Sin clásico Cambiaso-Pieres, pero con más trabajo: el polo de Estados Unidos se divide y alegra a los argentinos

Facundo y Gonzalo Pieres, con Matías González y Curtis Pilot, del equipo Pilot, campeón en Palm Beach
Facundo y Gonzalo Pieres, con Matías González y Curtis Pilot, del equipo Pilot, campeón en Palm Beach
Xavier Prieto Astigarraga
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27 de marzo de 2019  • 23:59

Que Adolfo Cambiaso y un par de los Pieres sean campeones con un día de diferencia en un mismo lugar es toda una rareza. Son archirrivales desde hace muchos años, compiten en todos lados por el mundo. Y sin embargo, esto que ocurrió en el segundo país más importante en el polo tiene contenta a mucha gente. Incluidos Facundo y Gonzalo (h.) Pieres y Cambiaso, claro, que conquistaron, respectivamente, la Copa de Oro de la USPA y el Abierto de Palm Beach.

La paradoja es posible porque la temporada local de alto handicap, la de nivel más alto por fuera de la argentina, se dividió en dos este año. Antes constaba de una serie de torneos de 20 goles y una de certámenes de 26, todos organizados por la Asociación de Polo Estados Unidos (USPA). Como esta decidió bajar este tope a 22 para 2019, los dueños de equipos que querían mantener los 26 se "escindieron" y crearon su liga. Y es así como Cambiaso y otros jugadorazos compiten en la más alta y los Pieres y otros actúan en la nueva, de 22.

¿Por qué hay tanta satisfacción en general? No solamente porque hay más trofeos por repartir, más campeones: se trata de que hay mucha más ocupación para los profesionales. Con más actividad, hay más trabajo, y los argentinos son los más beneficiados por la existencia del polo profesional.

Es cierto que hay cierta tensión entre la USPA, que se ha quedado sin varios de los mejores jugadores (los cuatro de La Dolfina, por ejemplo), y los organizadores de la Liga Mundial de Polo (World Polo League), liderada por los patrones más importantes de aquel país: Bob Jornayvaz, de Valiente y socio de Cambiaso, y Marc y Melissa Ganzi, del club Grand Champions, pero que suelen competir por Audi y habituaban contratar a los Pieres. Grandes adversarios en la cancha, entonces, Jornayvaz y los Ganzi se lanzaron a esta iniciativa.

Que por ahora va bien. Entre varios conjuntos que ellos ponen en la cancha y algunos otros patrones que se han adherido, como Frederick Mannix, logran que haya ocho formaciones en sus torneos y conservar sus 26 goles, la cantidad que les vedó la USPA. ¿Por qué hizo eso la entidad? Resulta que, aun con ese límite de valorización, los grandes patrones estaban formando superequipos, en caballos y en estructura, además de contar con los mejores polistas, a tal punto que Cambiaso y Facundo Pieres compartieron Valiente en 2018 (sorpresivamente, perdieron la final del Abierto de Estados Unidos, a manos de Hilario Ulloa). Como consecuencia, cada vez menos patrones se presentaban a competir, creyendo invencibles a los más poderosos, y en 2017 la Asociación decidió rebanarle cuatro tantos, de 26 a 22, al tope de su temporada.

Facundo y Gonzalo Pieres
Facundo y Gonzalo Pieres Crédito: Gentileza Helen Cruden

A aquellos propietarios de clubes privados no les gustó perder nivel de polo y se abrieron, en oposición a la USPA, que, sin embargo, da por válidos sus certámenes (por caso, es la que establece los handicaps). "No tenemos nada en contra de la liga de 22 y ojalá esté yéndole muy bien. Nosotros queremos jugar 26 goles, el mayor handicap fuera de la Argentina", aclaró Marc Ganzi. De todos modos, hay competencia entre ambos circuitos: los dos tenían previstas para el domingo pasado las finales de sus respectivos segundos torneos en importancia, prácticamente simultáneas (aunque por una cuestión técnica, terminaron desarrollándose con un día de diferencia).

