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Por Santiago Peluffo
Enviado especial
DUBLÍN.- La imagen de Manuel Carizza siendo retirado en una camilla del estadio Marcantonio Bentegodi, de Verona, en el primer partido de la gira de los Pumas, pudo haber generado cierto estupor en el espectador común. Pero no en quienes conviven día tras día con las lesiones de los rugbiers argentinos. Guillermo Botto -médico del staff-, Sergio Carossio y Maximiliano Marticorena -kinesiólogos- conocen infinidad de casos similares o peores. Hace más de una década que previenen, tratan y rehabilitan a jugadores para lograr una efectiva reinserción en la alta competencia.
Durante esta ventana europea tuvieron bastante trabajo: Botto fue quien operó a Carizza de la fractura de húmero derecho. Y, junto con Carossio y Marticorena, asistieron a Patricio Albacete, Juan Fernández Lobbe y Genaro Fessia, entre otros, durante las tres semanas para mitigar dolores o prevenir futuras lesiones.
-¿Les llama la atención que la mitad del plantel haya tenido, al menos, una intervención quirúrgica?
Botto: -Es que son lesiones propias de deportes de contacto como el rugby. No son de las que ocurren caminando por la calle.
Carossio: -Si mirás en todos los clubes de la URBA, vas a encontrar muchos casos también. Es parte del juego.
- ¿Cómo se trabaja con un deportista que sufrió una intervención quirúrgica?
Botto: -Es distinto trabajar con deportistas que con oficinistas; hay que frenarlos porque quieren jugar enseguida. Hay protocolos que hay que respetar.
Marticorena: -El trabajo se hace en función del puesto en el que juega o la exigencia que va a tener. Al jugador hay que llevarlo día tras día.
- Repasando la lista, hay varios jugadores que tuvieron que volver a operarse; ¿por qué ocurre?
Botto: -En general, porque no se respetan los tiempos de recuperación. Si no los respetás, aumenta el riesgo de volver a sufrir una ruptura. Es lógico.
Carossio: -Si no hay una reparación adecuada, el costo es elevado para el jugador porque después tiene lesiones como consecuencia de eso. Es típico en el caso de operaciones de rodilla sufrir tendinitis después.
Marticorena: -El paciente que tiene una revisión (reoperación) tarda más en volver a la alta competencia.
Los casos de Marcelo Bosch y Mario Ledesma son símbolos dentro del plantel, en el sentido de que aceleraron su regreso a las canchas y, tiempo después, lo lamentan. "Tuve una fisura de lábrum y volví a jugar muy rápido, a los tres meses y medio. Eso fue muy malo, me apuraron en el club [Biarritz]. No tenía tanta experiencia y me salió mal. A los cuatro meses me agarró tendinitis, jugué con el hombro medio mal y me volví a operar enseguida", relata Bosch, que mañana vestirá la camiseta N° 12 frente a Irlanda.
Ledesma convive con el dolor desde hace una década: "Me influyó un montón haberme apurado en la rehabilitación. Incluso hubo un año en el que estuve cerca de largar [en 2004] porque no me aguantaba el dolor", admite el hooker, de 37 años, que tras una década volvió a operarse la misma rodilla derecha por el apuro de la primera intervención.
El aspecto psicológico es muy importante en el período posoperatorio. Lo explica Botto: "El regreso a la alta competencia depende del acto quirúrgico, de cómo se rehabilitó el paciente y de su psicología. Hay lesiones en las que el aspecto psicológico influye mucho". Carossio lo vive diariamente con las sesiones de kinesiología y masajes. "Es difícil lidiar con la ansiedad del jugador, pero los vamos acercando a actividades de rehabilitaciones que se parezcan en algo al juego para que no sufran tanto", aclara.
¿Se puede alcanzar la plenitud física y deportiva tras una operación? Según los jugadores y médicos, sí. "Hay gente que vuelve a jugar a los seis meses y otros que tardan nueve. Pero, en general, en la alta competencia todos vuelven a jugar bien", asegura Botto. "No sé qué se vio en la cancha, pero en mi caso debo decir que sí se puede volver a la plenitud", concluye Gonzalo Camacho, que fue paciente y prefirió no apurar su regreso. Debió perderse la ventana de junio con los Pumas, pero aprendió. "Es bueno volver bien físicamente, porque podés volver a lesionarte", advirtió.

