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CALGARY, Canadá (De un enviado especial).– La vida regala oportunidades cuando menos se las espera. No importa cuánto tiempo se las haya soñado: cuando la desesperanza empieza a ganar, puede aparecer de una u otra manera. Y si no, que lo diga el platense Sebastián Rondinelli. Al pilar de Grenoble, de Francia, le habían ofrecido muchas veces ser convocado para alguno de los combinados italianos. Y sistemáticamente, el primera línea nacido rugbísticamente en La Plata Rugby Club rechazó cada una de esas ofertas. Hasta que hace un par de meses estuvo a un paso de aceptarla… pero no lo hizo. Le llegó el llamado desde Buenos Aires para integrar el plantel de la Argentina A que jugó la Churchill Cup y, bajo la denominación de los Pumas, el test-match con Canadá, el sábado último.
Todo se le dio de un momento a otro, sin que siquiera pudiera imaginárselo. "No, nada que ver, ni me lo imaginaba, me sorprendió totalmente. Es más: dos días antes me habían hablado para integrar un combinado italiano; yo siempre había esperado la posibilidad de jugar con la camiseta argentina y por eso me había negado todas las veces, pero esta vez había aceptado. Pero cuando me llamaron (de la Argentina) ni lo dudé; hablé con el entrenador que me había hecho la propuesta y le dije que la rechazaba. Estar con los Pumas un segundo vale más que jugar un Mundial con Italia." La frase, estremecedora, tiene más valor aún en un hombre que tiene su primera oportunidad con el seleccionado nacional a los 29 años. Y que, además, en los tres partidos estuvo como suplente, aunque ingresó en los tres.
Rondinelli sumó ante Canadá su primer cap. Si tendrá otros, dependerá del análisis de Marcelo Loffreda y el resto del cuerpo técnico, pero Rondinelli ya se da por satisfecho. Y lo mismo ocurrió con los otros cinco jugadores que jugaron su primer test-match en tierra canadiense: Agustín Costa Repetto, Jaime Arocena, Rafael Carballo, Genaro Fessia y Gastón Llanos (este último, como Rondinelli, ingresó en el segundo tiempo).
Con su timidez, el tercera línea cordobés Fessia se fue contento de su experiencia canadiense, a pesar de la traumática derrota con el conjunto local. "Estoy muy conforme con el resultado final de la gira: terminé jugando de titular los últimos dos partidos y, dentro del nivel que tuvo el equipo, creo que anduve bien. Obvio, tengo muchas cosas por mejorar si pretendo seguir jugando en estos equipos, pero me voy bien", explicó el ala.
Rafael Carballo fue otro de los sorprendidos por esta convocatoria, la primera en los seleccionados mayores, aunque él había participado en los seleccionados juveniles de la UAR. "Creo que puedo dar mucho más, pero me quedo conforme. Yo soy nuevo y creo que me adapté bastante bien", dijo el habitual centro, que esta vez aceptó el reto de jugar como wing derecho y cumplió una correcta producción; es más, el ex back de Alumni –actualmente en Toulon, de Francia– fue de los mejores de los nuevos.
Agustín Costa Repetto valoró la experiencia, más allá de que las actuaciones no fueron las mejores. "Yo no estuve en selecciones juveniles, ni Mundiales FIRA, ni nada, así que valoro mucho esta experiencia. Sumo todas cosas buenas, como los entrenamientos o la posibilidad de nutrirme de los entrenadores. Y ahora también me sumo al plan de viaticados, así que estoy más contento todavía", expresó.
El hooker de Los Matreros agregó: "Los entrenadores me marcaron las cosas por mejorar, en especial en el aspecto físico; sentí mucho la diferencia. Por eso quiero seguir trabajando, porque no quiero que éste sea mi techo". Para el resto, el desafío es el mismo, porque a las oportunidades, que siempre aparecen, hay que responderles con trabajo.

