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El camarógrafo chileno Manuel Gutiérrez, quien perdió el ojo izquierdo tras habérsele incrustado una esquirla de una bomba de estruendo, arrojada durante el encuentro de anteayer entre River y Argentinos, se encuentra en condición estable y continúa internado en el Hospital Fernández, tras la operación de anteanoche.
Aurelio Pérez, médico del establecimiento, afirmó: "El estado del paciente es bueno, está compensado, pero hay que seguir evaluándolo en las próximas horas". También reconoció que no hubo posibilidad de salvarle el ojo, ya que "había perdido toda su vitalidad".
Según Marcelo Oliveri, encargado de la intervención quirúrgica, "la esquirla provocó el estallido de la órbita del ojo y el desprendimiento, además, de un tercio del párpado y de las paredes orbitarias". Gutiérrez, de 34 años , casado (su esposa arribó alrededor de las 18.30, procedente de Chile) y padre de dos hijos de 4 años y 10 meses, seguía el desempeño del delantero Marcelo Salas para el Canal 13, de Santiago.
En la explanada de ingreso en el hospital -la entrada estaba restringida a la prensa-, José Antonio Soto, productor de la emisora chilena, comentó: "Manuel está de buen ánimo. El problema será dentro de un tiempo, cuando tome conciencia de que no podrá volver a manejar una cámara".
Soto también hizo referencia a la actitud tomada por algunos protagonistas del partido: "Lo de los jugadores de River fue indignante. Una persona fue gravemente herida y ellos sólo pensaron en seguir jugando. Además, me sorprendió que los reporteros gráficos se hayan quedado sin hacer nada. Si esto llegara a pasar en Chile, los fotógrafos se retirarían de la cancha. Creo que faltó más sentido de solidaridad".
Enel final de la conversación, Soto explicó: "Ahora, la prioridad es solucionar el traslado a Chile. Será una tarea difícil, ya que los vuelos están casi completos".
El lamento de Gutiérrez. En un primer momento no se supo bien qué había sucedido. La confusión dominó el ambiente. Pero el enviado especial del diario chileno La Segunda, Carlos Campusano, llegó a intercambiar unas pocas palabras con su compatriota Manuel Gutiérrez, mientras éste esperaba ser subido a la ambulancia que lo trasladó del estadio de Vélez luego de la agresión de la que fuera víctima, a los 39 minutos del segundo tiempo del partido entre River y Argentinos Juniors.
En su relato del incidente, Campusano describió la situación de esta manera: "Una bomba de estruendo cayó en el área que defendía el arquero de Argentinos, Fernando Pontiroli. El objeto, al caer, desprendió una esquirla que impactó violentamente en el ojo izquierdo de Gutiérrez..." Y enseguida, la crónica reproduce el diálogo que hubo entre ambos: "¿Cómo estás?", le preguntó Campuso. "Bien, a pesar de que me duele mucho, pero yo creo que estoy bien, por lo menos estoy vivo", llegó a decir, en medio de la conmoción y con el rostro bañado en sangre, el infortunado camarógrafo de Canal 13 -función que cumplía desde hace 10 años-. Horas después se conocería la gravedad de la lesión.
Eduardo Muñoz, cónsul adjunto de Chile, admitió que se presentará una demanda judicial por los perjuicios causados en la cancha de Vélez al camarógrafo chileno Manuel Gutiérrez, que anteayer perdió el ojo izquierdo por la explosión de una bomba de estruendo.
"Hay una investigación de la policía por la parte penal, por daños físicos a la persona, y también hay una presentación que está siguiendo un abogado, por el momento a título personal", comentó Muñoz.
El funcionario dijo que "alguien tiene que ser responsable de esto, pero nosotros no podemos apresurarnos hasta que no se desarrolle la investigación".
El incidente le impedirá al camarógrafo continuar con sus labores habituales. Más allá de que no se detenga al autor de la agresión, la demanda avanzará por los perjuicios económicos que afrontará el danmificado.
Tanto la AFA (organizadora del espectáculo) como Argentinos (club anfitrión) podrían recibir juicios con pedidos de indemnización por la incapacidad física y el lucro cesante que sufrirá el camarógrafo. Tampoco habría que destacar alguna imputación a River, de cuya tribuna fue tirada la bomba de estruendo.
A través de un comunicado público, la comisión directiva de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (Argra) "denuncia una vez más la irracional violencia que agobia y desnaturaliza la fiesta que debería ser el fútbol.
"Al homicidio alevoso de Ulises Fernández, víctima de hordas criminales organizadas y protegidas, debe sumarse el atentado de nuestro colega chileno, el camarógrafo Manuel Gutiérrez.
"Los reportes gráficos, que casi todos los partidos resultamos víctimas de todo tipo de agresiones y amenazas por nuestro trabajo, seguimos reclamando soluciones reales y legales.
"Se necesita voluntad política, eficiencia y decisión de los protagonistas del fútbol para acabar con la violencia."



