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En el mejor año de su vida deportiva, Cecilia Rognoni se recuesta en un sillón del living de su casa, en la calle Quesada al 6000, en Villa Urquiza. "Estoy agotada -suspira-. Fue una temporada difícil, con muchas presiones". Son los últimos instantes de un 1998 que dejó importantes logros en la vida de esta talentosa jugadora de hockey sobre césped, con 22 años recién cumplidos.
Un momento único para la zaguera central del seleccionado argentino, porque en mayo último obtuvo un valioso cuarto puesto en la Copa del Mundo, en Holanda, y porque con Ciudad de Buenos Aires, su club, conquistó el primer título de la historia del certamen local. Y sobre esta satisfactoria etapa, Rognoni comenta: "Sergio Vigil comenzó a dirigir la primera división del club en el ´93 y nos formó como grupo y como equipo. Aprendimos muchísimo, creo que esas fueron las claves para ganar el campeonato. Cuando Carlos Geneyro asumió la conducción en 1997, estuvimos cerca de la coronación, pero se nos escapó por muy poco. Quedé con una bronca bárbara después de la tarjeta roja que me sacaron, que sostengo que fue injusta, y me impidió jugar con Lomas. Ese día perdimos y quedamos sin posibilidades de salir primeras. Tuvimos que esperar un año." La espera valió la pena. Porque Rognoni ya empieza a sentir el reconocimiento del entorno de un deporte que evoluciona. "Esto fue creciendo. Después del Mundial, iba en el subte y un señor se me acercó y me preguntó si yo era Cecilia. Pensé que era un amigo de mi papá, pero me explicó que la hija jugaba al hockey y me pidió un autógrafo. La gente me miraba. ¡Qué papelón!" Si bien el deporte es una parte importante de su vida, también el estudio resulta vital para ella. Cursa la carrera de Turismo en la Universidad del Salvador -la Secretaría de Deportes le consiguió una beca- y trata de no descuidarse. "Me encanta el deporte, pero algún día esto se va a acabar y quiero cambiar un poco...", explicó.
Su llegada al hockey no fue casual. Sus padres, Lidia y Horacio, le transmitieron ese desvelo. "Mis padres me llevaban a sus partidos, tengo fotos mías, a los 4 años, con un palo de hockey en la mano".
El futuro acapara su atención, lo denota su cara de nena con rasgos perfectos. "Los amistosos con Australia y Holanda fueron y son muy importantes. Nos tenemos que preparar muy bien para el Champions Trophy del año que viene y para el Panamericano de Winnipeg."
Y se despide con una frase optimista: "Lo que pasó en la Sociedad Alemana de Gimnasia, con las finales del de los torneos locales, fue espectacular (concurrieron cerca de 2500 personas). Veo que la gente está respaldando un poco más al hockey. Eso es un impulso valiosísimo, que nos estimula."
Cecilia es de esas jugadoras distintas, esas que aparecen una vez cada 50 años; de las que si están en un equipo tenés la sensación de que no podés perder." Los elogios corresponden a Sergio Vigil, el ex entrenador de Ciudad de Buenos Aires, y el responsable de la promoción de Rognoni a la primera de su club.
Vigil la conoce muy bien, y la descripción es completa: "Ceci es una jugadora superdotada, con una mentalidad ganadora, como nunca vi en ningún otro jugador. Y eso que todavía tiene muchas cosas por mejorar."


