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El mediocampista del seleccionado argentino, Rodrigo De Paul, utilizó sus redes sociales para expresar sus sensaciones tras la derrota del equipo en el Mundial ante España. En un mensaje cargado de emotividad y análisis sobre el contexto que rodeó al plantel durante el torneo, el futbolista reconoció el dolor que atraviesa el grupo por no haber logrado ganar.
“El dolor más grande es porque no pudimos llevar otra vez la copa del mundo a nuestro país, porque si hay alguien que merecía volver a vivir esa sensación, eran ustedes”, manifestó el deportista en su publicación, para demostrar que la identificación con la hinchada se convirtió en el pilar fundamental en el plantel, que volvió a disputar el partido decisivo cuatro años después de haberse consagrado en Qatar 2022.
“Pero con el correr de las horas nos van haciendo caer que la identificación que tienen con este grupo va más allá del trofeo y eso es algo de lo que me quiero agarrar para poder transitar este momento”, sumó.
Por otro lado, el mediocampista le dedico unas palabras para quienes, según consideró, aguardaban un traspié de la selección argentina: “Hoy miro cuantas gente esperaba esta caída, instalando durante toda la copa del mundo conspiraciones infundadas para calmar el dolor de otro por no poder vivir lo que todos los argentinos estábamos viviendo, porque nuestras sonrisas molestan, porque nuestras maneras les jode.."
A pesar de las críticas externas, De Paul reafirmó que el proceso deportivo fortaleció la convicción del grupo y según el volante, el intento de desestabilización por parte de ciertos actores no hizo más que confirmar la resiliencia de los jugadores ante la adversidad. “Pero eso no hizo más que reafirmar que la pasión y el amor por nuestra camiseta puede con todo”, agregó en su mensaje oficial y para concluir, escribió: “Me dolerá mucho tiempo pero hoy más que nunca estoy orgulloso de ser argentino”.
El partido contra España estuvo atravesado por el nerviosismo y las protestas. Argentina debió afrontar parte de la final con diez futbolistas, mientras que Scaloni también recibió una tarjeta amarilla por reclamar una decisión arbitral desde la zona técnica.
El entrenador mostró su enojo ante una determinación del esloveno Slavko Vincic y fue amonestado en uno de los momentos de mayor tensión. Desde el banco, el cuerpo técnico buscó alternativas para sostener al equipo en inferioridad numérica, aunque Lautaro finalmente no fue elegido para ingresar.


