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Se llama Guillermo Matías Fernández, pero para todo el mundo es Pol. Nacido en Granadero Baigorria (Santa Fe) el 11 de octubre de 1991. 1,78m. 70kgs. Pol Fernández es otra de las joyas de la nueva camada de Boca Juniors que lidera Leandro Paredes. En uno de los sillones de la sala de prensa, en el predio de Casa Amarilla, frente a canchallena.com se sienta un chico que a los 21 años da claros síntomas de tener la cabeza sobre los hombros, no más allá. "Cumplí mi sueño y el de mis amigos al haber llegado hasta acá, pero siento que no me sobra nada. Lo mío pasa por laburar día a día", asegura.
Iba para enganche, pero el legendario ex jugador, entrenador y cazatalentos Jorge Griffa, cuando llegó a su club procedente de Santa Catalina de Capitán Bermúdez, le dijo que jugara "de cinco". El cambio lo benefició. A Boca llegó un jugador con mayor recorrido y capacidad para canalizar el juego. Nuevo acierto de Griffa, el maestro de Jorge Valdano, Ricardo Giusti, Gabriel Batistuta, Gerardo Martino, Maxi Rodríguez, Juan Simón, Julio Zamora, Pablo Guiñazú, Fernando Gago y Carlos Tevez, entre tantos otros grandes jugadores.
- Su ficha dice "diestro", pero cuando se lo ve jugar no se nota. Cabe la posibilidad de pensar "es zurdo".
-¿Coincidimos en que es un pecado que un jugador utilice sólo una pierna para jugar?
-Sí, tal cual. Utilizar la pierna izquierda tanto como la derecha a mí me ayuda a resolver situaciones. A enganchar y salir. Cuando juego se me hace necesario poder desempeñarme sin problemas en los dos perfiles. Además, facilita las cosas.
- ¿Qué cosas?
-Poder jugar en varios puestos. Yo me siento bien jugando en cualquier posición del mediocampo. Es que no me veo un jugador distinto. ¡Con tal de jugar, juego en donde sea!
<b> Por qué se llama "Pol". </b>
A Pol no le cuesta sonreir. Menos aún, cuando su amigo Leandro Paredes le mete algo de presión, diciéndole que lo espera para irse juntos después de la entrevista. Sus pupilas se dilatan cuando habla del barrio, sus comienzos.
"Cumplí mi sueño y el de mis amigos cuando arrancamos jugando en la canchita vecinal del Club San Fernando (de Granadero Baigorria), que era llegar acá. Por eso me siento un privilegiado. Pero estar en Boca y subir a la primera implica una serie de responsabilidades. Boca me dio todo. Ojalá pueda devolverle parte de todo lo que me da. Cuesta mucho llegar. Ahora me quiero quedar", subraya. Mantiene muy vivo el recuerdo de los días de fútbol interminable.
- ¿Alguno de aquellos amigos logró hacer carrera también en el fútbol?
-Sí. Brian López, que juega de defensor en Rosario Central. Es cuatro (lateral derecho). Jugábamos juntos en el grupo y estamos siempre muy pendientes uno del otro.
- ¿En Buenos Aires vivís solo o con tu familia?
-Solo. Viví 4 años en la pensión, ahora estoy en un departamento, en Caballito. Con los vecinos, todo bárbaro, pero mi familia agarra el coche y viene seguido. No les gusta dejarme mucho tiempo, je.
- Toda una experiencia...
- ¡Imagínese! Nunca había salido de mi casa y llegar a Buenos Aires con 16 años fue un contraste. La verdad es que no me logré adaptar tan rápido. Además, allá jugaba todos los fines de semana y acá llegué a un equipo campeón. Extrañaba jugar, a mis amigos... Pero me acostumbré.
- ¿Me vas a decir que también te cocinás? ¡Bien!
-Al mediodía trato de comer en la pensión del club en Casa Amarilla, pero para cenar sí, me cocino algo. O por ahí me compro algo por delivery, pero siempre tratando de comer sano.
- ¿Pol Fernández jugador, se marca objetivos todo el tiempo?
-A corto plazo. Llegar a la primera. Sumar minutos... Ahora trato de asentarme.
- ¿El vestuario ayuda?
-¡¡Sí!! El vestuario es lo más lindo del fútbol. Tenemos la suerte además de contar con gente como por ejemplo el Flaco Schiavi, que ganó todo. Todo lo que nos dice son cosas valiosas tanto para la carrera como futbolistas, como para la vida.
- ¿Y con Falcioni, qué tal?
-Bien. Todo el cuerpo técnico nos da tranquilidad.
- ¿Te dan muchas indicaciones tácticas?
-Nos piden que dejemos todo y que nos soltemos como lo hacemos en las prácticas. Nos dan mucha libertad a Leandro (Paredes) y a mí, siempre que la utilicemos dentro de un orden.
- Imagino que debe representar una gran alegría haber subido juntos al primer equipo con Paredes...
-¡Seguro! Con Leo salimos campeones con la reserva en 2010 y 2012 y hemos vivido muchas cosas. Es muy lindo compartir vivencias juntos con la primera.
- Me detengo. Joven. Empezás a ganar fama. La familia lejos. La gente te empieza a reconocer... ¿Trabajo para el psicólogo?
-Tenemos el apoyo de una psicóloga en el club, sí. Pero cada dos por tres me reta porque no voy a verla.
- ¿?
- ¡Naaa... De colgado nomás! La verdad es que nos ayuda bastante, pero a veces me olvido de visitarla, je.
- Sabes, cuando terminan los partidos de nuestro fútbol, en la ficha técnica se ve que no se suelen alcanzar los 50 minutos de juego. ¿En la cancha lo notan? ¿Tanta interrupción les corta el ritmo?
-¡Y, sí! Sí que lo notamos. Pero el fútbol también es eso. Roce, fricción, faltas. Sí, se corta el ritmo de juego. A veces se llega a destiempo a cortar las jugadas. El fútbol argentino es muy intenso y no tiene pausa. No es como el mexicano, por ejemplo.
- ¿Cuánto tiempo trabajan ustedes en el gimnasio haciendo pesas? Se habla mucho de esto y de que no se entrena tanto con la pelota...
-Trabajamos mucho con la pelota. Y en el gimnasio hacemos musculación un par de veces por semana cuando la semana es larga. Por ejemplo, en esta no haremos tanta base física porque tenemos que jugar el jueves.
- Faltan 5 fechas. Se viene Newell's, después Vélez, también candidatos al título. ¿Para qué está Boca?
-Vamos a pelear hasta el final para luchar por el campeonato. Hace unas fechas no se nos daban los resultados y nos faltaba la cuotita de suerte que hay que tener, pero contra San Lorenzo jugamos bien e hicimos un buen fútbol. Contra Colón no estuvo tan mal. La verdad es que empatamos, pero pudo haber pasado cualquier cosa. Tuvimos chances de ganarlo. También podríamos haber perdido. Al final, sacamos un resultado que nos permitió sumar.
Pol Fernández, la nueva joya. Preciso para responder, tanto como trata de serlo a la hora de repartirse con su amigo Leandro Paredes el rol de nuevo conductor de Boca.


