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Doce puntos más había sumado Belgrano (45) que Alumni (33) en la primera rueda, compartiendo la Zona A. El conjunto marrón había sido el último en perder su invicto, en la fecha final del grupo, y entregó un buen rugby, equilibrado, ofensivo. El blanco y rojo había empezado dubitativo y se había consolidado sólo en las últimas jornadas. Sin embargo, hubo, si no un abismo, una profunda diferencia de rendimiento entre uno y otro en la primera etapa del torneo de la URBA.
Pero clásicos son clásicos. Y la segunda rueda es otra cosa. Los puntos pesan más. Y también las presiones. En ese contexto, Alumni arrancó su camino en el Top 14 con un resonante triunfo 47-17 sobre Belgrano. Sí: 30 tantos de ventaja, con nueve tries. Un golpe de escena en la apertura de esta instancia del certamen.
Sólo el comienzo fue marrón y amarillo. El visitante pegó con el veloz Joaquín Luccheti –luego quedó al margen por un golpe en el cuello–, pero el conjunto de Tortuguitas no sólo igualó pronto con un embate del pilar Federico Abente, sino que además en una ráfaga de ocho minutos aceleró con tries de los jóvenes Franco Batezzati, el ala Tobías Moyano –ambos, cortándose por el centro– y el picante wing Rafael Bence Pieres, que apoyó en una punta después de varias fases. En definitiva, se echaba por tierra el escenario de partido equilibrado, mientras los dos se dedicaban a jugar. Claro que Alumni tuvo más efectividad, ya que cambiaba ataque por try. Así, terminó 22-5 el primer tiempo.
En el segundo, el partido cayó en un pozo, que se interrumpió a los 20 minutos. Fue entonces cuando tomó forma la goleada. Llegaron los dobletes de Bence Pieres y Moyano, y conquistas de dos pampas: Santiago González Iglesias y Miguel de Achával. El del capitán del tercer seleccionado argentino fue la frutilla de postre: corrió desde el medio de la cancha sin que nadie lo detuviera y así cerró el 47-17.
No obstante, algo quedó en el debe del ganador: las conversiones. Sólo un acierto sobre nueve intentos de gol, a cargo de Rete González Iglesias, no pesaron por lo amplio de un marcador que fue el más holgado para Alumni en el clásico en los últimos diez años.
Mucho para sonreír para el anfitrión, entonces, aunque el festejo fue mayormente mesurado en el comienzo de un sendero que clasificará a cuatro conjuntos para los dos cuartos de final y a dos directamente para las semifinales.
"Tuvimos muchos lesionados, pero ahora estamos bien físicamente, con un compromiso muy grande para llevar a Alumni a lo más alto. Para eso hay que ganarles a todos, especialmente a nuestro rival de siempre", sostuvo el primera línea Juan Acosta. Del otro lado, por supuesto, nada hubo para destacar. "Hoy en ningún momento nos salió nada de lo que veníamos jugando. Fuimos derrotados justamente", reconoció el tercera línea Leandro Magneres. Y no pudo haber palabras más acertadas.
Alejandro Galli fue suspendido por no haber cumplido entera una probation : arbitrar en divisiones juveniles. El hecho de indisciplina fue en 2009 y el octavo de Belgrano no pudo jugar en gran parte de 2010. Esta semana se definirá si purgó la pena o debe otra fecha. En tanto, en Alumni está desgarrado el wing Franco Sabato, pero el centro Carlos Di Masi volvió a actuar en la preintermedia, tras una lesión.
La sola imagen del festejo de Miguel de Achával con todos fue un símbolo de la importancia que tiene para Alumni derrotar a Belgrano. El estandarte y capitán del club de Tortuguitas se unió a una hinchada que tuvo casi exclusivamente alegrías en la tarde.
El público local, caracterizado de rojiblanco, se juntó en la zona del Mangrullo para recibir a su equipo. Mucho cotillón, banderas, caras pintadas, redoblantes y un himno dominante: "Soy de Alumni, soy de Alumni". Con un desarrollo harto favorable, la hinchada gritó cada try con fervor. Y tuvo nueve conquistas para celebrar... El 47-17 definitivo convirtió al sábado en inolvidable. Hubo felicidad y emoción por el contundente triunfo, y un importante valor agregado: orgullo por el rugby ejecutado por Alumni.
"Es una alegría ganar el clásico, pero esto es largo y tenemos que mantener los pies sobre la tierra", manifestó Martín Bottini, prudente. Pero por un tiempo, los hinchas volarán de entusiasmo...
éxitos tiene ahora de ventaja Alumni en el historial de su clásico con Belgrano. Sobre 56 enfrentamientos, el club albirrojo se impuso en 34, el equipo porteño ganó 18 y hubo cuatro igualdades. El Marrón lleva mucho tiempo sin vencer en Tortuguitas; su último festejo como visitante fue en 1997, merced a un 20-18. Y Alumni lleva cinco triunfos seguidos en su cancha. Dentro de la adversidad estadística, a Belgrano le queda un consuelo: en la rueda inicial del actual torneo de la URBA superó a su tradicional adversario por 14 a 13.



