El mañana llegó: los sobrinos de Cambiaso son campeones del torneo más grande de Europa

Bartolomé, de 18 años (número 3), y Camilo, de 16 (el tercero desde la izquierda), ganaron la Copa de Oro inglesa, como figuras de Dubai
Bartolomé, de 18 años (número 3), y Camilo, de 16 (el tercero desde la izquierda), ganaron la Copa de Oro inglesa, como figuras de Dubai Crédito: @Pololine
Xavier Prieto Astigarraga
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21 de julio de 2019  • 22:33

"Lo que más quiero es que pase el tiempo: yo querría tener 50 años ya. Para ver qué pasa. Quiero ver eso".

Bartolomé Fernando Castagnola tenía 46 años cuando le dijo eso a LA NACION. Hablaba de sus hijos. De los dos que son polistas, como él; Benicio, el más chico, parece tomar otro rumbo. Pero el futuro se le adelanta a Lolo, aquel heptacampeón de Palermo: tiene 49 años y este domingo vio lo que se podía esperar para dentro de unas temporadas. Pocas, o no tan pocas. O nunca, quizás. Porque ganar el Abierto Británico de polo no es como para todos. Demanda un talento y un esfuerzo organizativo enormes. No por nada es el certamen más importante de Europa.

Y los dos hijos que siguen sus pasos deportivos lo lograron como adolescentes. Bartolomé, "Barto", tiene 18 años. Camilo, "Jeta", anda por los 16. Y no fueron meros elementos decorativos en la conquista de Dubai: el más grande resultó el líder en el juego y el más chico se erigió en goleador del cuarteto que venció a King Power en un espectacular, inolvidable 13 a 12 en la final jugada en el club Cowdray Park Polo.

Mucho público, un lugar magnífico junto a las ruinas del castillo de Cowdray -unos 80 kilómetros al sudoeste de Londres- y dos organizaciones poderosas configuraron una definición sensacional del torneo que nació en 1956. King Power pertenece a la familia tailandesa Srivhaddhanaprabha, que es dueña del club de fútbol Leicester, campeón de Premier League en 2016 (Vichai, su accionista principal, era quien murió en un accidente de helicóptero en octubre último, al despegar del estadio). Y el conjunto azul -como Leicester- contaba con tres argentinos en la definición por la Copa de Oro: el estelar Pablo Pieres, el experimentado Marcos Di Paola y el ascendente Juan Martín Zubía. Dubai no se quedaba atrás, claro: Rashid Albwardy es uno de los cuatro o cinco patrones más fuertes en Europa, y no por nada el sudafricano Ignatius Du Plessis es protagonista en la temporada alta argentina.

En el polo en general, y más en un gran encuentro en Inglaterra, muchos espectadores van a curiosear, a ver y ser vistos. Y después de un rato de presenciar el juego, se distraen, se desentienden de lo que pasa en la cancha. Pero tan buena resultó esta final del Abierto Británico que todo el mundo la siguió intensamente. Fue un partidazo, con alto ritmo, juego colectivo y seguidillas de goles de cada equipo que volcaban dramáticamente el tanteador y la tendencia. Ganaba Dubai por 6-4 al cabo de la mitad inicial. En el cuarto chukker King Power estampó un 4-0 y parecía tener envión como para devorar a los chicos, inexperientes en ese nivel y esa instancia. Escapó hasta un 11-7 casi al final de la quinta etapa, y aunque Dubai descontó, King Power gozaba de un cómodo 11-8 a falta de un período, seis minutos y medio de acción. Para el polo británico, una distancia considerable.

Pero los chicos tienen genes Castagnola y... Cambiaso, por parte de la madre (Camila). Y empataron en 11. Polito Pieres, de alto rendimiento en el día de su cumpleaños 33 (le dieron el premio al jugador más valioso), desniveló: 12-11. Y cuando quedaban unos 20 segundos de tiempo regular, Camilo igualó: chukker extra. En el alargue, otro joven, Zubía (20 años), se perdió asombrosamente el gol de oro... el que del otro lado terminó haciendo Jeta, con un golpe de cogote, para desatar la euforia y coronar un tremendo espectáculo. Es goleador el muchacho, y goleador de goles importantes.

Entre los dos Castagnola marcaron todos los tantos de Dubai. A diferencia de su temperamental padre, ellos no son expresivos. Por eso impactó ver a Barto arrodillarse, tomarse la cabeza e inclinarse hacia el suelo, como si hiciera una oración islámica, sin creer lo que acababa de conseguir. Sonriente pero más tranquilo recibía abrazos Camilo, tal vez -seguramente- sin plena conciencia del logro en medio de su adolescencia. Sí saltaba como un loco Lolo, el factótum deportivo de que la organización de la familia Albwardy tenga tan buena caballada; de hecho, Jeta disfrutó del mejor montado de la final, Van Rebelde.

Dubai empardó a Stowell Park y Tramontana como máximo campeón del torneo más trascendente de Europa, con cinco coronas. Entre los jugadores, el más laureado, con siete, es Adolfo Cambiaso, que consiguió la primera a los... 16 años. La edad de Camilo Castagnola... sobrino de Adolfito.

Una de esas siete consagraciones de Cambiaso se dio en 2001, cuando su cuñado y entonces compañero Lolo Castagnola levantó por única vez la Copa de Oro inglesa, también por Dubai. Ahora, el exback de La Dolfina celebra eufórico por sus hijos. Los que en la primavera de Buenos Aires irán por la clasificación para Hurlingham y Palermo -abiertos en los que podrían enfrentarse con su tío-, como calculaba el plan trienal de su padre. Todo cierra, incluida esa proyección. Salvo un detalle: ni el propio Lolo preveía que sus chicos se volverían grandes tan pronto...

La síntesis de Dubai 13 vs. King Power 12

  • Dubai: Camilo Castagnola, 6; Rashid Albwardy, 1; Bartolomé Castagnola (h.), 6, e Ignatius Du Plessis, 8. Total: 21.
  • King Power: Aiyawatt Srivaddhanaprabha, 0; Juan Martín Zubía, 6; Pablo Pieres, 9, y Marcos Di Paola, 7. Total: 22.
  • Progresión: Dubai, 1-2, 4-3, 6-4, 6-8, 8-11, 12-12 y 13-12 (chukker suplementario).
  • Goleadores de Dubai: C. Castagnola, 7 (1 de penal), y B. Castagnola, 6 (2 de penal). De King Power: Srivaddhanaprabha, 2; Zubía, 2; Pieres, 7 (3 de penal), y Di Paola, 1.
  • Premio al jugador más valioso: Pieres.
  • Premio al mejor ejemplar: Van Rebelde, montado por C. Castagnola.

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