Un golazo de Facundo Pieres

Un penal de 60 yardas de Facundo Pieres en un chukker suplementario definió el certamen por la Copa de Oro de la USPA, ganado por Pilot con un 12-11 a Aspen, que tuvo a su primo Pablo Pieres y su cuñado Lucas James. Pilot cosechó 125.000 dólares por la conquista, y había obtenido el mismo monto al vencer en el primer campeonato de la tríada mayor de la USPA, por el trofeo CV Whitney. Hoy comenzará el Abierto de Estados Unidos, culminación de la temporada, que ofrecerá 250.000 al campeón, pero si Pilot repitiera, se le duplicará esa cifra, y así habrá colectado en total 1.000.000 de dólares. Ese incentivo dispuso la Asociación para volver atractiva su triple corona, devaluada en aquellos cuatro tantos.

Lo consiguió. De un par de años con unos seis equipos pasó a un 2019 rebosante: el US Open reunirá a 16 cuartetos, una cantidad similar a las de sus mejores épocas (supo haber 17). Y los argentinos están felices; ahora son protagonistas muchos polistas importantes que no tenían lugar con tan pocos equipos en la cancha: Mariano Aguerre, Miguel e Ignacio Novillo Astrada, Sebastián y Agustín Merlos, Cristián (h.) e Ignacio Laprida, Ignacio y Santiago Toccalino, Francisco Elizalde, Julián De Lusarreta, Juan Ruiz Guiñazú, Ezequiel Martínez Ferrario, Juan Britos, entre otros.

Cambiaso, con el equipo de SD Farms, campeón en la World League
Cambiaso, con el equipo de SD Farms, campeón en la World League Crédito: @espnpolo

Del otro lado, Cambiaso festejó junto a Guillermo Terrera el 11-6 de SD Farms sobre Audi, que tuvo a Pablo Mac Donough, Nicolás Roldán y Marc Ganzi, en la final del Abierto de Palm Beach. El premio, 75.000 dólares, fue bastante menor que el que recibió el conjunto de los Pieres, pero para el caso es lo de menos: la liga de 26 no necesita tanto incentivo, pues sus patrones son los de mayor capacidad económica, o al menos los que más invierten en polo.

Existe cierta tensión entre las organizaciones, sí, pero no entre los jugadores, para quienes este cisma es todo ganancia. "La división vino muy bien. Hay mucho movimiento de jugadores, petiseros, veterinarios... Mucha gente tiene mucho trabajo. En su momento pensaba 'qué lástima que no se pongan de acuerdo para hacer una liga de 20 equipos', pero la verdad es que para el futuro estaría bueno que siguieran paralelas las dos. Dios quiera que la de 26 siga creciendo. Creo que viene siendo una gran temporada, y sería ideal que se mantuviera el número de equipos en la USPA y se subiera un poco en la WPL. Hay muchas chances de que pase eso", celebró Facundo Pieres.

Coincide Cambiaso: "La WPL está saliendo muy buena, es un éxito. Da mucho trabajo a mucha gente y es muy competitiva. Puede convivir tranquilamente con la liga de 22 goles y eso genera mucho trabajo. Se nota mucho cuando hay una lesión de algún jugador, porque es difícilísimo encontrar suplentes. No es una competencia contra nadie, sino dos que pueden convivir. Esto va creciendo y mejorando año tras año", apuntó el jugador más valioso de su final, muy feliz por otro motivo: su hija Mia ganó su primer Abierto de Estados Unidos femenino, también el domingo.

Adolfo Cambiaso pega un cogote durante la final
Adolfo Cambiaso pega un cogote durante la final Crédito: @espnpolo

En la partipación de Mia Cambiaso en un certamen organizado por la USPA se nota que la coexistencia es posible. Y que, paradójicamente, dividir no siempre es malo: la grieta del polo estadounidense es buena para la mayoría.

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