

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Es uno de los íconos de la historia de River. Fue jugador y técnico, y con ambos atuendos se consagró campeón con los millonarios. La enorme identificación que existe entre Daniel Passarella y la institución de Núñez hace que el superclásico se transforme, como si algo más hiciera falta, en un partido especial. La expectativa que se genera en la semana previa del cotejo más convocante del fútbol vernáculo también entrega frases que quedan en la memoria. Ayer, en la rueda de prensa, el entrenador abrió fuego acerca de los modos en que se ganan estos encuentros. Con el perdón de la palabra: "Hay que poner huevos y jugar bien al fútbol, eso nos dará la posibilidad no sólo de ganar el partido sino también el campeonato", deslizó el Káiser, como si dicha respuesta englobara la fórmula para conseguir la victoria.
La experiencia que entregan los años le permiten a Passarella, que no goza de una estadística favorable como técnico enfrentando a los xeneizes, responder con ironía y salir con elegancia ante ciertas preguntas. "No sé claramente cuántos partidos no le ganamos a Boca, pero contaron muchos que se jugaron en Mar del Plata, que no tienen mucha importancia para los campeonatos. Además, creo que hemos jugado siempre bien y tenido mucha mala suerte. En todos los partidos que jugamos no sé si hubo dos en que Boca lo hizo mejor que nosotros", comentó el técnico millonario. Y agregó: "La última vez que estuve en la Bombonera fue en 1994 y ganamos 2-0, ¿no? También recuerdo el día que le ganamos 2-1, en 1977, y después ganamos el campeonato. Ese día tuve que patear dos veces un penal; en otra oportunidad, hubo un gol de tiro libre que me anuló (Juan) Bava".
La antipatía y la rivalidad de los simpatizantes de Boca será motivo de un recibimiento poco grato. "Espero que el equipo juegue bien así no tengo que salir mucho del banco de los suplentes a dar indicaciones", expresó sonriente, sabiendo que cada vez que lo haga deberá soportar una andanada de insultos de parte de los plateístas.
Para el Káiser, el superclásico no definirá el futuro de ninguno de los dos equipos en el Clausura, aunque servirá para el aspecto anímico. "El campeonato va a ser peleado hasta el final. Vélez, Newell´s y nosotros damos ventajas tremendas, vamos a tener un trajín muy importante, y Boca no juega la Copa (Libertadores). En algún momento le sacamos algunos puntos a ellos (fueron 5), pero después ganaron varios partidos seguidos y estuvieron primeros. La victoria será importante para el estado de ánimo."
Faltan cuatro días, pero el superclásico mediático ya empezó.
Tiene tan sólo 21 años y todavía no jugó ningún superclásico oficial. Sin embargo, el heredero de la camiseta N° 2 de Boca, tras la transferencia de Rolando Schiavi a Hércules, de España, sacó pecho y fue contundente al opinar cómo deberán marcar al estratego millonario, Marcelo Gallardo.
Sin maldad, pero con firmeza, el zaguero criado en Mercedes, provincia de Buenos Aires, sentenció: "A Gallardo hay que marcarlo tratando de estar muy cerca de sus movimientos; no hay que dejarlo jugar y hay que hacerle sentir que tiene a Boca enfrente. A Gallardo hay que hacerle sentir que está en la Bombonera, porque si no, es muy peligroso, te puede ganar un partido él solo. Además, nosotros tenemos la obligación de ganar el clásico, así que vamos a salir con todo a buscar el partido desde el comienzo. Tenemos que ser muy inteligentes. Yo, personalmente, tengo muchas ganas de jugar el partido. Será mi primer clásico oficial, y lo estoy viviendo con los cosquilleos lógicos, pero intento mantenerme un poco al margen de todo".
Para Silvestre, el choque del domingo próximo será decisivo para el futuro campeonato. "River tiene un buen equipo y son candidatos, pero si nosotros ganamos volvemos a la punta y estará todo como antes. Será un partido fundamental y Boca llega bien. Hay que ganar sí o sí", dijo el futbolista, cuyo espejo deportivo es Nicolás Burdisso, de Inter, de Italia.
Asimismo, el lateral derecho Hugo Ibarra también citó al estadio xeneize como un lugar mítico en el que los rivales deben tropezar. "La ventaja de jugar en la Bombonera es bastante grande, porque a los rivales los intimida y a nosotros nos estimula. El que gane va a lograr una inyección anímica trascendental para el futuro", explicó el formoseño en Radio Cooperativa AM 740.
De todos modos, fueron pocos los integrantes del plantel xeneize que accedieron a hacer declaraciones luego del primer entrenamiento de la semana. Además de Silvestre e Ibarra, Guillermo Barros Schelotto también dio su punto de vista sobre el superclásico: "Estoy seguro de que el que gane el partido va a encaminarse a ganar el campeonato. Las ganas y la confianza que te otorga quedarte con un partido de esa clase es impresionante. Pienso que Boca tiene que corregir muchas cosas, pero confío en que vamos a ganar".
Por último, y antes de marcharse con rapidez de Casa Amarilla, Rodrigo Palacio comentó: "Los dos equipos llegan bien. Lo que espero, además de que Boca gane, es que no salga un partido aburrido como el anterior. Boca, como siempre, va a salir a ganar, de eso no hay ninguna duda".



