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ROSARIO.- No importó que ya no hubiera nada en juego o que la crisis económica aún haga estragos en los bolsillos. Se cumplía una semana de la obtención del título en el Clausura y la consigna de los hinchas de River era festejar todo lo posible.
Por eso, la caravana de simpatizantes desde el Monumental hasta esta ciudad estuvo cargada de emoción y color. Cerca del mediodía de ayer, unos 20 ómnibus, 25 combis y más de 150 autos con hinchas eufóricos por el título partieron rumbo al Gigante de Arroyito para ver al equipo en la última fecha del torneo, frente a Central.
El trayecto fue a puro bocinazo, con el agite de las banderas y los cantos típicos de la cancha. Una multitud se trasladó desde Buenos Aires para saludar al equipo. Y al técnico. Porque seguramente el encuentro de ayer marcó la despedida de Ramón Díaz como entrenador de River en este ciclo. La gente, aunque dividida en cuanto a su continuidad, le ofreció su agradecimiento. De la misma manera que lo hizo con los jugadores, ya que varios es posible que no sigan en la institución porque buscarán nuevos horizontes en el exterior.
Al salir al campo de juego, el equipo se encontró con una explosión de papelitos, que nació de las dos bandejas populares visitantes y terminó en el césped. Unos 15.000 hinchas de River, entre los que estaban en las populares y los que fueron a la platea, le dieron la última bienvenida del Clausura al conjunto de Núñez.
Se desplegaron las cintas blancas y rojas, que son una costumbre en el Monumental. Como para que los futbolistas no se sintieran ni por un instante lejos de casa.
Tras saludar a la gente, dos jugadores se acercaron al banco de suplentes local para saludar al técnico, César Menotti: Esteban Cambiasso, que lo tuvo en Independiente, y Angel Comizzo, a quien el Flaco llevó a River en 1988. Ramón Díaz esperó unos segundos más, pero también se estrechó en un abrazo con Menotti.
Con la salida de los jugadores quedó develado el misterio de las cabezas . La mayor parte del plantel, por iniciativa de Eduardo Coudet, cambió el color del cabello por la obtención del torneo.
Los que no se sumaron fueron Comizzo y Ricardo Rojas, que, según ellos, ya no están para eso. "Se lo dejo a los jóvenes, que están contentos y tienen un futuro enorme", dijo Ramón Díaz.
Así, se los vio al Chacho Coudet y a Ariel Garcé de azul; a Martín Demichelis, Cambiasso, Andrés D´Alessandro y Maxi López con un rubio oxigenado intenso; Cristian Ledesma, Víctor Zapata y el debutante Emiliano Díaz compartieron un color caoba, mientras que Alejandro Domínguez usó el violeta y Fernando Cavenaghi el verde.
Con el final del encuentro, el público les entregó a todos una gran ovación de despedida y de agradecimiento por la 30a alegría a nivel local.
Ramón Díaz se dio un gusto grande ayer: a los 29 minutos del segundo tiempo hizo debutar a Ramón Emiliano Díaz, su hijo, de 18 años, que por primera vez se concentró para un partido y fue al banco. "Lo traje para que sienta lo que es esto, como en otro momento lo hice con Andrés Aimar", dijo el DT.




