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ROSARIO.- Otra vez la violencia se apoderó del clásico rosarino. Al finalizar el partido, cuando la gente de Central todavía estaba colgada del alambrado recibiendo las camisetas de sus jugadores, comenzó la barbarie. Un policía cayó desplomado dentro del área chica de Newell´s producto de un balazo disparado de una pistola semiautomática de calibre 6.35 mm que partió de un sector de la hinchada canalla. El agente herido es César Adrián Juárez, de 32 años, casado con dos hijos y que presta servicios en el Comando Radioeléctrico. Fue derivado al Centro de Emergencia Rosario (CER), en donde fue operado de una grave lesión en el sector intercostal izquierdo, ya que la bala le atravesó el bazo y sufrió una fuerte hemorragia. Su pronóstico es reservado.
Después de la agresión, la reacción policial se hizo sentir. Balas de goma, palazos, corridas desesperadas. Además, la gente de Central que quería irse del estadio se encontró con las puertas de salida cerradas producto de que el operativo preveía que se retiraran quince minutos después de terminado el partido.
Según informó la policía, los balazos fueron efectuados detrás de una bandera que fue secuestrada y que presenta 6 agujeros producto de los disparos, aunque los peritajes definirán cuántos impactos tendría la bandera. Se recogieron tres vainas de las balas en la popular visitante.
La salida de la gente de Central por la avenida Pellegrini estuvo teñida de una fuerte acción policial, por lo que también se vivieron escenas de pánico fuera del estadio. Fueron asistidos el sargento del Cuerpo Guardia de Infantería Miguel Angel Longobucco, por una fractura en la rodilla; el agente Gabriel Mendoza, con un traumatismo en el tórax; Viviana Aguirre, quien recibió un piedrazo en la boca; y un camarógrafo de un canal de cable local, también herido por un piedrazo.
En la agresión a Juárez interviene el juez Eduardo Suárez Romero, del Juzgado de Instrucción Penal N° 7, y podría caratular la causa como lesiones graves o tentativa de homicidio, según las pruebas recogidas.
Durante los procedimientos realizados como prevención fue detenido Oscar Paquito Ferreyra, conocido barrabrava de Rosario Central, e integrante del grupo denominado los Pillines. El numero de detenidos que dejó el clásico ascendió a 32.
También en el estadio de Banfield se vivieron momentos de tensión, debido a un enfrentamiento entre grupos rivales de la barrabrava del equipo local. El incidente, que se produjo antes del encuentro frente a Unión, de Santa Fe, dejó a un hincha, cuyo nombre no fue revelado, con una herida de arma blanca a la altura del hombro izquierdo. La víctima fue inmediatamente trasladada al Hospital Interzonal Luisa C. Gandulfo, de Lomas de Zamora, donde quedó internado fuera de peligro. La policía informó que el presunto agresor, que no fue identificado, fue llevado detenido a la seccional 2a de Banfield.
La pelea comenzó como consecuencia de una discusión por el botín que representa el reparto de entradas para ingresar en el estadio. También, los hinchas se enfrentaron con las autoridades que intervinieron para evitar el incidente. A causa de la agresividad de las barras, la policía reprimió con balas de goma y reforzó la vigilancia en la puerta de acceso a la tribuna local.



