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"Le comuniqué al presidente que no voy a continuar. Que amo a este club, que voy a estar agradecido por siempre, pero me siento vacío y no puedo darle más", las palabras de Riquelme luego de de la derrota de Boca ante Corinthisn fueron un baldazo de agua fría para los hinchas xeneizes. El gran ídolo pegó el portazo aquel 4 de julio del año pasado, en San Pablo.
Que Bianchi haya vuelto al club de la Ribera para su tercer ciclo parecía fundamental para que Riquelme decida volver a Boca. Sin embargo, la palabra de Román parecía cada vez más fuerte, y el día que los jugadores se presentaron otra vez para comenzar la pretemporada, le cerró las puertas al club una vez más.
Los días previos, el volante xeneize se llegó a reunir con Bianchi, señal de que su regreso estaba más cerca. Finalmente, tras una reunión de los principales dirigentes encabezada por Angelici en la Bombonera, todo quedó como al principio y hoy salió públicamente a decir que no continuaría.
Aún sin estar en el club, Riquelme fue muy influyente en el mundo Boca en estos seis meses. Justo le dijo adiós a Boca un 4 de julio, tras perder 2 a 0 ante Corinthians. Pero no pasó desapercibido con constante munición gruesa contra Angelici y Julio César Falcioni . Incluso, tres días antes del último partido del año de Boca ante Godoy Cruz, hizo varias apariciones en los medios que fueron determinantes para el final del ciclo de JC. Estaba todo allanado para que siguiera, pero las palabras de Román sonaron fuertes en los oídos de los hinchas, que con un Bombonerazo propiciaron la vuelta de Bianchi .
En el verano, las cosa parecen haber cambiado. Si bien coqueteó con Tigre, los flojos rendimientos ante River en Mar del Plata y Córdoba llevaron al ídolo xeneize a llamar al Virrey para ponerse a su disposición. El contrato que estaba en suspenso se levantó y Riquelme volverá a lucir la diez de Boca en su espalda, con Bianchi en el banco, y el sueño de pelear una nueva Libertadores.

