Hernán Castellano descosió los remiendos de Boca

Con dos penales atajados -a Latorre y Matellán-, el arquero de Gimnasia y Esgrima de Jujuy fue el responsable principal del empate sin goles en La Bombonera, donde los locales no ganan desde el comienzo del Clausura.
Christian Leblebidjian
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28 de marzo de 1998  

El festejo ante Independiente es un pasado cercano en días y lejano en realidad para Boca. Excusas por los obligados cambios serán escuchadas, sin la fuerza, claro que se oyeron anoche los silbidos de despedida para un equipo que no le encontró la vuelta para superar a un solo hombre: Hernán Castellano, el arquero de Gimnasia y Esgrima de Jujuy que fue responsable supremo del 0 a 0 en la Bombonera, territorio increíblemente adverso para los dirigidos por Héctor Veira, que consiguieron apenas dos empates en cuatro partidos en su cancha.

Que el equipo fuese emparchado de emergencia no le restó obligaciones a Boca, decidido a exponerse a las posibles pinchaduras del contraataque jujeño y acomodado en posición de atacar sin pensar en la solvencia de los remiendos de ocasión. Tijera de Diego Latorre como aviso en los primeros minutos de que el volante incluido de apuro sería quien más situaciones generaría; y perdería también. Cabezazo de Juárez y buena respuesta de Abbondancieri, como muestra que descuidarse se pagaría.

Pero, esa maniobra iniciada por el desborde de Carlos Casartelli fue el hola y adiós conjunto de la ofensiva de Gimnasia y Esgrima. Porque si Boca apostó al ataque, su rival puso las fichas a resguardar su arco, algo que hizo muy bienCastellano, figura más allá de los penales atajados.

Dos remates francos desde once metros desperdiciaron los locales; además de unas cuantas oportunidades más. Porque primero Caniggia gritó un gol que no fue, después de una jugada en la que Latorre fue desequilibrante y Calvo preciso en el pase... el único que desentonó entonces fue Barros Schelotto, cuya posición adelantada anuló el perfecto avance. La crónica de situaciones concretas desbordó en la casilla de Boca, a partir de una triangulación con vértices en Latorre Barros Schelotto y Calvo. Los volantes visitantes no encontraron la pelota escondida en pases cortos por los más dúctiles locales.

Fotocopia de la jugada fallada por off-side fue la llegada a los 21 minutos. De nuevo Calvo habilitó a Caniggia en el centro del área y el recuperado delantero cayó por el foul cometido entre Castellano y Barrionuevo. Penal. ¿Y expulsión por último recurso? Uno de los dos infractores debía recibir la tarjeta roja; más no, el árbitro Elizondo pasó por alto esa circunstancia y creyó suficiente pena la otorgada. Sensación de gol merecido en la Bombonera; aparición triunfal de Castellano ante el remate de Latorre, dueño desde ese momento de todos los silbidos.

Inevitable golpe anímico sacudió al volante, que conoció en la semana cuánto apoyo le da el técnico. Y si Latorre se desenchufa, Boca no tiene otra fuente para abastecerse. Decayó el conjunto local y el partido, sostenido sólo por lo hecho por las camisetas azul y oro. Bache profundo que se tragó veinte minutos de juego.

El primero en despertarse fue Barros Schelotto -el único aplaudido en el triste final- y el intento de desborde por izquierda fue frenado por el siempre violento Aguirrez. ¿Penal? Sí para cualquiera que no fuese Elizondo.En el final de la etapa dos nuevas intervenciones de Latorre, un cabezazo forzado y un remate sin oposición posibilitaron que los hinchas de Boca recordasen el nombre de Castellano.

En el entretiempo, todos se acordaron de que Castellano le había atajado un penal a Maradona. En ese juego de la memoria estaban todos cuando Aguirrez derribó a Barros Schelotto. Otro penal, otra posibilidad y lo insólito:Matellán tomó la responsabilidad en un equipo con jugadores con experiencia y remates confiables. Pateó nomás el pibe de 20 años y Castellano se metió en la historia del partido con otra atajada.

Desde los 10 minutos de la segunda etapa Boca fue puro nervio; de los toques cortos no hubo más que añoranza y el pelotazo fue realidad. Llegó así Boca, pero la noche ya tenía como patrón a Castellano, responsable él solito de que se pida urgente el exorcismo de la Bombonera...

Los equipos

Dirigió Horacio Elizondo (bien), se recaudaron $ 356.315, y los equipos formaron así:

Boca Juniors: Abbondancieri (6); Castillo (3), Matellán (2), Samuel (5) y Arruabarrena (6); Vigna (5; 22 del ST, Domínguez), Traverso (4; ST, Serna, 3) y Calvo (5; 32 del ST, Ruiz); Latorre (capitán, 5); Barros Schelotto (7) y Caniggia (6). DT: Héctor Veira. Suplentes: Córdoba y Furios.

Gimnasia de Jujuy: Castellano (10); Mencia (4), Aguírrez (2), Barrionuevo (3) y Piro (4; 13 del ST, Sánchez); Alejandro González (3; 23 del ST, Zinho), Astudillo (6), Juárez (4) y Fernando Casartelli (4); Mario Lobo (capitán, 5) y Carlos Casartelli (6). DT: Néstor Manfredi. Suplentes: Campi, Comminges y Fabián Fernández.

Primer tiempo: a los 20 minutos, Castellano (G) le contuvo un penal a Latorre (BJ).

Segundo tiempo: a los 10, Castellano (G) le atajó un penal a Matellán (BJ).

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