Mina y Moreira, refuerzos para desafíos gigantes

El zaguero ecuatoriano y el lateral paraguayo llegaron a River con el reto de reemplazar a dos históricos como Funes Mori y Mercado; piezas de la reconstrucción que ensaya Gallardo
Juan Patricio Balbi Vignolo
(0)
13 de septiembre de 2016  

Fuente: FotoBAIRES

Mercado, Maidana, Funes Mori y Vangioni, cuatro apellidos que se repetirán de memoria hasta la eternidad por los hinchas de River. La exitosa defensa que empezó a conformar Ramón Díaz y se consagró con Marcelo Gallardo ya se desmembró y el único que se mantiene es Maidana, guardián desde hace más de seis años. Las señales de la reconstrucción empiezan a ser positivas. Pasó más de un año del último partido del adorado Funes Mori y por su posición deambularon Álvarez Balanta, Mammana, Vega, Ponzio... Ninguno logró consolidarse. Ahora, la presencia del ecuatoriano Arturo Mina empieza a colmar las expectativas con solidez, valentía y tareas destacadas. Menos de un mes y medio transcurrió de la partida de Mercado, caudillo y dueño del lateral derecho durante cuatro años. En un corto tiempo, el paraguayo Jorge Moreira se ganó el respeto y la confianza al ofrecerse como una de las piezas de más regularidad en este arranque de temporada. Dos refuerzos insospechados que empiezan a llenar vacíos que se presumían gigantes.

El defensor central ecuatoriano fue un pilar en la campaña de Independiente del Valle, sorpresivo finalista de la Copa Libertadores 2016. Se destacó en las series ante River y Boca, y llegó a Núñez como una de las incorporaciones más valoradas del mercado de pases, aunque iba a arrancar por detrás de Luciano Lollo en las preferencias del DT, claramente. Pero la lesión que traía el ex Racing le dio la chance de mostrarse antes de tiempo.

El lateral guaraní no tenía una carta de presentación de los quilates del zaguero, a pesar de haber jugado para Paraguay. Por eso su nombre no resonó con fuerza cuando firmó su contrato. Hoy es vital en el circuito de juego del nuevo modelo y hasta ocupa otros huecos: ante Talleres, en Córdoba, cubrió la banda izquierda, tras la lesión de Casco.

Fueron 111 partidos, 11 goles y seis campeonatos los que obtuvo Funes Mori desde su debut en 2011. Su despedida fue el 17 de agosto de 2015, por la 20ª fecha del torneo local, en la derrota 1-0 con San Martín, de San Juan, en el Monumental. A partir de allí, su lugar quedó en manos de Éder Álvarez Balanta, pero la irregularidad del colombiano no convenció y terminó partiendo hacia Basilea, de Suiza, en el último mercado de pases. También Mammana –transferido a Lyon, de Francia–, Leandro Vega –cedido a préstamo a Newell’s– y hasta Ponzio, en un ensayo que ejecutó el entrenador sin grandes respuestas, desfilaron por el puesto. Entre tantas fórmulas a las que echó mano Gallardo, en el duelo ante Sportivo Rivadavia, de Venado Tuerto, por la Copa Argentina, fue Mercado quien jugó como primer marcador, con el juvenil Gonzalo Montiel como ladero. Todo un síntoma del debilitamiento que tenía la zaga.

Por eso el arribo de Mina, junto con el de Lollo, fue vital para armar el plantel. Y el ecuatoriano no dejó pasar su chance: con su estilo aguerrido, necesitó sólo de cuatro partidos para convertirse en el primer futbolista de esa nacionalidad en anotar con la camiseta de River. Su último gol había sido el 21 de julio, en el partido de ida de la final de la Libertadores, ante Atlético Nacional.

“Es importante entrar en la historia de este equipo, pero falta mucho. Es difícil jugar con esta camiseta, aunque creo que con mi juego me puedo acoplar. Me gusta el fútbol de acá. Ahora hay que seguir creciendo”, explicó Mina, quien reconoce que para el puesto existe poco margen de error: “Como central no hay que fallar, es así. Acá no podemos dar ventaja. Hay que estar muy cerca del rival”. La sonrisa de Gallardo por la rápida adaptación es un alivio para el DT. “Mina viene muy bien, no paró nunca, porque llegó con actividad y mucho rodaje, contrariamente a Lollo”, realzó el Muñeco.

Mercado jugó 144 partidos en River; convirtió 11 goles y festejó seis títulos. Moreira lleva disputados apenas seis juegos, todos los que se programaron para el club en el semestre. A pesar de que todavía no se anotó en la red –estuvo cerca ante Talleres, al estrellar un remate en el palo y haciendo lucir al arquero Herrera–, el paraguayo cumplió muy bien la función: fue una carta importante en ataque y desarrolló una correcta tarea defensiva. Sin dudas, el despliegue y la velocidad que mostró, más la precisión para enviar la pelota al área, convencieron al cuerpo técnico y a los hinchas.

“Es la primera vez en mi carrera que juego ahí. No entendía lo que me pedía el técnico, porque nunca había jugado por la izquierda, pero la circunstancia lo determinó. Creo que lo hice de buena manera”, contó Moreira, aunque reconoció que no le resultó fácil: “En el primer tiempo me costó adaptarme a la posición, pero luego me sentí más cómodo y me fui soltando”.

Eso sí, a pesar de la improvisación –que terminó saliendo bien–, destacó que es importante que el técnico crea en sus virtudes. “Me pone muy contento la confianza que me da Gallardo, al igual que el equipo. Estoy contento también por el resultado y esperando el resto de los partidos, que serán más difíciles”.

Ante una situación crítica como es la reestructura y la partida de emblemas de un equipo, a River lo urgía empezar a encontrar respuestas para rearmarse y llenar espacios vacíos. Pero los actores inesperados empiezan a tomar papeles protagónicos sin ponerse colorados.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.