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Tiene la estampa de un luchador. En el fútbol, como en la vida. Américo Rubén Gallego, el hacedor del título de Newell´s, agradece al cielo por el cuarto campeonato de su carrera como entrenador. "Siempre lo dije: «Todos los días agradezco a Dios por haber puesto el fútbol en mi vida. Sin él no sabría cuál sería mi lugar en el mundo»", confesó alguna vez este hombre de 49 años que atesora día tras día los recuerdos de un vida construida sobre la base del esfuerzo.
Con la simpleza de lo espontáneo, como un sello de su personalidad, jamás renegó de sus orígenes. "Yo nací en Morteros, en Córboba (el 25 de abril de 1955). A los cinco años mi mamá se vino a Rosario para intentar mejorar nuestra situación, pero no le fue fácil. A los siete años empecé a jugar al baby fútbol y el principal adversario tenía los colores de Central. ¡Era la pica del barrio! Ahí comenzó mi relación con Newell´s. Pasaban los años y lo que más quería era ser jugador leproso para ayudar a mi mamá. De chico era bien fana", decía en 1976.
Como el menor de cinco hermanos supo hacerse fuerte entre las carencias del barrio Matheu, de Rosario. Para esa época ya era Bartolo -que, resumido, derivó en el conocido "Tolo"- y la necesidad lo llevó a diversos trabajos: hielero, churrero, verdulero, fueron sus changas antes de recalar en su adolescencia como empleado de una fábrica de ventiladores.
Una huelga de varios días, con olla popular incluida, lo dejó sin trabajo y doña Carmen, su madre, decidió apoyarlo en sus primeros pasos en Newell´s, su "segundo hogar".
Desde la cantera leprosa supo despertar la atención de Jorge Griffa y de César Luis Menotti a mediados de los 70, y edificó ese espíritu aguerrido que lo hizo referente en el Mundial 78 y en los títulos con River de 1986.
De su figura emana esa potencia que lo caracterizó en sus tiempos de jugador y que con tanta vehemencia despliega actualmente desde su función de entrenador. Se convirtió en un personaje muchas veces indescifrable. Incluso para aquellos que forman parte de su círculo más cercano. No le gusta hablar con cualquiera. Ciertas actitudes lo delatan como un tipo aliado a la soberbia, pero él dice que no se brinda por completo por "timidez". Pero algo es inalterable: el afecto con que lo recuerdan sus dirigidos.
Obsesivo por el trabajo y por dar una imagen de profesionalismo al estilo europeo, Gallego siempre creyó conveniente hacerles sentir a los jugadores que él es la autoridad. No hay práctica dirigida por Gallego que no se despache con una frase estridente, de esas que despiertan sonrisas por todos lados. Jamás cambió desde su debut como DT en el River campeón del Apertura 94, antes de sumarse al seleccionado como ayudante de Daniel Passarella.
El armado de los planteles es algo fundamental para el Tolo, que participa personalmente de las negociaciones con los futbolistas y los convence de que se pongan a sus órdenes. "Cuando yo arme mi equipo podrán cuestionarme." La frase que dijo antes de delinear al Newell´s campeón también la repitió en su llegada a Independiente, donde tuvo la misión de sacarlo de un momento límite y lo llevó hacia la coronación.
Vive a mil pulsaciones los partidos y después pasa del vestuario al diván del psicólogo. Encuentra tranquilidad cada vez que su secretario personal le confirma su sesión con el psicoanalista. La historia se repite después de cada partido en los que descarga todo su voltaje. Su cuerpo a veces no soporta el ritmo de sus tensiones. La noche anterior a salir campeón con Independiente en el Apertura 2002, el Tolo debió ser atendido por un médico del hotel Sheraton porque fue víctima de un ataque de nervios. Con la presión por las nubes encaró las horas previas a la consagración. Cuentan que anteanoche, en el Crowne Plaza, también la ansiedad lo dejó sin dormir. Dice que ahora necesita unos meses de descanso. Puede dormir tranquilo, el sueño de salir campeón con su Newell´s querido lo ha conseguido.
Fecha de nacimiento: 25 de abril de 1955, en Morteros (Córdoba). Tiene 49 años.
Debut (en primera): 15/12/1974.
Nacional - 5a. fecha. Talleres (Cba.) 3 Newell’s 1
Primer gol: 30 de mayo de 1975 Newell’s 2 v. GyE (LP) 1; a los 40’ PT a Carlos Barisio.
Ultimo partido en NOB:
Metropolitano 81 15/08/1981.
34a. fecha, Newell’s 3 -Vélez 1.
Último partido en primera división:
8 de Mayo de 1988 River Plate 3 - Banfield 1
Trayectoria como jugador:
Newell’s (1974-81) y River (1981-88)
Partidos en primera: 440
Goles en primera: 35
Partidos en primera (NOB) 260
Goles en primera (NOB) 25
Títulos como jugador Nacional 81, primera división 85/86, Copa Libertadores e Intercontinental 86, y Copa Interamericana 87 (todos con River). Esperanzas de Toulon 75 (selección juvenil) y Mundial 78 (selección mayor).
Títulos como técnico Apertura 94 y Clausura 2000 (River), Apertura 2002 (Independiente) y Apertura 2004 (Newell’s)



