La historia y los valores de Alumni, en palabras de Daniel Ginhson, uno de los socios fundadores

Daniel Ginhson, junto con el centro Franco Battezatti
Daniel Ginhson, junto con el centro Franco Battezatti Crédito: Rugby Champagne
Alejo Miranda
Agustín Monguillot
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19 de diciembre de 2018  • 23:59

El inglés Daniel Ginhson es una leyenda viviente de Alumni . Es uno de los fundadores del club y a los 86 años se encarga de acompañar a los juveniles en sus giras para, con su lucidez y elocuencia, diseminar la historia del club y su particular idiosincrasia.

Ingleses y escoceses

"La primera fundación de Alumni fue en 1900. Alexander Watson Hutton [escocés], considerado el padre del fútbol argentino y fundador de la AFA, inscribe un equipo en la primera división con exalumnos del English High School [de Belgrano R] de 18/19 años que había entrenado desde chiquititos. Tras ganar el campeonato abrumadoramente, el presidente de Lomas, que era inglés, no iba a permitir que un escocés hiciera negocio publicitando su colegio y lo obliga a cambiar de nombre para seguir participando. A la vuelta de una gira por el sur, en una confitería de la estación Constitución, uno de los jugadores propone el nombre de Alumni. Gana diez campeonatos entre 1900 y 1911. Los dos restantes los gana Belgrano Athletic. En 1911 decide no jugar más."

El rugby, formativo

"En 1951 surge en el mismo colegio la idea de volver a comenzar con Alumni. Yo era lo que se llamaba sportsmaster. Presentamos esta moción ante el director, que no tuvo más remedio que darnos la chance de intentarlo. Llamamos a los viejitos que habían jugado en aquel equipo y habían establecido una Asociación Alumni, y durante muchos años se juntaban para tomar unas copas. Estaba presidida por Carlos Bowers que era el mismo que había propuesto el nombre de Alumni 50 años antes. Escucharon el proyecto y la respuesta de Bowers fue poner la mano en la billetera y sacar 100 pesos, que era un montón de plata. El fútbol ya era totalmente profesional hacía 20 años, había perdido sus valores absolutamente y el rugby tenía las características de formación que tiene hoy en día. Nunca habríamos vuelto a empezar con el fútbol."

Manos y cabeza

"Inscribimos un equipo de menores de 12 en 7ª división. Les propusimos a los chicos a aprender a jugar de una forma distinta, a jugar con las manos. Se les decía que el rugby se juega con las manos y la cabeza, no con las manos y los pies. El primer partido lo jugamos contra el SIC. Los chicos jugando sólo con las manos eran mejores y ganaron. Llegamos al bar y uno de los veteranos del SIC, el Patón Stewart, nos dice: ‘a partir de hoy son locales en el SIC así los nuestros aprenden a jugar’. Fuimos locales en el SIC, también en Pueyrredón y Pucará. En 1958, gracias a que el padre de uno de los chicos cedió un campo en Marcos Paz, pudimos instalarnos hasta que se compró el predio de Tortuguitas en 1961 gracias a rifas y al aporte de los padres."

No hay méritos

"En Alumni no se reconocen méritos. Tenemos esa ley. No hay camisetas de los Pumas colgadas. El club está por encima de todas las individualidades. Llegamos a la conclusión de que lo que provoca los disensos en los clubes es la lucha por los méritos. Venir a un entrenamiento no es ningún mérito, es un antecedente. Vos tenés más antecedentes, vas a jugar. El tema de los méritos conspira contra uno de los principios que establecimos que es el de la amistad. Vos no podés ganarle a un amigo. Si querés sobresalir por algo, te equivocaste de club."

La divina proporción

"Había que hacer una camiseta que fuera con franjas tales que el rojo no se disminuyera ante el blanco, que predomina a la distancia. Había un montón de dibujos y quedó ésta, que tiene una proporción 8 a 5. Roberto Abad descubrió como 40 años después que es la divina proporción de Leonardo Da Vinci, el número de oro. Salió de casualidad. Acá no había nadie tan culto para saberlo. Pero vamos, si Leonardo hubiera jugado al rugby habría jugado en Alumni."

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