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El norteamericano Floyd Mayweather y el santafecino Marcos "Chino" Maidana terminaron sus campañas promocionales por las principales ciudades de los Estados Unidos (Nueva York, San Antonio, Los Angeles y Chicago), con vistas al desquite del 13 de septiembre próximo. Más allá de los cansinos dimes y diretes, y amenazas, cada vez menos creíbles, en estos actos hubo un tema picante e incómodo para ambos, que volvió a tratarse con cierta rispidez: ¿qué tipo de guantes podrá calzar Maidana que le brinde comodidad y que no lo perjudique en la pelea?
Esta cuestión, por la cual Mayweather fue blanco de ironías de parte de todos los latinos presentes en el transcurso del tour publicitario, se convierte en un litigio vigente, de compleja resolución.
Hace algo más de una década, las principales comisiones atléticas norteamericanas y entidades de boxeo reglamentaron que cada boxeador puede escoger la marca y el diseño de guantes que más le agrade, siempre y cuando cumplan con los requisitos vitales para la competencia.
La aprobación de los mismos es un tema exclusivo de los oficiales de ring; ajeno a lo que opinen boxeadores o promotores. Y esto desvive a Mayweather, quien se siente muy incómodo y molesto por volver a pelear con Maidana. Algo que él no desea, pero el "negocio" le impone.
Maidana y su equipo volverán a insistir en el uso de la marca Everlast, de confección mexicana. Estos son, para el Chino, "sus guantes". Tal calidad ya fue objetada por autoridades y el equipo de Mayweather, que a modo de "convención acomodaticia y permeable" invitaron al argentino a cambiar de diseño en el combate anterior, utilizando el mismo producto pero con confección estadounidense (es decir, diferentes).
Esta herramienta de trabajo no resulta cómoda para Maidana, pero sí segura para el quíntuple campeón y estrella del espectáculo.
Sin bien en los últimos años el tema de los guantes fue polémico y hasta dramático –en casos extraordinarios–, esta vez roza el límite de las ventajas y desventajas, para uno y para otro, dado que maniata a Maidana con una confección que resulta incómoda e ineficaz para sus planes. Quizás intentar un sorpresivo cambio, de pieza y dibujo, sea una maniobra productiva para proteger la potencia de Maidana y acrecentar los nervios de Mayweather, quien luce molesto cada vez que se dilucida sobre el tema.
Nos preguntamos si al cabo de la historia del boxeo, legítimos Nº 1 como Jack Dempsey, Ray Robinson, Joe Louis, Henry Armstrong, Willie Pep o Muhammad Alí objetaron tanto los detalles complementarios que oponían sus rivales, como en este caso. Eso forma parte, también, de la auténtica grandeza, que a la hora de las comparaciones sublimes debe exponerse sobre la mesa de debates.



