Por qué Boca les apunta a Salvio, Meza y Acuña

Salvio a puro desborde por la derecha, en un partido ante Galatasaray, por la Europa League
Salvio a puro desborde por la derecha, en un partido ante Galatasaray, por la Europa League Fuente: AFP
Christian Leblebidjian
(0)
21 de junio de 2019  • 18:57

Boca volvió al ruedo. Gustavo Alfaro completará el lunes su primera semana de pretemporada en Cardales y está inquieto por la falta de refuerzos, aunque los dirigentes y el manager Nicolás Burdisso le prometen día a día que harán todos los esfuerzos para darle los gustos. Hasta ahora, la única incorporación fue la de Alexis Mac Allister, proveniente de Argentinos, aunque no es precisamente un futbolista para reforzar las zonas que el entrenador tenía como prioridad.

Por eso allí aparecen los nombres de Eduardo Salvio (28 años), Maximiliano Meza (26) y Marcos Acuña (27). Los tres responden a características de jugadores que Alfaro no contó en el último semestre. Volantes externos o futbolistas que pueden tener un ida y vuelta más constante y aplicado tácticamente desde el despliegue que el de un lateral o delantero reubicado por los costados. Porque si algo le sobró al DT de Boca fueron delanteros y careció de nexos, de variantes en la zona del medio campo.

Los tres tienen esa característica, son desequilibrantes y tienen un buen uno contra uno, más allá de que Salvio y Meza son diestros y Acuña zurdo, pero son mediocampistas veloces que se desdoblan y que atacan bien los espacios, que llegan desde atrás a pisar las áreas rivales y tienen gol, más allá de que Meza haya convertido apenas 2 goles en 27 partidos en Monterrey. El exIndependiente puede jugar como volante externo en un 4-4-2 (el sistema que ensayó Alfaro en varios partidos del primer semestre de 2019 en Boca) tanto por la derecha como por la izquierda, pero además puede moverse como mediapunta (detrás del N° 9) en un 4-2-3-1 o 4-4-1-1 y como doble 5, posición en que lo usó Alfaro en Gimnasia.

El Toto Salvio arrancó su carrera en Lanús como delantero, pero hace años que se acostumbró a jugar como volante, ya sea en línea de cuatro o como uno de los tres más adelantados delante del doble 5 en un 4-2-3-1. Y hasta llegó a jugar más retrasado todavía. Jorge Sampaoli lo veía como lateral derecho, un puesto que logró desempeñar algunas veces en la selección argentina, aunque nunca se lo vio cómodo allí a Salvio. Más allá de mostrar sacrificio y voluntad para la marca, el retroceso y el juego aéreo defensivo necesario para las coberturas nunca fue, por lógica, el fuerte de Salvio.

Acuña también pasó por varias posiciones, incluso a Diego Cocca le gustaba cuando el zurdo aparecía como volante por la derecha en un 4-4-2, para enganchar y meter cambios de frente o lanzamientos largos para delanteros potentes como Gustavo Bou y Milito; o directamente para quedar con su perfil para los remates. Para Sampaoli era lateral izquierdo, como sucede ahora con Lionel Scaloni en el plantel de la selección que está disputando la Copa América. Se menciona como una alternativa para equilibrar el mediocampo para jugar ahora ante Qatar, pero a Alfaro no solo le seduce su recorrido como volante sino también la pegada para las pelotas paradas. Para el DT de Boca es volante por la izquierda. De llegar, jugará en esa posición.

Antes de irse de vacaciones, tras perder la final con Tigre en la Copa de la Superliga, Alfaro les dejó los nombres a Burdisso y las prioridades apuntaban a las bandas. Allí tuvo Boca un déficit de características, donde jugando (preferentemente) 4-4-1-1 ubicaba como mediocampistas a Cristian Pavón o Sebastián Villa (por la derecha) y a Mauro Zárate (por la izquierda). Sin nadie de experiencia para actuar como volante zurdo, el entrenador hizo debutar a Agustín Obando, que tiene ese perfil y que mostró chispazos interesantes cuando le tocó jugar, como en Mendoza, cuando le dio una asistencia a Pavón para el 1-0 ante Godoy Cruz.

Ya en el mercado pasado, Daniel Angelici llegó a ofrecer 15.000.000 de dólares por Acuña al Sporting de Lisboa, de Portugal, aunque la misma fue rechazada. El nuevo intento no sería más fácil de realizar, pero Boca no pierde las esperanzas. Por Meza trata de seducir al jugador (que fue dirigido por Alfaro en Gimnasia y Esgrima La Plata) ya que no la está pasando bien en el Monterrey, pero los dirigentes mexicanos ya avisaron que no pretenden desprenderse de él y que, en caso de que el club xeneize lo quiera, deberán pagar la cláusula de rescisión equivalente a 18.000.000 de dólares. Burdisso no está dispuesto a tanto. Por Salvio la ecuación que hizo Boca fue la inversa: primero contactó al jugador, a quien tentó con la posibilidad de vestir la camiseta azul y oro y, una vez recibido un guiño del futbolista, empezaró a negociar un préstamo con Benfica (Portugal), dueño de su pase.

Por ahora llegó Mac Allister, un enganche o mediapunta, pero Alfaro espera llenar otro tipo de casilleros para armar su equipo ideal.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.