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El viernes último, Roberto De Vicenzo se dio el gran gusto de probarse en un certamen oficial después de 12 años fuera de la competencia. Su reaparición se produjo en el 18° Campeonato Abierto Senior, en el San Eliseo Golf & Country Club. A los 83 años y con una vuelta de 78 golpes (+6), demostró que su llama de campeón sigue viva.
-¿Cuál es la sensación final de su participación en aquel torneo?
-Quedé gratamente sorprendido con mi juego, porque la intención era firmar una tarjeta por debajo de los 80 golpes, aunque no tenía ninguna certeza de que podría lograrlo. Pude haber hecho una vuelta desastrosa y quedar expuesto a la vista de todos. Tenía más para perder que para ganar, porque tampoco iba a concretar un score grandioso. Por suerte demostré que no es una quimera bajar mi propia edad en el score, aunque no fue una tarea fácil.
-¿Por qué jugó el certamen, si tenía más para perder que para ganar?
-Porque me veía con ganas y se jugaba en San Eliseo, en compañía de muchos amigos. No sé si gané, pero sé que no perdí.
-Usted decidió actuar sólo en la primera vuelta. ¿La verdad?, nos quedamos con las ganas de seguir viéndolo el fin de semana y que completara los 54 hoyos...
-Yo también me quedé con esa expectativa de seguir jugando, sobre todo en la cancha que alguna vez soñé y con un clima tan perfecto como el que nos tocó. Pero ya en el hoyo 6 se me hinchó el pie izquierdo y ese dolor me impidió utilizar el calzado al final del día. Cuando me levanté temprano el sábado, terminé de convencerme de que no podría continuar en el torneo. Decidí entonces observar las alternativas desde afuera y aplaudí la victoria de Armando Saavedra, que fue el más parejo de todos con tres vueltas de 73 golpes.
-Mientras usted transitaba los 18 hoyos, ¿en algún momento le volvió a la mente alguno de los grandes momentos de su carrera?
-No, no tuve ese tipo de sensaciones; sí una especie de obligación de no hacer un papelón. Al menos rescaté de mi juego algunos tiros con hierro bastante precisos a la bandera, como en el hoyo 3, donde logré un birdie, y en los hoyo 6, 17 y 18, en los que lamentablemente fallé tres putts muy accesibles. También, valoro aquel driver de 292 yardas, distancia que alcancé en el último hoyo.
-Sí, prometo la despedida en el De Vicenzo Classic, en San Eliseo, que se jugará del 9 al 12 del mes próximo.
-Además de su actuación en San Eliseo, la otra noticia gratificante la dio Rafael Echenique, que consiguió la mejor categoría del Tour Europeo para 2007 tras finalizar 2do en el San Domenico Grand Final.
-Lo veníamos hablando en varias columnas a lo largo del año y se confirmó: el puntano fue una muestra de constancia, paciencia y voluntad. Cuando uno lleva dentro esa perseverancia por conseguir un objetivo, tarde o temprano tiene sus frutos. Ahora, Rafa recibió su gran premio y ojalá rinda en la gira regular, como ya demostró el tucumano Andrés Romero.
-¿Cómo se encara el primer año del circuito europeo?
-No hay reglas, tampoco fórmulas. No sabés si te va a ir muy bien o muy mal. Mucho depende del interior de cada jugador. Romerito conserva dentro de sí un espíritu de lucha muy importante. Pero Daniel Vancsik también tiene gran tenacidad, y, sin embargo, no pudo conservar la tarjeta. Todo es muy relativo, hay muchos factores por los cuales un golfista puede codearse con el éxito o sentir la frustración en carne propia.


