

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
ROMA.- Se pidió una reacción enérgica. Y se tomó una decisión histórica, la más dura que se conoce en el calcio. El club Catania, de la primera división italiana, jugará a puertas cerradas y en estadios neutrales los partidos que le quedan hasta el final de la temporada. La inhabilitación del Estadio Massimino, decidida por el comité de disciplina de la Liga Italiana, se extenderá hasta el 30 de junio venidero. También hubo un castigo económico: la institución fue multada con 50.000 euros.
La sanción se produjo como otra medida en la reestructuración del fútbol italiano tras los serios incidentes que se produjeron en el encuentro entre Catania, en el que juega el volante argentino Mariano Izco, y Palermo, el 2 del actual, en el que el policía Filippo Raciti murió en los alrededores del estadio de Catania, cuando un explosivo impactó en el patrullero que manejaba.
Pietro Lo Monaco, dirigente del club sancionado, ensayó una leve explicación: "Está claro que nuestra responsabilidad es limitada por el hecho de que la violencia ocurrió fuera del estadio. Esta determinación pondrá a la ciudad de rodillas". No alcanzó. Lo Monaco siguió con su discurso y aseguró que la decisión no hará otra cosa más que alimentar el poder y la furia de los violentos. El dirigente dejó entrever posibles disturbios entre la policía y los hinchas en la ciudad.
En breve repaso por el archivo aparecen dos antecedentes similares, aunque no tan rigurosos: en 1952, Legnano, que en aquel período jugaba en la Serie A, sufrió ocho fechas de clausura. En tanto, en 1947, el club Carrarese tuvo 14 fechas de castigo, pero en la B. En ambos casos, ninguno de los dos equipos jugó a puertas cerradas en otros estadios.
El gobierno italiano está muy preocupado por la creciente violencia. Tras la muerte de Raciti, no todo fue reflexión y dolor. Varios estadios aparecieron con pintadas en contra de la policía. Hasta en un encuentro, Roma y Torino, los hinchas silbaron cuando se pidió un minuto de silencio en homenaje al agente muerto. Curiosamente, ninguno de los clubes fue sancionado por la actitud de los simpatizantes.
La provincia de Catania no se quedó. Los gobernantes anunciaron que se presentará una denuncia contra la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) por los daños causados, tras la decisión de la justicia deportiva de cerrar el estadio hasta final de temporada. En Italia, los problemas acarrearon decisiones drásticas. Aunque el tema apenas comienza.



