El British Open, una tradición insuperable

El Major más especial llega a Royal Troon, con Johnson en un nivel superlativo; será la primera experiencia para Grillo y Gómez
Gustavo S. González
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13 de julio de 2016  

Fabián Gómez tomándole la mano a la cancha
Fabián Gómez tomándole la mano a la cancha Fuente: AFP

TROON, Escocia.- Toda la tradición y la historia del golf, apretada en un largo campo ceñido por los rieles del ferrocarril que va desde Glasgow a Ayr, y el Mar del Norte. En las islas donde nacieron ambos (este deporte y el tren), el British Open es el torneo más deseado, la marca que cualquier golfista del mundo quisiera cruzar, no para emular a otros, ni a Jack Nicklaus , ni a Arnold Palmer, ni a Gary Player . O Tom Watson o Severiano Ballesteros. Se trata de quedarse con la Claret Jug, la copa que le dieron al primer ganador, el escocés Willie Park Senior, aquí cerca, en Prestwick, aunque sea lo único que se consiga en la vida. "Ni un penique", se recuerda en Escocia, recibió Park por golpear la pelota 174 veces, menos que ninguno para embocar en tres vueltas de ocho hoyos, en 1860.

Por eso están los mejores del ranking, encabezados por el australiano -vive en Estados Unidos- Jason Day . El irlandés Rory McIlroy (campeón hace dos años), el estadounidense Jordan Spieth , el inglés Justin Rose, el local Colin Montgomerie, segundo en 2005, a cinco golpes de Tiger Woods -en poco tiempo, a fuerza de reiterativo y desgastado, la calificación de "gran ausente" va perdiendo vigencia- y el doble ganador Ernie Els , de Sudáfrica. Montgomerie deja por un rato el tour de veteranos para buscar el título más grande. Es el candidato del corazón, para la gente de esta tierra.

Pero sobre todo aquí se habla de Dustin Johnson, el norteamericano que este año, luego del US Open, se llevó el Bridgestone Invitational, en Akron, Ohio, dos semanas después. Está segundo en el mundo. Dos victorias al hilo para un jugador que escoltó al irlandés Darren Clark en el British 2011, en Saint George, igualando con una de las figuras más carismáticas, Phil Mickelson. Sus golpes larguísimos son el reparo contra el viento y el antídoto para quebrar una cancha que se estira como una media. Eso sí, que no vuele mucho la bola. Ayer, el viento fue bastante discreto, hay que convenir.

Para orgullo de la Argentina, dos chaqueños jugarán entre todos ellos, por el intento supremo de mezclarse con los nombres de la historia y empezar a escribir la propia: Emiliano Grillo y Fabián Gómez jugarán su primer British Open y si a uno se le eriza la piel ante el escenario y el ambiente de acontecimiento supremo, con sólo ver sus apellidos en el tablero sabrán que toda la experiencia en Majors que traen no los inmunizará contra la emoción del primer tee, de la primera caminata rumbo al hoyo 2.

Mañana, van a jugar después del mediodía los argentinos. Grillo, en el grupo 35°, a las 13.04, con el holandés Joost Luiten y el estadounidense Charley Hoffman. Ya habrán pasado por allí 102 de los 156 jugadores que consiguieron el privilegio de entrar en la nómina. Poco más de una hora y media después, Gómez irá con otro norteamericano, Jim Herman, y el inglés Anthony Wall.

Ayer, ni Grillo, que calificó como "la mejor caminata del mundo" la que sigue al tee del 18, en la práctica del lunes, ni Gómez, que escribió en Twitter "estoy preparado; comienza The Open y nosotros trajimos el sol", trabajaron por la tarde. Sí Day, Mickelson y el coreano KT Kim, entre otros, que aprovecharon hasta casi el último rayo de sol en Royal Troon.

Mientras el tren sigue pasando a toda velocidad, cumpliendo el rigor de su horario sin pausa, y los vecinos en sus casas, a la vera del hoyo 18, ponen a descansar sus largavistas, la semana del British Open entra en su etapa crucial. No hay lugar desaprovechado en Royal Troon: desde un grill-bar hasta la monumental tienda de souvenirs (con réplicas a escala aquí y allá y puestos al aire libre) cada centímetro sirve para que la sensación de víspera de fiesta no desaparezca ni aunque mirando hacia el mar uno se encuentre con un yuyal, alto y descuidado. Como debe ser una cancha de golf, pensarán muchos por aquí, donde los árboles no existen. Y es por aquí donde empezó todo, así que habrá que rendirse ante tan maravillosa evidencia.

A McIlroy no le interesa ver el torneo olímpico por TV

TROON, Escocia.- Rory McIlroy no sólo se bajó de los Juegos Olímpicos, sino que aseguró que no le interesará ver por TV el desarrollo del golf en Río 2016: "No creo que el golf sea uno de los deportes que vaya a seguir por televisión. Veré competencias como el atletismo, natación y los clavados. Es decir, lo que realmente importa", comentó. Y lanzó otra frase polémica: "Mi meta nunca ha sido que más gente se dedique a jugar al golf. Entiendo que tengo la responsabilidad de darle una buena imagen a este deporte y promocionar el juego, pero yo acá estoy para ganar torneos".

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