

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
CALI, Colombia (Especial).- Increíblemente, el festejo y la clasificación de Central llegó por los penales. Cuando la goleada de América parecía sellada, el equipo rosarino forzó la definición tras caer ante los colombianos por 3 a 2, en el desquite por los cuartos de final por la Copa Libertadores de América. Después, en el desenlace desde los doce pasos, la gigante figura del arquero Laureano Tombolini -contuvo cuatro remates- le permitió a los argentinos ganar por 4 a 3 y avanzar en el torneo. Ahora esperan al ganador de Cruz Azul-River.
En el principio, apenas nueve minutos duró la resistencia de Central, que buscaba clasificarse por primera vez en su historia para las semifinales. El planteo especulativo que mostró desde el comienzo le jugó en contra al conjunto rosarino, pues con goles de Julián Vásquez (a los seis minutos) y José Herrera (a los nueve), América, de Cali, consiguió el objetivo cuando menos lo esperaba: marcó los dos tantos y respiraba tranquilo.
Ni el más fanático de los hinchas colombianos, que colmaron con camisetas rojas el estadio Pascual Guerrero, se hubiese imaginado que América marcaría dos goles en tan corto tiempo y que la diferencia se ampliaría en la segunda etapa.
Las ventajas defensivas que entregó Central en ese lapso (cada pelota que llegó al área argentina cayó en los pies de un colombiano) y el vertiginoso ataque local inclinaron la balanza hacia el platillo más justo: el festejo caleño.
Con los goles América dejó de atacar con tanta insistencia, mientras Central se preocupó primero por hacer pie en la defensa y luego sí intentar algún que otro ataque para lograr el descuento para ir a la definición por penales para definir la serie, pues Central había ganado el primer cotejo por 1 a 0.
Como si el campo colombiano hubiese sido un espejo del argentino, Central también se vio beneficiado por las ventajas que le entregó su rival y en más de una oportunidad estuvo cerca de dejar en silencio a los 40.000 hinchas locales, como sucedió en el final. Pero Pizzi no estuvo acertado en la definición y Central debió resignarse a cambiar la situación en el segundo tiempo.
Edgardo Bauza sacó al defensor Darío Marra y puso al delantero Federico Arias, pero sus intenciones no tuvieron respuesta en el arco adversario. Un cabezazo del defensor Daniel Díaz que desvió el arquero abrió la esperanza rosarina, pero finalmente fue Jersson González, con un tiro libre, el que prolongó la momentánea felicidad local: América ganaba 3 a 0.
La impotencia de los dirigidos por Bauza quedó reflejada en el juego y en la actitud de Arias, que se retiró expulsado por juego brusco.
Los últimos minutos marcaron un claro dominio de América, que creó más de cuatro situaciones de riesgo, pero falló en la definición. Insospechadamente, en el minuto 44, cuando Central no mostraba reacción para dar vuelta el resultado, Pizzi aprovechó un grosero error de Barbat -se le escapó la pelota- y consiguió el descuento. Tres minutos después, otra falla del arquero local permitió el segundo tanto de Pizzi, con un cabezazo, con lo que los argentinos llegaron a la inesperada definición. Y a las semifinales de la Copa Libertadores por primera vez en su historia.


