta y demás, es interesante."

Ruth Bravo, sub capitana de la selección, quiere un fútbol igualitario y profesional. Por eso juega, se entrena y cuenta su experiencia, para motivar a otras chicas a seguir jugando.
Ruth Bravo, sub capitana de la selección, quiere un fútbol igualitario y profesional. Por eso juega, se entrena y cuenta su experiencia, para motivar a otras chicas a seguir jugando. Crédito: Prensa Nike

Pensar en sus comienzos es retrotraerse a los inicios de la mayoría de las jugadoras de fútbol del país. Esa lucha interna y social a la que se enfrentan por querer practicar un deporte 'de hombres'. Su papá quería que fuera bailarina, por eso combinaba las clases de baile con los entrenamientos. El balance justo, siempre apoyada por su mamá, su aliada. Pero el fútbol era su pasión. De hombres, de mujeres, sobre tierra o con arcos improvisados con dos latas. Y nada la frenó. Formó parte de las selecciones Sub 18, Sub 20 y la mayor. Disputó los Juegos Sudamericanos de 2014 (medalla de oro), la Copa América 2018 (histórico tercer puesto) y el repechaje frente a Panamá, que las clasificó a la Copa del Mundo.

-¿Cómo y en qué cambió la relación respecto de la AFA con la selección femenina?

-Hubo muchísimos cambios con la AFA. Cuando nosotras pedimos ser escuchadas y fue justamente lo que pasó. Recibimos el llamado del presidente y nos juntamos al día siguiente de la Copa América, y planteamos las situaciones. Es una persona muy abierta, que nos está acompañando. Se construyó un vestuario propio, para nosotras, la designación de las fechas FIFA, nos están pagando los viáticos... La verdad es que fuimos escuchadas y lo que dijo el presidente de que va a ser el presidente de la igualdad lo está cumpliendo.

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[R][R][R] Ellas [R]

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-En cuanto a la preparación para el Mundial de Francia, ¿fue lo que esperaban?

-Se aprendió mucho en los viajes que tuvimos a principio de año. La Copa de las Naciones, los amistosos en los Estados Unidos. De esas giras se aprendió mucho, más allá de los resultados. Nunca tuvimos tanta preparación previa, y menos fuera de Sudamérica. Hay muchos aspectos por mejorar, pero estamos por un buen camino. Las ganas y la motivación están intactas.

-Respecto al fútbol local, ¿crees que la Argentina está preparada para afrontar este cambio al profesionalismo?

-El proyecto está claro. Ahora depende de los clubes. Falta que se invierta en las divisiones inferiores y se empiece a construir. Si bien restan abrir algunas cabezas y terminar con algunos prejuicios, se nota el cambio en la sociedad y hay un futuro enorme. Hay que cambiar y dejar que las nenas empiecen a jugar al fútbol en las escuelas. Pero me quedo con todos los caminos que estamos abriendo. No hay nada que me enorgullezca más que dejar todo este legado para las camadas que vienen atrás de nosotras.

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De quien de quien ?? Kun Agüero papá !!! [R][R][R][R]

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