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Los dirigentes de Racing sonríen. Lo hizo el presidente Osvaldo Otero, convencido de un triunfo frente a su gran oponente político, Daniel Lalín, y a la intención de los futbolistas de quedar libres. Lo repitió Walter García, vicepresidente segundo, cuando dijo: "Tenemos todo el dinero", y en realidad tenían sólo una parte. También sonrió el protesorero Horacio Abraldes, con el alivio de haber salvado el patrimonio del club. Pero la pregunta es, ¿hasta cuándo?
Anteayer se saldó la deuda con la mayoría de los jugadores reclamantes. Rubén Capria fue transferido a Cruz Azul, de México (vía Wanderers, de Uruguay), y la operación se concretó en 1.850.000 dólares. Pero el club tuvo que saldar 713.000 dólares que le debía a Capria, más los porcentajes correspondientes. También tuvo que hacer frente a un embargo por 293.000 pesos del doctor Carlos Torresel y adelantó 200.000, por lo que le quedaron para repartir entre el plantel casi 600.000 dólares. La deuda total era de 1.026.000.
Uno por uno fueron pagando. A algunos en efectivo y a otros también con cheques, como a Carlos Mac Allister, a quien se le abonaron 50.000 cash y otros 50.000 con un cheque a 15 días. Y a Fernando Quiroz, al que le debían 389.000 dólares, le dieron 100.000 y por el resto le firmaron un compromiso para antes de fin de año.
Para terminar, ayer se le abonaron a Carlos Galván los 17.000 dólares que le correspondían. Pero no hay que olvidar un detalle. Tanto él como Pablo Michelini hace un año y medio que están sin contrato y quedarán libres en junio próximo. Y si se arreglan los vínculos habrá que pagarles retroactivamente.
Otro punto ríspido surgió con Martín Vilallonga, quien era el primer candidato a ser vendido. Abraldes dijo que no se había concretado su transferencia porque pidió mucho dinero. El jugador lo desmintió y expresó: "Que se ocupe de pagarle a los jugadores, que para eso está". Algunos ánimos siguen caldeados.
Para completar el panorama, hoy se reunirán el técnico Carlos Babington y Otero para hablar del equipo del futuro, que no tendrá, por lo pronto, a Mauro Navas y Gastón Córdoba, que están a préstamo. Esto es un signo inequívoco de que Otero descuenta que se quedará hasta marzo próximo y que no habrá elecciones en diciembre.
Es una verdad irrefutable que solucionaron el importante problema de la deuda con el plantel. Sólo momentáneamente. Para pagar, tuvieron que vender a un jugador importante como Capria en una cifra que podría haber sido mayor. El mes próximo habrá que volver a pagarle a los jugadores. Y los meses que sigan también. ¿Hasta cuándo seguirán vendiendo, entonces, el patrimonio que tanto han defendido?
4 de abril último. Esa noche, Racing jugaba con Colón y, de pronto, Fernando Quiroz detuvo su trote. Carlos Netto lo reemplazó y aunque sólo algunos días más tarde se tuvo la certeza, sus expresiones de dolor indicaban una grave lesión: rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha. Llegó la operación y mucho tiempo lejos de los campos de juego.
Hoy, Quiroz estará otra vez en la cancha de Racing, donde se despidió aquel día. Pasaron siete meses y medio. Y mucha agua bajo el puente.
-Te lesionaste en medio de la alegría por la Libertadores y volvés en el caos...
-Era evidente que en la época de la Copa había problemas tapados por los resultados. Y pasó lo que algunos, que conocemos el club, sabíamos que pasaría.
-¿Se pueden establecer los culpables?
-No, porque es un cúmulo de errores desde hace varios años y en algún momento se tienen que pagar, como ahora.
-A veces, de tanto poner el pecho, te perjudicaste.
-No hay problema. Si las cosas se solucionan para todos, voy a proceder de la misma manera. Lo que pasa es que a veces hay un límite, pero voy a seguir colaborando con el club donde pueda, aunque me perjudique un poco porque es mi manera de ser.
-¿Estás diez puntos?
-De la lesión sí, pero hace siete meses y medio que no juego y eso lo puedo sentir. Aunque la responsabilidad es mía.
-¿Qué fue lo que más te ayudó?
-Seguramente la experiencia, porque yo ya había sufrido una lesión similar, y mi voluntad, porque si no te ayudás vos nadie puede hacer nada. También mi familia, mis amigos y mis compañeros, que siempre fueron un pilar donde poder apoyarme.
-Y nació tu hija Keila Agustina...
-Fue una gran alegría.
-¿Por dónde pasa la solución de Racing?
-La verdad que no sé.
-¿Eso no te provoca desesperanza?
-Sí, seguro. Pero si me encierro en eso no llego a nada.

