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El día comenzó muy temprano para Andrés Guglielminpietro. Se levantó a las cinco de la mañana y un rato después se trasladó a la sede de Boca para la primera parte de la revisión médica. Por la tarde, luego de arreglar los últimos detalles de su vínculo, volvió a La Boca para realizarse los estudios finales. Los resultados fueron favorables, porque lo que el Guly se convirtió en el segundo refuerzo del ciclo de Miguel Angel Brindisi, ya que también arregló el defensor Aníbal Matellán. El futbolista, de 29 años, ya advirtió en su piel lo que significa ser futbolista de Boca: en los saludos de los hinchas por la calle, en el entusiasmo de sus amigos, en la esperanza familiar...
"Lo que se vive acá es fabuloso. Boca es gigantesco, ni siquiera en Italia se puede sentir un reconocimiento así. En Italia tuve la suerte de jugar en equipos grandes como Milan e Internazionale, pero no se puede comparar con la pasión que se vive acá", confiesa el jugador, nacido en San Nicolás, que en 1998 abandonó Gimnasia y Esgrima La Plata –el club que lo vio crecer futbolísticamente– para irse a Europa. "Estaba de vacaciones en nuestro país y me avisaron que Boca estaba interesado en mí –contó–. Al principio tuve ganas de seguir en Italia, pero a medida que pasaron los días, me entusiasmaba cada vez más con quedarme aquí. Empecé a vivir emociones del pasado, con mis amigos y familiares. Después se hizo firme la oferta de Boca y eso me alegró mucho más".
El caso de Guglielminpietro es llamativo, ya que fue pedido por Carlos Bianchi y luego, ratificado por Brindisi. "Sí, realmente eso me llenó de satisfacción. Estoy muy contento de poder jugar en un equipo tan importante como Boca y todo lo que representará. ¿Si es el desafío más grande de mi carrera? Puede ser, porque cuando me fui al Milan era más chico, más inocente y tenía otras ilusiones. Ahora yo sé que no puedo fracasar."
Todo se dio tan rápido, que el Guly no tuvo tiempo de llamar a Guillermo Barros Schelotto, con quien actuó en el club platense. Anoche, Brindisi llegó al estadio para ponerse al tanto de las últimas negociaciones, y allí, habló de Guglielminpietro: "Es un jugador polifuncional, puede jugar en todas las posiciones del medio campo, aunque sus comienzos fueron como delantero. Tuvo mucho éxito en Europa. Bienvenida su presencia". Asimismo, el Guly se autodefinió así: "Ya no juego de atacante, soy un volante que tratará de hacer goles como en aquella época de Gimnasia (marcó 23 en 107 partidos). Estoy bastante bien físicamente, pese a que tuve largas vacaciones. Pero no tengo miedo porque me cuido bastante. Espero mostrar toda mi experiencia adquirida".
El rostro de Guglielminpietro transmite serenidad; se muestra como un muchacho tímido, enemigo de los flashes. Aunque antes de irse de La Boca, compartió su sueño más próximo "Quiero ganar el campeonato local, es lo primero..."

