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Domingo por la tarde. Parlantes con música a todo volumen y un comentarista que repasa los detalles previos al partido. Ajenos a la definición del torneo Apertura de primera división de fútbol local que consagró a Boca, más de 300 personas están reunidas en la cancha de Excursionistas para ver la final de la liga de flag-football entre los Mercenarios y los Patriotas.
El deporte que apasiona a millones de norteamericanos, pero cuyas reglas la gran mayoría de los argentinos apenas conoce, también tiene sus adeptos en nuestro país. La Asociación Argentina de Football Americano (AAFA) organiza esta liga, compuesta por nueve equipos de nueve integrantes cada uno, divididos en dos Conferencias, la celeste y la blanca.
La AAFA surgió en 1996, de manos de cinco aficionados del fútbol americano que se contactaron a través del paraguayo Benny Ricardo, un ex pateador de los San Diego Chargers, que comenta partidos para la televisión. Cada uno de estos cinco jóvenes se había comunicado con Ricardo por su cuenta y a través de él se reunieron e idearon el proyecto de la AAFA. En 1996 se jugó la primera versión del campeonato, que se disputó en parque Chacabuco.
Por una cuestión de indumentaria y seguridad, la AAFA eligió practicar una variante del fútbol americano llamada flag-football, que conserva las variantes estratégicas y la destreza del primero, pero que se diferencia principalmente por no ser un deporte de contacto. Los jugadores no utilizan protectores, cascos ni otros elementos, ya que cuando un jugador está en condiciones de tacklear a otro le quita uno de los banderines que tiene a cada costado de la cintura; de ahí el nombre de flag (bandera)-football. De esta forma, el jugador que le quitó el banderín a otro detuvo el avance del rival.
La gran final fue precedida por un encuentro entre un combinado de la Argentina y otro de Uruguay. Allí, los argentinos se impusieron por 12 a 6, con un touchdown (TD) de Cristian Escujuri y otro de Leandro Fassi.
"Fue un partido duro, pero nos habíamos preparado bien. Creo que hicimos un buen papel", afirmó Escujuri, de 24 años, que practica este deporte desde hace cinco años, en el equipo Escorpiones, y que fue parte del conjunto nacional que salió 3º en el Mundial de flag-football, en Cancún, en marzo último.
Cuando llegó el momento de la final, las tribunas de Excursionistas estaban repletas de familiares y amigos de los jugadores, y también de los miembros de los otros equipos de la liga. Se repetían los finalistas del año anterior, cuando los Patriotas derrotaron a los Mercenarios, y la revancha prometía un buen partido.
Los Patriotas, habitués de las definiciones de la Liga, no son un equipo más: la gran mayoría de sus integrantes son norteamericanos que llegaron al país de diferentes formas. Algunos son marines que trabajan en la embajada de los Estados Unidos como personal de seguridad o que estudian en la Escuela de Guerra, y otros son estudiantes que están haciendo posgrados en la Argentina.
"Todos jugábamos al fútbol americano en la secundaria o en la Universidad. El flag-football es más seguro, hay menos lesiones y en los Estados Unidos también se practica", comentó David Jones, que cursa un Máster en Relaciones Internacionales en la Universidad de Belgrano.
Desde el comienzo, los Patriotas dominaron el encuentro. Se adelantaron 7 a 0 con un touchdown de Frank Lacitignola y un punto extra de Dayan Henson y luego aumentaron la diferencia a 13 a 0, con un TD de Ben Prock. Los Mercenarios se acercaron en el marcador con un touchdown de Fabián Sánchez, pero no lograron impedir un nuevo triunfo de los Patriotas.
"Estamos contentísimos con esta victoria. Más teniendo en cuenta que en este campeonato empezamos desde atrás. Tuvimos un mal comienzo pero nos recuperamos. Con los Mercenarios habíamos perdido las dos veces que nos enfrentamos en la temporada regular. Todos los daban por ganadores a ellos", aseguró Seelig.
Luego del partido se realizó la entrega de premios, que selló la fiesta argentina de un deporte que apenas se está instalando entre nosotros, pero que crece cada temporada.

