Mr. deporte

Mark McCormack, que falleció a los 72 años, fue el inventor del management deportivo; revolucionó la forma de hacer negocios y su empresa representa a grandes figuras
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23 de mayo de 2003  

"Sé el mejor, aprende el negocio y extiéndete aplicando lo que ya sabes".

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Enormes réditos le dio esa filosofía de vida a Mark Hume McCormack, que en el término de 40 años se convirtió en el empresario más poderoso del deporte. Una combinación perfecta de olfato, ideas innovadoras y suerte lo alzaron como el precursor de la comercialización de eventos y torneos; también, en un decano en la representación de atletas, artistas, políticos, modelos y músicos. Fue, literalmente, el inventor del management deportivo y un ícono ineludible en el ámbito empresarial mundial.

Su fallecimiento hace unos días, a los 72 años, después de que no pudo recuperarse de un infarto de miocardio sufrido en enero, obliga a repasar números y nombres increíbles. IMG (International Management Group), la empresa que fundó en 1960, en Cleveland, factura 1000 millones de dólares anuales y tiene 80 oficinas en 32 países.

Entre los deportistas vinculados con IMG figuran los golfistas Tiger Woods, Jack Nicklaus y Arnold Palmer, el piloto Michael Schumacher y los tenistas Rod Laver, Bjorn Borg, John McEnroe, Martina Navratilova, Pete Sampras, Andre Agassi y Serena y Venus Williams. El imperio se expande en el fútbol, con más de 500 jugadores, en el hockey sobre hielo, en el basquetbol y en el ámbito de la moda. Más: la lista se extiende con las actrices Elizabeth Hurley y Liv Tyler y la coordinación comercial de Wimbledon, el Kennedy Space Center, el club de Golf de Saint Andrews, the Nobel Foundation y the Smithsonian Institution, entre muchos otros.

Por caso, IMG Argentina tiene entre sus figuras más importantes a Guillermo Coria, David Nalbandian y Maxi Rodríguez (Español, de Barcelona).

Su política expansionista en los negocios lo llevó en 1992 a la planificación de la gira del Papa Juan Pablo II, a diversos proyectos de ex líderes como Margaret Thatcher y Mikhail Gorbachov y a la promoción de personalidades destacadas de la cultura.

En una entrevista concedida a LA NACION durante su visita a Buenos Aires, a principios de 1994, McCormack se entusiasmaba con incursionar en el polo argentino y revelaba su perfil empresarial: "El gran secreto es reconocer que los negocios son gente. Lo más importante es darse cuentade que en una empresa es fundamental saber cómo tratar al cliente. Claro que también es esencial obtener lo mejor de uno mismo: el propio talento".

Nacido en Chicago, McCormack sufrió a los seis años un accidente automovilístico que le provocó una lesión en el cráneo, lo que le impidió practicar deportes de contacto. Eligió el golf, que le cambió su vida. Mientras se desempeñaba aún en temas legales como abogado, compitió en forma amateur para la Universidad William & Mary en el US Open de golf, en Southern Hills, y allí se encontró cara a cara con los animadores del circuito.

En 1960, un histórico apretón de manos con Arnold Palmer -por aquel entonces uno de los golfistas top-, fue el puntapié inicial del negocio. A partir de ese momento, McCormack se encargaría de todo lo referente a su carrera, para que Palmer se dedicara exclusivamente al juego. Toda una novedad. Enseguida trabó acuerdos con Gary Player y Jack Nicklaus, y con el tiempo ya no detendría su maquinaria de hacer dinero con la representación de personalidades y la organización comercial de eventos.

Además de un ambicioso empresario fue un prolífico creador de best sellers: "Lo que no le enseñan en Harvard Business High School" (1984) y "Obtenga el 110%" (1991), títulos que reflejaron sus particulares reflejos para negociar y acertar.

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