

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Bromea Diego Simeone y dice que él lo salvó a Vivas del suicidio. El Chango o David había dejado el fútbol en 2005 y el retiro lo tenía abrumado. El Cholo se marchó después de una derrota de Racing ante Estudiantes, en la cancha de Quilmes (vaya curiosidades para la vida de Vivas) y de inmediato incorporó a su atribulado amigo al flamante cuerpo técnico. “Me dio la oportunidad de hacer lo que más me gusta sin estar en un lugar tan protagónico. Vivir partidos otra vez con el objetivo de ganar. No sé si me salvó del suicidio… pero sin dudas me ayudó.”

Vivas hoy repasa su carrera y lo llena de orgullo. Hace poco su hija mayor, Luana, estuvo en Londres por un intercambio educativo y descubrió que en el Emirates Stadium, el escenario del Arsenal que en 2006 reemplazó a Highbury, en uno de los pósteres principales todavía aparece su papá. De aquel paso por The Gunners recuerda a Arsène Wenger como un “innovador”, la “frialdad” del vestuario y suelta la carcajada cuando acepta el apodo que le había puesto el sueco Ljungberg: “The kicking machine”. Sí, la máquina de pegar patadas. Y tampoco se olvida de un reto grupal: los compañeros le reprochaban que pidiera amarillas para los rivales. Esa deslealtad era inaceptable.
Nació en Granadero Baigorria, pegado a Rosario, pero antes del año ya vivía en San Nicolás. Debió llamarse Milton David, pero a su padre no le aceptaron Milton cuando fue a inscribirlo y sobre la marcha apareció Nelson. Por eso para todos en la familia es David. Criticado, apuntado y hasta odiado… un día el hermético Marcelo Bielsa dijo públicamente: “Yo a Vivas lo quiero”. “Fue lindo porque esa expresión no tenía que ver con lo profesional y sí con lo humano. Quiso estar cerca en un momento complicado para mí. Siempre me acuerdo de cuando me llamó después del título de 2006 con Estudiantes y me dijo: «Me tomé tres meses para ver todos los partidos y hacerle una devolución precisa. ¿Le interesa?». Me dijo, entre otras cosas, que lo mejor que habíamos hecho era llevar al 100% las posibilidades de aquel equipo y el rendimiento individual de cada uno. Me gustaría que me haga una devolución de este Estudiantes...”. Y quizás algún día lo sorprenda.


