Asesinato en Villa Gesell. Autocrítica de Agustín Pichot: "Somos responsables de los estereotipos que hemos permitido en nuestros clubes"

"No creo que el rugby sea eso. Pero tenemos que hacer una fuerte autocrítica", piensa el ex directivo de la UAR y actual vicepresidente de World Rugby.
"No creo que el rugby sea eso. Pero tenemos que hacer una fuerte autocrítica", piensa el ex directivo de la UAR y actual vicepresidente de World Rugby. Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo
Alejo Miranda
(0)
11 de abril de 2020  • 21:30

El asesinato a Fernando Báez Sosa en enero último en Villa Gesell, por parte de una banda de jugadores y ex jugadores del club Arsenal de Zárate manchó la reputación del rugby argentino, pero también marcó el inicio de una introspección tendiente a desterrar algunas prácticas que no se condicen con los valores que pregona desde los albores de este deporte. A partir de su rol de referente como ex jugador, ex capitán del seleccionado y encumbrado dirigente, Agustín Pichot acepta que el rugby debe hacer una autocrítica.

"Fue un crimen y por respeto a la familia y a la justicia no me pareció oportuno hablar públicamente en su momento. No creo que el rugby sea eso. Pero tenemos que hacer una fuerte autocrítica de la responsabilidad que tenemos en los clubes y en los jugadores aquellos que enseñamos o somos dirigentes. Tenemos que hacer una autocrítica grande. La estamos haciendo. Somos responsables de los estereotipos que hemos permitido en nuestros clubes", dijo el candidato a presidente de World Rugby.

El caso Báez Sosa dominó la atención pública durante más de un mes; "no me pareció oportuno hablar públicamente en su momento", explicó Pichot.
El caso Báez Sosa dominó la atención pública durante más de un mes; "no me pareció oportuno hablar públicamente en su momento", explicó Pichot. Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo

"El rugby es un deporte de fuerza y agresión, pero no justifica que uno sea violento fuera de la cancha. A ningún jugador se lo entrena para ser violento afuera de la cancha. Tenemos que cambiar muchas cosas que culturalmente estaban aceptadas, como por ejemplo los bautismos [NdR: para los debutantes], y ni hablar de peleas o violencia física o psicológica de cualquier tipo", enfatizó el ex medio scrum.

Pichot se inició en el CASI y a los 22 años se fue a jugar profesionalmente a Europa. Disputó cuatro Mundiales con los Pumas y fue capitán del equipo que ganó la medalla de bronce en Francia 2007. "Yo fui bautizado en mi club y nunca hubo ese nivel agresión. En los Pumas fui capitán y lo máximo que hacíamos era cortar el pelo. En mi juventud he estado en situaciones así. Con jugadores de rugby y sin jugadores de rugby, en veranos en Pinamar, en fiestas en Buenos Aires. Cuando leés que pasan cosas más extremas ves que hay que hacer una autocrítica desde el lado que te toque: dentro de cada club, en la UAR".

-¿En otros países existe la misma percepción del rugby que hay acá? El caso de Báez Sosa generó muchas reacciones hacia el deporte en sí.

-No está tan marcado. En la Argentina existe una grieta constante, de antinomias, no sólo con el rugby. Ahora particularmente se ven cosas más profundas. En el resto del mundo el deporte no es parte de esa discusión. En Inglaterra se sabe que históricamente el rugby proviene de una clase social media alta y el fútbol de lo que llaman la working class, pero hoy esa discusión no existe.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.