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Después de tantas idas y venidas, el regreso de Juan Román Riquelme al equipo de la Ribera se concretó. La mayoría de los hinchas xeneizes agradecen la resolución de la novela que parecía interminable, pero el regreso abre interrogantes sobre la interna en el plantel.
Carlos Bianchi deberá armonizar el vestuario que parece dividido en tres grupos: los que defienden a Riquelme, los que están con el nuevo capitán Agustín Orión y los que se mantienen neutrales. En la siguiente imagen están representados con un círculo azul los que son más afines a JR, amarillo los que responden al arquero y verde los que permanecen neutrales.
Hoy las diferencias entre algunos jugadores y Riquelme, los mismos que tenían más afinidad con Julio César Falcioni, el anterior técnico (distanciado de Román),son los que ahora se molestaron cuando el N° 10 dijo tras la primera derrota en el verano con River: "Boca hoy no tiene un jugador importante para la gente. Lo van a tener que inventar. Hoy podés poner de capitán a cualquiera de los once y no te sorprende nada". En esta situación, casi no reconoció la cinta que el Virrey le había dado a Agustín Orion.
Y siguió: "Boca juega mal. Si tengo que verlo me aburro. Y Paredes tiene 18 años. Él no tiene la culpa si el equipo no juega bien. Los mayores son los que tienen que hacerse cargo del equipo". Allí las críticas apuntaron, sobre todo, a Silva, Somoza, Erviti... Los que rodeaban, precisamente, a Paredes.
Las diferencias pueden ser solucionables, pero hoy existen, están. Se sabe que Riquelme tiene más afinidad con Ledesma, Viatri, Clemente, Rivero, Erbes, Paredes (ayer se supo que usará la camiseta N° 20, otro indicio) y Sánchez Miño, mientras que el capitán Orion tiene más cercanía con Somoza, Silva, Erviti y Caruzzo. También están los neutrales, que llegaron hace poco, como Ribair Rodríguez, Claudio Pérez y Burdisso.

