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Rivales, enemigos, compañeros, amigos y rivales. A lo largo del tiempo, la relación entre Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo estuvo llena de cambios. Encuentros y desencuentros. Amores y odios. Estas vidas de novela volverán a coincidir en un mismo capítulo, que será el próximo domingo, desde las 14, cuando se enfrenten como entrenadores por primera vez de manera oficial en Godoy Cruz vs. Lanús, en Mendoza. Godoy Cruz vs Lanús. El Titán vs el Mellizo.
Nacidos en La Plata, los mellizos Barros Schelotto y Palermo coincidieron en el mismo colegio, el Sagrado Corazón, aunque en distintos años, pero defendían colores diferentes: mientras Guille y Gustavo jugaban para las divisiones inferiores de Gimnasia, Martín lo hacía para Estudiantes. No había dudas, estaban en veredas opuestas y así lo demostraban en sus "comportamientos", por llamarlos de alguna manera.
Los picaditos que solían jugar en el patio del colegio, que nunca terminaban de la mejor manera, se trasladaron a los clásicos juveniles. A los 12 años, protagonizaron una batalla campal. En la primera fecha del torneo de quinta, Palermo le pegó un codazo a Guillermo. Todo finalizó con la expulsión de Martín, de Gustavo y de otro jugador del Lobo.

"El árbitro les dijo a los tres que tenían prohibido salir del vestuario, pero salieron y se armó una tremenda de 20 contra 20 pegándose afuera, mientras nosotros seguíamos el partido", recordó hace un par de años Guillermo, en una entrevista con la revista el Gráfico. "Siempre nos terminábamos peleando, aunque no a piñas", agregó.
Y esta enemistad desembarcó en Primera . "En un Estudiantes-Gimnasia del 96 o 97, [Javier] Castrilli nos llamó como los capitanes al sorteo, nos pidió que nos saludáramos y los dos lo hicimos mirando para atrás, como diciendo ‘no me importa quién sos'", contó el Mellizo. Pese a las diferencias, sus vidas seguirían unidas.
Una amistad que surge en Boca

"A mí me contrataron un día; y a Martín, el siguiente. Yo conocía el camino a Empleados de Comercio, en Ezeiza, y, cuando fuimos con Gustavo, Martín nos vio en el peaje y nos hizo la seña de que nos seguía, porque él iba por primera vez. En el vestuario estábamos los tres solos. Hubo un ‘Hola, ¿qué tal?’, nos dimos la mano y nos quedamos una hora sentados los tres, sin hablar", rememoró el técnico de Lanús sobre los primeros días en Boca, en1997.
Pero había que romper el hielo y el Bambino Veira, por entonces entrenador xeneize, decidió que concentraran juntos. "Seguro que (Héctor) Veira no sabía nada, nos trajo a los dos y nos puso juntos en la cancha. No tenía idea de como nos llevábamos", enfatizó Guille, que, además, añadió: "Ayudó que estuviéramos cerca en el campo de juego, que viviéramos los dos en La Plata, entonces una vez era ‘Venite que te llevo’ y viceversa. Nunca nos tuvimos que sentar a aclarar nada, se dio todo naturalmente. Los dos fuimos inteligentes para dejar de lado los problemas que habíamos tenido, que tampoco eran muy importantes".

Pero el gran cambio para su relación fue con la llegada de Carlos Bianchi, que en su primera práctica los reunió a ambos y les dijo: "Les aviso a los dos que van a ser titulares las 19 fechas, jueguen bien, mal o regular. Depende de ustedes si en el siguiente torneo seguirán siendo los titulares. No sé cómo se llevan afuera de la cancha, pero adentro tienen que ser los mejores amigos".
La amistad fue creciendo a la par de los títulos de Boca y, antes de la final de la Copa Intercontinental 2000, ante Real Madrid, Palermo le pidió al Virrey que incluyera a su amigo Guillermo como titular. Bianchi, con su ironía habitual, le respondió: "No hay problema, salís vos".
Recuerdo de una entrevista, en 2011:
El último partido que jugaron juntos fue el 15 de Abril de 2007, en el empate 1-1 ante River. Pero el recuerdo más cercano los tiene como rivales. Fue en junio de 2011, cuando el Titán jugó su último partido oficial. En aquella oportunidad, gracias a Palermo, Boca consiguió un empate sobre la hora y mandó a Guillermo y a Gimnasia a jugar un partido desempate con Huracán para no descender.
Como entrenadores, Guillermo y Martín se enfrentaron por primera vez en un partido amistoso de verano, donde los mendocinos se impusieron por 1 a 0. Pero el domingo, por la cuarta fecha del torneo Final, jugarán por los puntos. La cima estará en juego, pero la amistad será la verdadera protagonista.
Un duelo de verano:



