River, un líder cada vez más sólido con el oportunismo de Borré y una obra de arte de Scocco

Argentina Superliga
  • 2
River Plate

River Plate

  • Rafael Santos Borré /
  • Ignacio Scocco
  • 0
Central Córdoba (Santiago del Estero)

Central Córdoba (Santiago del Estero)

Juan Patricio Balbi Vignolo
(0)
2 de febrero de 2020  • 18:15

River venció a Central Córdoba de Santiago del Estero por 2-0, en el Monumental, y se consolida como líder de Superliga, cuando faltan cinco fechas para el final de torneo. Ni siquiera jugando casi todo el partido con diez futbolistas, por la expulsión de Paulo Díaz, los rivales le pueden ganar.

Carácter y jerarquía. El River de Marcelo Gallardo lleva en su ADN esas características y las expone cuando más las necesita para erigirse en los momentos más crudos. Ni siquiera una insólita expulsión a los 13 minutos de juego lo hace sucumbir de manera estrepitosa. Al contrario: está preparado para sacarle lustre a su temple, cambiar el plan de juego y ser protagonista desde otro lugar. Así logró sacar adelante un exigente partido con Central Córdoba de Santiago del Estero.

Los goles de Rafael Borré e Ignacio Scocco llegaron en el cierre de cada tiempo, pero River fue construyendo los tres puntos en cada minuto de juego. Con mucho amor propio, y bajo la máxima del "todos atacan y todos defienden", batalló para conquistar la ventaja y la defendió hasta el último suspiro con uñas y dientes. Y hasta se dio el lujo de extasiarse en el final con un golazo para el recuerdo de Scocco, con gambeta, caño y amague al arquero incluido.

Todas las elucubraciones previas se desvanecieron con la irresponsabilidad de Paulo Díaz, quien se fue expulsado en una acción tan infantil como inentendible: le pegó una patada sin pelota a Gervasio Núñez enfrente del árbitro Néstor Pitana, quien no dudó ni un segundo en mostrarle la tarjeta roja. Con el cronómetro sin llegar al cuarto de hora, y mientras los equipos se comenzaban a acomodar en el campo de juego, el partido se rompió de forma inesperada.

Lejos de desesperarse, River mantuvo la calma para buscar el dominio del juego. Y lo logró, más allá de que le costó acomodarse durante los primeros minutos tras la expulsión. Claro, ya no pudo apostar por el control total de la pelota, pero supo manejar los tiempos con inteligencia, generó las situaciones de gol más claras, sufrió menos de lo que se esperaba y realizó méritos suficientes para adjudicarse el triunfo.

La diferencia de jerarquía entre un equipo y otro fue notoria. A Central Córdoba le costó mucho poder generar peligro y Franco Armani no tuvo intervenciones determinantes para mantener el arquero en cero. Mientras que River tuvo sucesivos ataques y contragolpes para lastimar, aunque también con el correr de los minutos empezó a sentir el cansancio de un agobiante calor y un desgaste mucho mayor del habitual.

Para sostener al equipo, hubo cuatro jugadores con tareas fundamentales: Enzo Pérez fue el eje con mucha claridad para jugar la pelota; Nicolás De La Cruz se erigió como carta de peligro constante con desequilibrio y vivacidad; Rafael Borré convirtió para seguir como máximo goleador de la Superliga con 11 festejos y realizó un inagotable trabajo de pivoteo, presión y aguante; y Matías Suárez, quien asistió al colombiano para abrir el marcador, fue la figura excluyente de la cancha por su altísimo nivel de juego que le dio aire y le permitió generar peligro durante los 90 minutos.

En un Monumental que fue mutando constantemente del fervor a la tensión en un encuentro que se tornó más sacrificado de lo esperado, River volvió a estar al límite hasta los minutos finales por la falta de efectividad que también sufrió ante Godoy Cruz: el travesaño le negó el gol en dos oportunidades a Suárez y fueron sucesivos los contragolpes que no pudo encausar para marcar el segundo tanto.

Pero, tras el 2-0 que generó el delirio absoluto, los hinchas finalmente pudieron desahogarse con un triunfo esperanzador que le permite a River soñar con la Superliga a tan solo cinco fechas del final.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.