Qué condiciones pide Eduardo Coudet para seguir como entrenador de Racing

El Chacho quiere seguir en Racing, pero pone condiciones
El Chacho quiere seguir en Racing, pero pone condiciones Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo
Nicolás Zuberman
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6 de mayo de 2019  • 23:59

Desde que Racing gritó campeón aquel 30 de marzo en Victoria hasta hoy, cada una de las cinco semanas que pasaron se anunció como la semana en la que llegaría la reunión entre el presidente Víctor Blanco y Eduardo Coudet para definir la continuidad del entrenador, cuyo vínculo vence a finales de junio. Otra vez, los dirigentes insisten que en estos días llegará por fin el encuentro. Por momentos, parece una novela de suspenso en loop, en la que siempre se anuncia algo que luego no sucede.

De todos modos, esta semana ya tiene un condimento distinto: Coudet no esperó a sentarse con Blanco para empezar a jugar. "Pasó mucho tiempo y parece que hubiera una especulación. El mensaje -aseguró el Chacho- está más que claro: yo me quiero quedar en Racing. Eso está fuera de discusión. Que quede bien en claro que me quiero quedar, no estoy especulando con los tiempos en ningún sentido. Pasaron muchos días y seguimos diciendo: ya nos vamos a juntar. Pero es así. He viajado yo, después ha viajado Víctor. No hay más especulaciones".

¿Cuáles serán las condiciones del entrenador cuando se siente con el presidente? Habrá tres puntos fundamentales: una mejora en su contrato, sostener la base de este plantel y la llegada de refuerzos de jerarquía. El Chacho, un experto en negociaciones y también en el manejo de los medios, ya marcó la cancha con su mensaje. Si no hay renovación, después de sus declaraciones contundentes, la culpa caerá sobre la dirigencia. Cuando Coudet llegó a la Academia, a finales de 2017, el valor del dólar era menor a 20 pesos. El contrato del técnico, pese a que tuvo una renegociación a finales del año pasado, está lejos de lo que ganan los entrenadores mejores pagos en la Argentina. Ese, más allá de la fama de austero que se ganó Blanco como presidente, no parece ser un punto complicado.

A comienzos de este año, cuando la vuelta olímpica aparecía en el horizonte, el técnico tenía decidido irse del club una vez cumplido su contrato. El Chacho disfruta del ambiente del fútbol argentino pero le gusta usar una fórmula menottista que también aplica con sus equipos dentro de la cancha: para poder entrar, hay que saber salir. Esa, dice, fue la enseñanza que se llevó de su ciclo en Central. Sin embargo, ya había dado indicios en el festejo del campeonato de que había un Racing de Coudet más allá de junio. "Vamos por más", había dicho, mientras de fondo los dirigentes festejaban su promesa. Ahora lo dijo sin metáforas. Lo que lo convenció al técnico fue el vínculo que construyó con sus jugadores, lo que él considera su mayor realización hasta el momento en su carrera.

La identificación del grupo con el DT es total. Y en el plantel, tal como contó en una entrevista Iván Pillud a LA NACION, la sensación es que se conformó un equipo y un grupo como para dejar una marca profunda en la historia del club. "Siempre dije que estoy contento en Racing. Agradecido con los dirigentes, feliz con cómo me trata el hincha y sobre todo con mis jugadores. Lo único que hablé con Víctor, de manera informal, es que hay que sostener el plantel", avisó Coudet. Lo que juega en contra es el contexto económico, aunque desde la dirigencia también tienen esa sensación de que es el momento de apostar para dar el salto, pese a que también hay prevista una inversión de siete millones de dólares para remodelar el estadio Presidente Perón.

El salto no es otra cosa que apuntar a la Copa Libertadores, que Racing volverá a jugar en 2020, un trofeo que ganó una sola vez en su historia, en 1967. Muchos de los jugadores que llegaron con el Chacho (Gabriel Arias, Leonardo Sigali, Alejandro Donatti, Eugenio Mena, Marcelo Díaz, Neri Cardozo) llegaron del exterior, con un tope del dólar en el contrato muy distinto del valor que tiene hoy en la Argentina. Esa será una de las cuestiones a resolver, ya que se acentuó la brecha desde lo económico con el mercado mexicano o brasilero, por ejemplo. Matías Zaracho y Renzo Saravia, dos hombres que estuvieron en la última convocatoria de la selección, son los jugadores que están en el radar europeo.

Pero además de sostener el plantel, Coudet pretende la llegada de refuerzos. Al menos, un jugador de categoría por línea. Aunque ni la dirigencia ni el cuerpo técnico quieran dar nombres (el técnico solo reconoció su interés por el paraguayo Oscar Romero) se sabe que tanto el Chacho como la secretaría técnica disfrutan de anticipar los mercados de pases. El DT insistió a lo largo del año con la idea de que tiene un plantel de calidad, pero muy corto. Un ejemplo: para la serie de octavos de final de la Copa de la Superliga, ante Estudiantes, entre las seis opciones de campo que tenía en el banco de suplentes solo un jugador había marcado goles en Racing alguna vez: Iván Pillud, con más de 230 partidos y apenas cuatro goles. Como variantes ofensivas tenía solo al colombiano Mateo Casierra, que debutó en el partido de ida en La Plata, y a Alexis Cuello, una de las promesas de inferiores que aún no tuvo su estreno en Primera. Esos argumentos también piensa esgrimir Eduardo Coudet sobre la mesa de negociación.

Mientras espera la postergada reunión con Blanco, se imagina lo que viene. Pese a las ofertas de otros equipos (el Colo Colo de su amigo Marcelo Espina, entre otros) la cabeza de Coudet ya imagina el Racing que viene. Ya lo avisó el último sábado: "Para mí lo del campeonato ya se terminó. No quiero que aparezca más en la pantalla, tenemos que salir de esto de los festejos. Hay que enfocarse en el futuro".

La enfermería

La gran incógnita para visitar a Tigre por los cuartos de final de la Copa de la Superliga pasa por la recuperación de los lesionados que tiene Racing. Lisandro López, Alejandro Donatti y Leonardo Sigali arrastran distintas molestias musculares. Licha ya hizo ejercicios con la pelota el sábado pasado y se espera que regrese en Victoria. Por los centrales, como no fueron lesiones graves, también está previsto que se recuperen y puedan entrenar junto con sus compañeros en la semana. Para Eugenio Mena, en tanto, también llegó el momento de entrenarse a la par del grupo. El chileno tenía una molestia en el talón y la decisión del cuerpo técnico fue darle descanso algunas semanas para tratar la lesión y que el chileno, que jugó infiltrado la parte final de la Superliga, deje de sentir dolor en esa zona. Como ya no tiene molestias, se sumó a sus compañeros.

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