Sin escándalos, alcohol ni mentiras: el nadador Ryan Lochte volvió y le apunta a Tokio 2020

Lochte está listo para volver
Lochte está listo para volver
Fernando Vergara
(0)
6 de agosto de 2019  • 11:40

El seis veces medallista de oro olímpico Ryan Lochte tuvo una carrera repleta de grandes logros y otros tantos altibajos en la natación. Sus últimos tres años fueron muy agitados: en 2016 protagonizó un escándalo en los Juegos Olímpicos y el año pasado fue suspendido cuando publicó en las redes sociales cómo se colocaba una inyección intravenosa sin autorización médica y por una cantidad superior a la permitida. Ahora, a los 35 años, el estadounidense volvió a la actividad y se consagró en los 200 metros estilos en el Campeonato de Estados Unidos que se disputó en Palo Alto (California). Así, el gran objetivo de Lochte es ponerse en forma y apuntarle a Tokio 2020.

Lochte marcó 1:57:76 en la competencia, un tiempo que le permitió alzarse con su primer título nacional desde 2014. Por detrás, Shalne Casas se quedó con la medalla de plata. "Honestamente, fue mucho más fácil ganar hace diez años. Todavía tengo un largo camino por recorrer para 2020", dijo el vencedor. A futuro, entonces, Japón aparece en la mira, con la idea de ampliar su palmarés de 12 medallas olímpicas. Popular, carismático y talentoso, Lochte se ganó al mundo gracias a sus logros y sus desafíos con Michael Phelps.

Para entender la carrera de este fabuloso nadador conviene ir por partes. En 2008, el deportista oriundo de Nueva York logró su primera medalla de oro individual en los Juegos Olímpicos de Beijing. En 2010 fue nombrado "Nadador Mundial del año" y en 2012 derrotó a su compañero y amigo Phelps. Desde ya, su nombre comenzó a dar la vuelta al mundo del deporte. "El señor Lochte está preparado para ser una superestrella olímpica y llevarse millones en patrocinios a la altura de sus logros atléticos", escribió The New York Times. Fueron días donde aparecieron los patrocinios de Gillette, Nissan y Gatorade, entre otros.

Los logros del neoyorquino se sucedieron: en 2013, en Barcelona, se convirtió en el primer nadador en ganar cinco oros seguidos en un Mundial. En total, Lochte sumó medallas olímpicas en Atenas 2004, Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016.

Sin embargo, fue precisamente en Brasil donde el nadador quedó envuelto en una novela en la que resultaron protagonistas un video, varias contradicciones y la prohibición de salir del país. Lochte, junto con Gunnar Bentz, Jack Conger y Jimmy Feigen -sus compañeros en el equipo estadounidense-, estuvieron acusados de haber inventado ante la policía la historia sobre un presunto asalto realizado por hombres armados. Nada de eso existió en Río de Janeiro: los atletas se vieron involucrados en una pelea cuando regresaban a la Villa Olímpica y las autoridades brasileñas descubrieron que también destruyeron un baño y orinaron en público.

Tras ese episodio, Lochte se enteró que tres de las cuatro compañías que lo patrocinaban -Speedo, Gentle Hair Removal y Airwave-, habían dado por terminados los contratos que mantenían con el medallista estadounidense, mientras que Ralph Lauren finalizó el vínculo poco tiempo después. Además, el deportista recibió una sanción de 10 meses.

Sin la posibilidad de competir, Lochte deambuló en varios sets de televisión de Estados Unidos y participó en "Bailando con las estrellas". Rápidamente se comprometió y se casó con Kayla Rae Reid (exmodelo de Playboy), con quien tuvo dos hijos. Siempre sumergido en una lucha constante contra su adicción al alcohol.

Mientras, las malas noticias deportivas se sucedieron. El año pasado el estadounidense fue suspendido 14 meses por una transfusión intravenosa prohibida. El caso resultó curioso. La agencia antidoping de Estados Unidos (USADA) sostuvo en un comunicado que Lochte había publicado una imagen en las redes sociales que mostraba una infusión de sustancias permitidas, y que una investigación posterior reveló que excedía los niveles permitidos. Cuando le informaron del error, Ryan confesó lo evidente: "Yo no lo sabía".

En el medio de los escándalos, Lochte sufrió un accidente tras estrellar su Porsche contra otro auto horas después de romper la puerta de un hotel en estado de embriaguez. "Ryan lucha y lucha, pero ya ha reconocido que necesita ayuda profesional para superarlo", confesó su abogado.

Así, durante su suspensión, Lochte ingresó durante seis semanas en una clínica de rehabilitación. "Necesitaba ayuda, mi mujer estaba embarazada, entonces ingresé por cuenta propia, hice todo lo que me dijeron que hiciese y me volví un hombre mejor", confesó. "Ahora volví a la competencia para divertirme. De hecho, no me divertía tanto nadando desde los Juegos de Londres en 2012. Hay muchas cosas que no puedo hacer como las hacía cuando tenía 20 años, mi cuerpo no soporta como antes, hay días que necesito descansar, pero es un desafío. Me siento feliz", agregó.

En la actualidad, según confesó, Lochte dejó atrás la vida nocturna para centrarse en el cuidado de sus hijos Caiden Zane y Liv Rae. Aunque en Palo Alto nadó cuatro segundos más lento que su récord mundial, entiende que es parte del nuevo proceso. Valora a los componentes de la nueva generación estadounidense como Caeleb Dressel o Regan Smith, pero se aboca a lo suyo. "Hoy no estoy intentando probar nada a nadie, uno de mis principales objetivos es disputar los Juegos Olímpicos por quinta vez y conquistar una medalla", dijo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.