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A la violencia conocida en las canchas los días de partido y hasta fuera de ellas en jornadas sin fútbol, ayer se repitió una modalidad de pocos antecedentes: los incidentes aéreos. En un vuelo que traía hinchas de Boca que venían de Japón luego de presenciar el desarrollo del Mundial de Clubes, se produjeron disturbios con hombres que serían de la segunda línea de La 12, con un saldo de cinco detenidos, tres en México y dos en Ezeiza.
Algo similar había ocurrido el 5 de diciembre de 2000, cuando otros grupos de hinchas de Boca cometió desmanes en un vuelo con escala en San Pablo, procedentes desde Japón, donde el equipo se había adjudicado la Copa Europeo-Sudamericana luego de derrotar a Real Madrid.
Ayer, los hinchas que venían de Asia realizaron una escala en México. Los incidentes ocurrieron en el vuelo 028 de Aeroméxico, que traía 208 pasajeros, 55 de ellos relacionados con la entidad argentina. En el trayecto, varios pasajeros se quejaron por el comportamiento de un grupo de hinchas. Entonces, al llegar a México tres de ellos fueron demorados y no pudieron continuar su viaje hacia Buenos Aires. El motivo fue incurrir en destrozos y resistencia a la autoridad. Como sucede en estos casos, hubo intervención de Cancillería y hasta anoche se estaban realizando los trámites respectivos para solucionar la situación de los tres hinchas de Boca que fueron demorados.
A las 14, el avión llegó a su destino final: Ezeiza. Allí, la Policía de Seguridad Aeroportuaria informó que al llegar a suelo argentino se produjeron otras dos detenciones. Los acusados, de 30 y 28 años, pertenecientes al lote de medio centenar de hinchas, fueron señalados por los pasajeros y la tripulación como responsables de provocar disturbios y, además, proferir amenazas. Al aterrizar, previa identificación de los revoltosos, se realizaron las dos detenciones sin que hubiese ningún tipo de resistencia a la autoridad. Los otros hinchas y los demás pasajeros se retiraron del aeropuerto con normalidad.
En la causa intervino el juez federal Carlos Ferreiro Pella, titular del Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora, que luego de tomar las declaraciones pertinentes decidió que los acusados -cuya identidad, como suele ocurrir en estos casos, se mantuvo en reserva- permanezcan detenidos.
Anoche, ambos fueron trasladados a la Unidad 28 del Servicio Penitenciario de la Capital Federal. Fuentes relacionadas con la investigación informaron los siguiente: "Para las detenciones se aplicaron los artículos 149 por amenazas y el 194, que se refiere al entorpecimiento de los servicios públicos. Para aplicar este último artículo, el juez se basó en la declaración de distintos integrantes de la tripulación, que testificaron que los incidentes cometidos por los hinchas alteraron el normal funcionamiento del vuelo".
El traslado de los hinchas de Boca a Japón y de la barra brava del club tuvo varios capítulos y controversias. El principal se relacionó con el viaje de Mauro Martín, el nuevo jefe de La 12, quien fue condenado por la justicia argentina con la prohibición de concurrencia a los estadios argentinos por cuatro meses. Sin embargo, el juez Ladislao Endre rechazó un pedido del fiscal Gustavo Galante para que fueran ampliadas las condenas para el barra.
Ya en Japón, Mauro Martín habría negociado con la seguridad del estadio Nacional de Tokio el ingreso de la bandera gigante que fue desplegada cuando el equipo entró en el campo de juego en la final ante Milan.


