

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Todavía cuesta comprender lo que ocurrió. Hasta los 88 minutos y 12 segundos, River ganaba 1 a 0 y se estaba consagrando bicampeón de la Copa Libertadores. Monarca de América, con tres títulos continentales sobre cinco ediciones...
Pero de un plumazo, todo se evaporó. En solo tres minutos, los dos goles de Gabriel Gabigol Barbosa le permitió a Flamengo remontar una historia que parecía sentenciada. Ganó 2 a 1 y dejó a River, que bordeó la gloria y ya ensayaba la vuelta olímpica, con las manos vacías.
Más allá del impacto, lo cierto es que no es la primera vez que le ocurre. De hecho, padeció este mismo karma en dos ocasiones anteriores de este mismo torneo. Curiosamente, las tres veces que perdió una final de la Copa Libertadores, le pasó lo mismo.
En la definición de 1966, Peñarol había ganado 2 a 0 la ida, en Montevideo. River venció 3 a 2 en el Monumental. Por entonces, a igualdad de puntos se debía jugar un desempate en campo neutral. En Santiago de Chile, a los 20 minutos del segundo tiempo el Millonario derrotaba 2 a 0 al conjunto uruguayo. Peñarol reaccionó y lo igualó en solo seis minutos (descontó Alberto Spencer a los 65 y empató Julio César Abadie a los 71). Y en el alargue, se lo ganó 4 a 2, gracias a oro tanto de Spencer y uno de Pedro Rocha. Esa derrota le valió el mote de gallina, que con el tiempo sus hinchas resignificaron y hoy lucen orgullosos.

Diez años después, la historia se repitió. El rival entonces fue Cruzeiro. En Belo Horizonte fue goleada 4 a 1 para el local. El 2-1 de River en la revancha llevó otra vez la definición a Santiago. El partido, parejo, estaba 2 a 2. Como ocurrió este sábado en Lima, todo parecía que se definía por penales. Pero a los 88 llegó el tanto de Joãozinho que le dio la Copa al conjunto brasileño.
Desde entonces hasta hoy, River disputó otras cuatro finales de la Libertadores (1986, 1996, 2015 y 2018) y las había ganado todas. Pero el dramático desenlace ante Flamengo en Lima reavivó aquellos fantasmas que parecían enterrados, y que vuelven a aparecer.


