La marea colombiana: quiénes son los 26 jugadores cafeteros que nutren la Superliga

Raúl Loaiza, uno de los colombianos que animará la Superliga en el Ciclón
Raúl Loaiza, uno de los colombianos que animará la Superliga en el Ciclón Crédito: Prensa San Lorenzo
Patricio Insua
(0)
1 de febrero de 2019  • 23:59

Un reflejo se dispara ante cada jugador colombiano que se incorpora a la Superliga: el pensamiento inmediato es que marcará diferencias. Ese favorable preconcepto de bienvenida lo forjaron sus compatriotas durante más de dos décadas. Entrenadores, directores deportivos y dirigentes de los clubes argentinos hace tiempo que observan con especial atención al fútbol de ese país. Refuerzos que, muchas veces, también derivaron en grandes ventas a los mercados económicamente más poderosos volvieron a la liga cafetera un atractivo cada vez mayor para los intereses argentinos.

En este mercado de pases once futbolistas arribaron desde Colombia. Cinco llegaron de Atlético Nacional de Medellín, de donde salieron Raúl Loaiza y Gustavo Torres a San Lorenzo, Jorman Campuzano a Boca, Dayro Moreno a Talleres y Reinaldo Lenis a Banfield; Jarlan Barrera dejó Júnior y Duvan Vergara Envigado, ambos para sumarse a Rosario Central; Humberto Osorio Botello regresó a San Martín (SJ) desde Águilas Doradas Rionegro; Edward López es parte de Estudiantes proveniente de Atlético Huila, mientras que Wilson Morelo dejó la camiseta de Independiente Santa Fe y Andrés Cadavid la de Millonarios y se pusieron la de Colón.

A ellos se agregan otros cinco provenientes de distintas ligas: Jorge Carrascal llegó a River desde Karpaty Lvivi, de Ucrania; Mateo Casierra arribó a Racing desde Groningen, de Holanda; Guillermo Celis a Colón desde Vitoria Guimaraes, de Portugal; Andrés Rentería a San Lorenzo desde Cruz Azul, y Mauricio Cuero (ya había jugado en Olimpo y Banfield) a Belgrano desde Cerro Porteño. Se suman así a Frank Fabra y Sebastián Villa (Boca); Juanfer Quintero y Rafael Santos Borré (River); Diego Valoyes (Talleres); Andrés Roa (Huracán); Jefferson Mena (Aldosivi), Mauricio Arboleda (Banfield); Yeimar Gómez Andrade (Unión) y José Luis Sinisterra (Lanús). En total son 26 los colombianos en primera división.

La conexión entre el fútbol argentino y el colombiano nació en un sentido inverso al que prima ahora, con el éxodo que generó la huelga de 1948. Entre los más de 50 jugadores que emigraron, varios de ellos figuras de los equipos con mayor convocatoria, estaba Alfredo Di Stéfano , que jugó cuatro años en Millonarios antes de viajar a España para poner su nombre por encima de cualquier otro en la historia del Real Madrid. Casi medio siglo después serían los clubes de acá los que empezarían a fijarse definitivamente en los futbolistas de allá a partir de los dos golpes del seleccionado que conducía Pacho Maturana en las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos 94. El 15 de agosto de 1993, la Argentina dejó en Barranquilla un invicto de 33 partidos al caer por 1-2, y dos semanas más tarde sufrió la histórica goleada 0-5 en el Monumental. El dolor se transformó también en admiración.

Tras aquellos triunfos al ritmo de Valderrama, Rincón, Asprilla y Valencia, se creó un puente aéreo futbolístico con tráfico permanente desde Colombia hacia la Argentina. El primero en llegar luego de las derrotas del conjunto de Alfio Basile fue Faryd Mondragón . En octubre de 1993 debutó en Argentinos y después de una temporada de grandes atajadas pasó a Independiente, donde dejaría su marca.

Al año siguiente, dos contrataciones provocaron una gran repercusión mediática y la consecuente expectativa: Albeiro Usuriaga llegaba a Independiente y John Jairo Trellez a Boca. Ambos habían ganado la Copa Libertadores de 1989 con Atlético Nacional, pero acá tuvieron suerte dispar. El Palomo dejó un gran recuerdo en Avellaneda y se anotó primero en la lista de colombianos campeones en la Argentina, cuando hizo cotizar muy alto sus goles en la conquista del torneo Apertura 1994. Asesinado en Cali en 2004, con el Rojo ganó también tres títulos internacionales, las Supercopas de 1994 y 1995 y la Recopa 1995. En cambio, Trellez no hizo pie en la Ribera y solo escuchó reprobación a su juego, que se limitó a menos de 20 partidos vestido de azul y oro.

