

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
ASUNCION.- El terror se apoderó de las calles adyacentes al estadio Defensores del Chaco. Ese fue el escenario de la feroz pelea que protagonizaron los hinchas de River y la policía de esta ciudad, tras el partido por los cuartos de final que disputaron anteanoche Libertad y los millonarios , por la Copa Toyota Libertadores (que ganó el local por 3-1), y que debió ser suspendido a cinco minutos del final por el árbitro chileno Rubén Selman, ante la falta de garantías debido a la magnitud de los desmanes que se producían en la tribuna donde se ubicaron los simpatizantes visitantes.
En las afuera del estadio todo fue caos y descontrol. Golpes, piedras, palos y botellas volaron de un sector a otro, mientras los uniformados reprimían el accionar vandálico de los inadaptados. El saldo oficial de la refriega fue de ocho hinchas de River internados, siete de ellos con heridas superficiales y el restante con una lesión provocada por una bala de goma, los que ya fueron dados de alta, informaron a LA NACION, desde la comandancia general de la Policía Nacional paraguaya. Oriundos de provincias vecinas a Asunción, como Formosa, Misiones y Corrientes.
Pero hubo otra historia, que se escribió en la madrugada de ayer, en el hotel Sheraton, donde se hospedó la delegación del conjunto de Núñez. Hasta allí fueron trasladados por sus compañeros, solicitando ayuda, dos barrabravas lastimados, uno con una herida de bala de arma de fuego, calibre 9mm, que le provocó una fractura expuesta en la tibia y el peroné en una pierna y el restante con seis impactos de balas de goma en el abdomen. El desconcierto fue total, y los hinchas fueron trasladados a una clínica, donde fueron tratados por el doctor Luis Seveso, médico del plantel de River.
Los denominados Borrachos del Tablón demostraron una vez más un alto grado de salvajismo en el extranjero, donde fueron recientemente protagonistas de episodios violentos en el Morumbí, de San Pablo, y en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. En esos dos casos, también la pelea fue con la policía de aquellas ciudades. Una actitud que no depusieron cuando en junio último viajaron para presenciar el Mundial, en Alemania. También se vieron involucrados en un conflicto, tras no ocupar las butacas que les habían sido asignadas, lo que motivó un apercibimiento de las autoridades de la seguridad alemana. Incluso, les fue vedado el acceso para el partido con México, por los octavos de final.
En la Argentina, los barrabravas millonarios mantuvieron durante los últimos años fuertes enfrentamientos con diversas hinchadas.
En un comunicado de prensa emitido por el comisario general Fidel Alejandro Isasa Palacios, comandante general de la Policía Nacional, la policía paraguaya pidió a los medios de comunicación videos y fotografías para identificar a los responsables de los incidentes, con el fin de identificar a la mayor cantidad de responsables para realizarles la imputación fiscal, y la eventual prohibición de la salida del país, afirma el parte.
Según la agencia DyN, que cita a fuentes confiables, la policía paraguaya tendría en la mira a dos fanáticos: José Martín Vallejos, soltero, de 27 años y el uruguayo Gustavo Larrain, soltero, de 29.
Otra vez los violentos privaron que un espectáculo termine y, además, sembraron el terror a la salida de la cancha. Los Borrachos del Tablón escribieron una nueva y triste página. Dañando, además, la imagen de River, que poco hace para emanciparse de esta lacra.

