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Lionel Messi habla con sus silencios. Lo demostró ayer, luego de marcar el gol sobre la hora ante Leganés, cuando decidió no festejar el tanto y mostrar su gesto de preocupación más allá de la victoria sobre la hora. Pero no es la primera vez que, con actitudes similares, Leo genera un llamado de atención del que se hacen eco los medios, sus compañeros y el cuerpo técnico. En la selección ya lo hizo en 2006.

Los medios españoles especulan sobre los motivos del silencio de Messi. Se dijo que podría tratarse de un enojo con los hinchas por los silbidos o un reflejo del mal momento del equipo. Una tercera hipótesis es el posible enfrentamiento de los jugadores con el entrenador, algo que fue desmentido por Gerard Piqué. "Estamos a muerte con Luis Enrique. Cuando él llegó estábamos en la mierda absoluta y con él ganamos tres títulos", le dijo el defensor a Mundo Deportivo.
Un programa de televisión de La Sexta fue un poco más allá y buscó en sus imágenes a cada una de las personas que no festejaron el gol de Messi en el banco de suplentes del equipo catalán. Allí apuntan también al propio Luis Enrique y a Piqué.
En la selección, Messi tuvo un momento similar. Fue en los cuartos de final del Mundial de 2006 ante Alemania, el local. En el segundo tiempo, el entrenador José Pekerman utilizó sus cambios sin tener en cuenta al por entonces juvenil atacante. Cuando se realizó la última modificación, el rosarino se sentó en el banco de suplentes y miró desganado lo que quedaba del partido en el que la selección perdió por penales. Aquella foto es todo un símbolo de aquel Mundial.
En definitiva, Messi siempre es un foco de atención. Incluso hasta cuando lo que hace es quedarse callado.