Córdoba, Bermúdez y Serna

El vínculo de Boca con los colombianos cambió para siempre pocos años después, con el gran protagonismo que tuvieron en la catarata de títulos locales e internacionales a comienzos de los 2000. Oscar Córdoba, Jorge Bermúdez y Mauricio Serna se constituyeron en pilares indispensables de la primera etapa de Carlos Bianchi, y más tarde se destacaron Fabián Vargas y Luis Amaranto Perea.

En River, la segunda Copa Libertadores de la era Gallardo también tuvo un distintivo aroma a café con las actuaciones de Santos Borré y Quintero, herederos de Juan Pablo Ángel, Radamel Falcao (se incorporó al club a los 14 años) y Mario Yepes, proyectados luego desde el Monumental al fútbol europeo. Porque la Argentina también se convirtió para los colombianos en la puerta de ingreso al otro lado del océano Atlántico. Iván Ramiro Córdoba partió de San Lorenzo a Italia para jugar 13 temporadas en Inter, donde ejerció como mánager tras el retiro. Con apenas 18 años, James Rodríguez fue figura en el Banfield campeón de 2009 y su carrera continuó en Porto, Mónaco, Real Madrid y Bayern Munich.

Jorman Campuzano, una de las incoporaciones de Boca
Jorman Campuzano, una de las incoporaciones de Boca Crédito: Prensa Boca

Estudiantes incorporó a Duván Zapata a los 20 años por 1.200.000 dólares y dos temporadas más tarde, después de 22 goles en 46 partidos, multiplicó su valor por diez al venderlo al Napoli en 10.500.000; del sur de Italia se fue al norte, primero al Udinese y después a la Sampodoria y hoy en Atalanta es uno de los goleadores de la Serie A junto con Cristiano Ronaldo

Cuando Racing se liberó del lastre más pesado de su historia en 2001, Gerardo Bedoya y Alexander Viveros anotaron sus nombres. Kilian Virviescas dio la vuelta olímpica con River en 2004 y dos años más tarde festejaron Mauricio Cascierra y Josimar Mosquera como parte del Estudiantes de Diego Simeone. Jonathan Copete ganó dos títulos en Vélez y Carlos Carbonero fue el único campeón con dos equipos distintos al celebrar, primero en Arsenal, y después de River.

Hubo también lugar para jugadores tan díscolos como letales frente a los arqueros. Teófilo Gutiérrez deslumbró en Racing con sus goles, tuvo un breve paso por Lanús, mostró un altísimo rendimiento en River (en esa etapa Juan Román Riquelme se refirió al él como "el mejor jugador del país") y más tarde firmó para Central. Cambió de camisetas pero no de hábitos y llevó los conflictos de un lado a otro. También Jairo Castillo gritaba sus tantos a caballo de conductas inconvenientes en el fútbol profesional; sin embargo, su jerarquía le permitió destacarse en Vélez, Independiente y Godoy Cruz.

Gio Moreno mostró talento en Racing; Jairo Patiño una pegada prodigiosa en Newell’s, River y Banfield; Giovanni Hernández habilidad en Colón, y Edwin Cardona fino manejo en Boca. Por supuesto que tampoco faltaron decepciones, sobre todo de los que más se esperaba, como sucedió con Andrés Ibargüen (Racing), Arley Dinas (Boca), Faustino Asprilla (Estudiantes), Freddy Guarín (Boca), Totono Grisales (San Lorenzo, Colón e Independiente) y Wason Rentería (Racing), entre otros.

A mediados del siglo pasado muchos futbolistas argentinos tuvieron en Colombia un exilio confortable. Años más tarde ese fútbol con compás de ballenato sentenció la condena al sufrimiento de un repechaje para mantener el status mundialista. Desde entonces y hasta hoy los clubes de la Argentina buscan en el extremo noroeste de Sudamérica a esos futbolistas con sello propio. Saben que Colombia exporta entrega, talento y gol.

Ventas que dejaron su huella

  • Duvan Zapata (de Estudiantes a Napoli): el delantero emigró en 2013 a cambio de 10.500.000 dólares.
  • Iván Córdoba (de San Lorenzo a Inter): el zaguero fue transferido al calcio por 15 millones de dólares en 2000.
  • Mario Yepes y Juan Pablo Ángel (de River a Nantes y Aston Villa): ambas operaciones se concretaron en 2001 y movilizaron 17 millones de euros.
  • Radamel Falcao (de River a Porto): el delantero se marchó en 2009 y dejó en la tesorería de Núñez 5.500.000 euros.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.