

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
SEVILLA(Especial).- Nadie en los Mundiales había ganado más que ella. Ya fuera con victorias o tan sólo con esos comentarios tan soberbios y arrogantes que destilaba, la jamaiquina Merlene Ottey había forjado un mito a su alrededor. Era la reina de la velocidad en la década del 90. Sin oros olímpicos, es cierto. Pero con muchos éxitos en otras competencias, con la vigencia de una número uno a los 39 años; con amenazas contra Marion Jones, la rival a vencer hoy por hoy...
Pues a Ottey se le escurrió el mito. Ella, en verdad, lo fracturó, lo quebró. El 5 del mes último ganó una prueba de 100m en Lucerna, Suiza. Pero lo hizo con trampas. Y la trampa se le vino encima.
Su control antidoping A dio positivo por nandrolona, la droga de moda en el deporte. Falta aún la contraprueba, pero nadie cree que este segundo análisis pueda cambiar el resultado. Si hasta ella, que había dicho que en el Mundial de atletismo iba a destronar a Jones, ya se autoeliminó del torneo...
Ottey no habló ayer en público, pero sí lo hizo con su entrenador y pareja, el italiano Stefano Tilli. El contó cómo se sentía esta mujer que había dejado estupefacto al mundo del atletismo: "Merlene está destruida, pero no se quiere rendir".
Tilli también desconfió del análisis antidoping:"La nandrolona es un producto que tarda en desaparecer. Es peligrosa, y eso lo saben todos, hasta un principiante. ¿Cómo Merlene va a caer en semejante error? No creo en esta historia..."
Los jamaiquinos tampoco creen. Según un cable de la agencia ANSA, en las principales emisoras radiofónicas de Kingston los oyentes llamaron para culpar a la CIA, al Kremlin y hasta a la desaparecida KGB.
Y es que para ellos Ottey es lo más grande en materia deportiva nacional. Con 14 medallas en Mundiales, otras 7 en Juegos Olímpicos y una marca de 73 finales consecutivas entre mayo de 1989 y marzo de 1991, Ottey se ganó el odio de sus colegas con su arrogancia. En la final de los 100m en Atenas 97, por ejemplo, sus 7 rivales tuvieron que esperarla más de lo normal luego de una salida en falso. A Merlene se le ocurrió regresar a la línea de partida bien despacio, arrastrando los pies...
Pudo haberse retirado hace tiempo, pero no quiso. Ella necesitaba demostrar que aún podía superar a las mejores de la actualidad:"Puedo ganarle incluso a Marion Jones".
Dueña de frases para el show tanto como para que creciera la bronca de sus competidoras, Ottey nunca se caracterizó por responder con declaraciones de cassette. Por ejemplo, cuando se le preguntaba por ella, decía:"Soy la abuelita, pero ojo conmigo. Todavía me temen y no ven la hora de que me retire".
Medallista olímpica desde Moscú 80, cuando ayudó a que por primera vez mujeres jamaiquinas obtuvieran algún lugar en un podio de los Juegos (fueron bronce en la posta 4x100m), ahora Ottey deberá ponerse a pensar en eso que, según ella, tanto querían sus adversarias: el retiro.
Porque, si la contraprueba también da positivo, la sanción mínima que recibiría sería de dos años. Demasiado para una atleta de 39 que pretende mantenerse en el primer nivel mundial.
"No me arrepiento de nada -dijo ella hace un tiempo-, ni siquiera de no haberme retirado todavía. Quizá, si hubiese ganado algún oro en los Juegos Olímpicos ahí sí me hubiese ido hace un buen tiempo..."
No ganó en los Olímpicos y, por ego, orgullo, competitividad o lo que fuera, siguió. Le apuntó a Sydney 2000, donde quería terminar esa racha en los Juegos. Pero difícilmente pueda lograr su objetivo. Porque hizo trampa y la descubrieron, aunque sea cierto que aún falta el resultado de la contraprueba. Una lástima. Otro mito que se cae...




