Diego Maradona, aclamado por Newell's, no tendrá homenaje en Rosario Central: ¿habrá aplausos, silbidos o indiferencia?

Diego en el balcón, aclamado por los hinchas de Newells
Diego en el balcón, aclamado por los hinchas de Newells Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera
Pablo Casazza
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14 de febrero de 2020  • 23:59

ROSARIO.- Pasa Diego Maradona, y todo a su alrededor cambia. Jamás, para bien o para mal, para él mismo y su entorno, para los que lo quieren o no, será una figura desapercibida. La travesía de Diego al mando de Gimnasia tiene como próxima estación a Rosario Central, este sábado a las 19.45, en el Gigante de Arroyito y la polémica se instaló en Rosario.

Hablaron los protagonistas, los hinchas, los dirigentes, y todos se baten a duelo con palabras. Algunas moderadas, otras incómodas, muchas agresivas, pocas pasan por el tamiz de la concordia. En definitiva, una pintura exacta del fútbol argentino y la sociedad.

Su paso por Newell's, efímero y tumultuoso, sus manifestaciones de afecto hacia el equipo del Parque de la Independencia, y algunas declaraciones folclóricas contra el rival de toda la vida, al estilo que tiene acostumbrado Maradona a sus seguidores -no exentas de algún tipo de agresión-, trajeron repercusiones. Por eso, la patria canalla está dividida. Una parte lo repudia, otros lo respetan solo por lo que hizo en la selección argentina, y algunos más, practican el ejercicio de la indiferencia.

Homenaje sí, homenaje no, el primero en dejar en claro su postura fue el vicepresidente de Central, Ricardo Carloni, que en declaraciones a diversos medios afirmó: "Vamos a recibir a Maradona como un técnico más, con el respeto con el que recibimos a cualquier otro entrenador que llegue a nuestra cancha; no existirá ningún tipo de homenaje". Lo hizo en referencia a los honores que recibe el actual DT de Gimnasia en cada cancha que pisa.

Esto significa que no habrá una entrega de plaqueta ni obsequio, ni el público ni en privado. Carloni lo recalcó. "A Maradona lo saludaría, pero no le pediría una foto. Siempre lo voy a respetar por lo que hizo como jugador", le dijo a la tira radial de Estadio Tres, por LT3. "Solo homenajeamos a nuestros ídolos". Claro y determinante.

Los fans de Newells respaldando a Maradona
Los fans de Newells respaldando a Maradona Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

Quien rompió el molde de la grieta futbolera fue el capitán canalla y arquero, Jeremías Ledesma. "Tenemos que darle un agradecimiento por lo que hizo con la celeste y blanca. Si puedo, lo voy a ir a abrazar. Yo lo aplaudiría a Diego", dijo, en una conferencia de prensa.

Los argumentos de Ledesma no se quedaron ahí: "Nos dio la gran alegría del '86, los goles a Inglaterra, el pase a Caniggia (contra Brasil), y mucho mas. Cuando pasaron el especial de diez horas (en la señal TyC Sports) me quedé con ganas de más".

En una ciudad convulsionada ante cada clásico, donde la violencia fue parte inevitable durante muchos años, las palabras de los protagonistas que buscan cordura suenan agradablemente diferentes. De hecho se animó a ir por más: "Tenemos que reconocer a los ídolos futbolísticos, (Marcelo) Bielsa, Di María, Messi, sacarnos la camiseta, y aplaudir a quienes se destacan". Toda una gran definición en tiempos alterados. Claro que no faltaron de parte de los hinchas la crítica a tales declaraciones.

La nota de color la dieron los integrantes de la Iglesia Maradoniana, que en la figura de Alejandro Verón, su fundador, destacaron la actitud de poner a Diego por encima de cada camiseta: "Es uno de nuestros mandamientos, no utilizar a Diego. Fueron declaraciones adultas y maduras las de Ledesma, porque supo separar. De ambos lados hay mucho termo, y hay que terminar con eso. Nosotros pedimos respeto por Diego por todo lo que le dio a la celeste y blanca", cerró.

Los simpatizantes canallas se volcaron a las redes para aprobar esta decisión. El abanico de opiniones y de los modos fue amplio. De un punta a la otra. Desde la agresión llana, a la opinión firme, y a la reprobación fundamentada. En la llegada de este viernes de la delegación de Gimnasia, hubo aplausos. Y hasta un grupo de hinchas de Newell's colocó una bandera enorme, roja y negra, sobre un balcón del céntrico hotel. Diego salió a saludar: fue todo un símbolo. Vestido con la indumentaria del Lobo, se puso una gorrita de Newell's y cantó con los fanáticos.

El show de Maradona en el balcón
El show de Maradona en el balcón Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

"Absoluta indiferencia". "Se lo insulta por leproso". "Ni insultarlo ni agasajarlo". "Acá queremos al Chacho y al Negro Palma". "Central está por encima de todo, no podemos homenajear a quien se cansó de decir cosas contra nosotros". "Afuera de la cancha es el Diego! Contra mí y peleándome el descenso con Gimnasia lo quiero aplastar", son algunos de los tuits que describen el sentimiento auriazul.

En algún momento de la semana se barajó la posibilidad de que Maradona no dirigiera este partido, pero se diluyeron con las horas.

Otro gran ídolo canalla, el Matador Mario Kempes, analizó la situación en TyC Sports. Aseguró que aplaudiría a Diego. "Por lo que representa con la camiseta de la selección. Por eso hay que respetarlo. Los hinchas los aplaudirán bajito, y otros no, y ya está, porque es un partido de fútbol. Respeto mucho lo que diga el hincha teniendo en cuenta el pasado de Maradona en el equipo de enfrente".

Este sábado, la cofradía canalla dará su veredicto final sobre este episodio. Se jugará el partido, con tres puntos vitales en juego para ambos equipos que luchan por salir del fondo, mas allá del presente del local, más holgado, y el de los platenses, en zona roja de los promedios. Luego está Diego. Su camino entre los cielos y los infiernos de su vida seguirán como si nada.

No tiene buenos recuerdos con Central

Diego Maradona no tiene buenos recuerdos cuando se le cruza la palabra Rosario Central. Su aventura en Mandiyú de Corrientes, junto a Carlos Fren, comenzó con una derrota por 2 a 1, precisamente ante Rosario Central, el 3 de octubre de 1994. Maradona, sin carnet habilitante de DT, vio el partido desde la tribuna y poco pudo hacer para torcer la historia. Maradona atravesaba por esos días su sanción por doping, detectado en el Mundial de Estados Unidos, tras la victoria ante Nigeria.

Crédito: Captura de TV

Tras esa fracasada incursión de 12 fechas en Corrientes, llegó el turno de Racing, pero no se cruzó con los canallas en una docena de partidos que duró su mandato.

El reencuentro con Rosario Central fue dirigiendo a la selección camino a Sudáfrica 2010 y nada menos que ante Brasil. Capricho tal vez de salir de River, sede habitual, Maradona dijo: "En River no se siente la hinchada, tenemos que ir a la Bombonera o al Gigante, que sentís la presión de la gente encima". Esa expresión sirvió para alimentar el folclore rosarino. Los hinchas de Central cargaron a los leprosos con la consigna: "Tu Dios eligió mi Templo". Por eso la polémica y la rivalidad se alimenta de cada hecho, cualquiera sea su tamaño. Ese partido de la selección, el 5 de septiembre de 2009, profundizó el desconcierto de ese equipo.

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