Hammett: el legado de los All Blacks replica en la tierra del Sol Naciente

El entrenador encarna el juego neocelandés y tiene la misión de guiar a Sunwolves en su primer año en el Super Rugby; “Una de las razones por las que perdieron esos partidos es porque son muy respetados”, dijo sobre Jaguares
Alejo Miranda
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19 de abril de 2016  • 21:27

TOKIO.– Así como el rugby argentino le debe mucho a Sudáfrica y a Francia, el rugby japonés no sería lo mismo sin el aporte de Nueva Zelanda. All Blacks de primera línea que le dan brillo a la poderosa liga profesional local, kiwis que refuerzan al seleccionado nipón y entrenadores que vuelcan todo su conocimiento contribuyeron a que Japón sea el país con mayor proyección de crecimiento en el rugby mundial.

Hoy, quien encarna el legado neocelandés en este país es Mark Hammett, que tiene a su cargo la misión de guiar a los Sunwolves en su primera experiencia en el Super Rugby. Una tarea nada sencilla, que comenzó con muchos contratiempos, pero que tiene como meta y a largo plazo profundizar el desarrollo del rugby japonés.

"El rugby está en ascenso en Japón. Esperamos que los Sunwolves contribuyan a seguir mejorándolo", dijo Hammett, con vasta experiencia en el Super Rugby tras haber vestido 81 veces la camiseta de Crusaders, equipo del que fue entrenador asistente durante tres años, además de haber dirigido a los Hurricanes entre 2011 y 2014. "Para que al rugby japonés le vaya bien, los Sunwolves tienen que ser exitosos".

El sábado (2.15 de la madrugada argentina) se enfrentarán con los Jaguares, el otro equipo de expansión. "Tenemos que respetarlos mucho", opinó sobre los argentinos ante la consulta de la nacion, luego del entrenamiento del ayer. "Tienen muchos jugadores que jugaron la semifinal de un Mundial. Entendemos que estamos jugando contra un equipo del Tier 1, así que va a ser una batalla muy dura para nosotros. No estamos orgullosos de lo que sucedió el fin de semana pasado [derrota 92-13 ante Cheetahs, en el cierre de una gira de cuatro semanas], pero estamos tratando de convertirnos en un buen equipo y somos todavía mejores de lo que mostramos y esperamos probarlo en el regreso a casa."

Hammett minimizó el hecho de que los Jaguares llegaran con seis derrotas consecutivas: "Los estuvimos viendo y sabemos qué son capaces de hacer. Sabemos que los Jaguares son muy fuertes en las formaciones fijas, pero no son sólo eso: son un equipo muy bueno corriendo con la pelota. Ya hablamos de la estrategia con la que queremos contrarrestarlos. Aunque ganaron un solo partido, estuvieron muy cerca, mostraron muchas cosas buenas. Una de las razones por las que perdieron esos partidos es porque son muy respetados. Cuando te respetan, el rival sale a dejar todo y sabe que tiene que estar en su máximo nivel".

En sus 29 partidos con la camiseta de los All Blacks, entre 1999 y 2003, figura la goleada por 67-19 ante los Pumas, en Christchurch, en 2001. Además dirigió a Lucas González Amorosino y Joaquín Tuculet en su paso reciente por Cardiff Blues, y ahora tiene en su filas al ex Puma Tomás Leonardi, quien está en duda para el sábado por un problema estomacal.

Hammett, de 43 años, fue contratado sobre la hora y el equipo se armó en tres semanas, luego de la abrupta salida de Eddie Jones, lo que derivó en algunas complicaciones para estructurar el plantel. Sin embargo, frente a esas adversidades, algunas derrotas por escaso margen encendieron la esperanza pese a que cayeron en los siete partidos. "Si me hubieran preguntado dónde estaría hoy, no creo que habría dicho que en esta posición, con tres puntos bonus y dos partidos que podríamos haber ganado. Superamos las expectativas", festejó Hammett.

Uno de los mayores desafíos que tuvo cuando llegó fue cambiar la mentalidad de los japoneses para un rugby mucho más dinámico como es el de este certamen. "Nuestro mayor reto pasa por el juego de transición y ser capaces de jugar sin estructuras. Los japoneses, como sociedad, son estructurados. A veces eso impacta en nuestro juego, pero me impresionó la forma en que los chicos incorporaron lo que llamamos ‘entrenamiento desestructurado’ para corregir eso."

Con su compatriota Jamie Joseph al frente del seleccionado de Japón (técnico que llevó a Highlanders al primer título en su historia en el Super Rugby en 2015), Hammett tiene un rol no menor y continúa los pasos de otros neocelandeses que dejaron su huella en este país como John Kirwan (entrenador del seleccionado antes que Eddie Jones) y jugadores que pasaron por la liga profesional como Jerry Collins, Leon McDonald, Reuben Thorne, Ma’a Nonu y Sonny Bill Williams, por citar a algunos.

"El rugby se hizo muy popular en Japón. Dos años atrás podías caminar por la calle y nadie te reconocía", contó Hammett a la agencia AP. "Ahora te paran bastante seguido. Hay un sentimiento positivo hacia el rugby". De apoco, él también se va a acoplando a la ilustre lista.

am/jt

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