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Bruno Fernandes atajaba en Flamengo, el club más popular de Brasil y la entidad considerada con más socios del mundo. Era un ídolo para los hinchas: buen jugador, famoso, exitoso entre las mujeres y millonario. Pero su vida cambió con un crimen que conmociona al país vecino: hoy está detenido como el principal sospechoso del crimen con características macabras de una ex amante, en un caso que se convirtió en referencia de la violencia contra la mujer.
Con sus atajadas, a Bruno Fernandes das Dores de Souza, de 25 años, se le atribuye gran parte del éxito de Flamengo en el Brasileirao de 2009. Pero su nombre saltó de las páginas de deportes a las de policiales por la muerte de una ex amante suya asesinada a sangre fría, despedazada y cuyos restos fueron tirados a los perros.
Se conocieron en el inicio de 2009, durante una fiesta en la casa de Adriano, el ex jugador de Inter, de Italia, que entonces estaba en Flamengo. Ella, Eliza Samudio, una bella joven de cabello negro, de 25 años, presentada por el diario O’Globo como "estudiante, modelo y actriz de films pornográficos". La historia siguió a puro escándalo: una relación extraconyugal, un embarazo y el arquero que no quiso reconocer su paternidad. Después de algunos meses, la modelo denunció en una comisaría especializada en atención a la mujer que Bruno, con la ayuda de dos amigos, la secuestró, agredió y obligó a tomar una sustancia abortiva, que no dio resultado.
El embarazo siguió y la garota reclamó la paternidad correspondiente de su hijo, que hoy tiene cinco meses. Ahí nació el principio del fin. A comienzos de junio, Eliza fue llevada a una casa de Bruno cerca de Belo Horizonte, presuntamente para hacer un acuerdo con el jugador. La mujer envió noticias por última vez a una amiga el 7 de junio. Hoy, la policía brasileña tiene la certeza de que Bruno dio la orden del asesinato de su ex amante, cuyo cuerpo todavía no fue encontrado. Según la policía, un menor que es primo de Bruno y que afirma haber estado en la casa en donde supuestamente se cometió el crimen, afirmó que el cuerpo de Eliza habría sido desmembrado y servido de alimento para los animales para hacerlo desaparecer.
Bruno, que en prisión recibió el telegrama de despido de parte de Flamengo, dijo recientemente a la radio Globo que tiene "la conciencia tranquila". Y agregó: "En el futuro me voy a reír de todo esto. Seré el arquero de la selección de Brasil en 2014".
El caso conmociona a Brasil, un país que está entre los primeros en el mundo del triste ranking de violencia contra la mujer. Un tiempo atrás, Bruno, para defender a Adriano, dejó picando una sucia pelota en la cancha y justificó: "¿Quién no ha terminado en cachetadas contra su mujer alguna vez?".


