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Los jugadores de los Pampas XV son puro entusiasmo y optimismo. El paso arrollador que tuvieron en la etapa clasificatoria -ganaron los ocho partidos que disputaron- invita a la ilusión. A horas del choque contra Free State por los cuartos de final de la Vodacom Cup, los rugbiers no ocultan su sueño de levantar la copa: "Hay material para salir campeones", dijo a La Nacion el wing de Newman, Agustín Gosio.
El Canario no es el único que se anima a expresar el deseo que embarca al grupo que desde hace dos meses y medio se encuentra en el continente africano: "Queremos ser campeones", sostuvo Agustín Creevy, uno de los jugadores de los Pampas que más chances tienen para integrar la lista mundialista de Santiago Phelan.
Antes de viajar rumbo a la ciudad de Potchefstroom, búnker que eligió el tercer combinado nacional en importancia detrás de los Pumas y los Jaguares, luego de una semana de descanso en la Argentina, Gosio, Creevy, Leonardo Senatore y Nicolás Sánchez hablaron con La Nacion sobre lo que viene, la última etapa de la travesía.
"Estoy ansioso, con ganas de entrar ya en la cancha. Ahora viene la parte que es a matar o morir, pero estoy confiado porque sé que tenemos un plantel espectacular, en el que todos tiramos para el mismo lado", dijo Senatore, el tercera línea rosarino.
Una de las razones que destacan todos los jugadores como basamento del éxito es la unión del grupo humano. En palabras de Creevy: "Es impresionante la onda que tenemos. Pasaron más de dos meses y no hubo peleas. Compartimos todo; la verdad es increíble", contó el hooker, que ya arregló su vinculación con el equipo francés Montpellier.
Para Nicolás Sánchez, una de las figuras de los Pampas, ahora "empieza la parte más linda; comienza otro torneo". Y agregó: "El objetivo fue siempre clasificar, nunca pensamos que podíamos ganar los ocho partidos. Somos un gran equipo pero no me animo a decir si estamos para campeón; no lo quiero quemar".
Durante su paso por Buenos Aires, los jugadores también aprovecharon para empaparse del clima que se respira por el conflicto que tiene atravesado al rugby local desde hace tres años y que podría encontrar en las próximas horas una solución transitoria. "Cuando termine la copa en Sudáfrica vuelvo a Buenos Aires y quiero jugar en mi club. Soy optimista de que esto ocurra, pero ahora estoy con la cabeza puesta en el próximo partido", dijo Gosio.
El sueño por alcanzar la gloria empieza a transitar por el camino más difícil y los Pampas avanzan a paso firme con esperanza y seguridad.
No dudaba de su capacidad ni de su entrega. Lo único que le generaba dudas era el tiempo de adaptación al rugby sudafricano, pero sus dirigidos lo sorprendieron. "Estábamos convencidos de que si hacíamos bien las cosas íbamos a clasificar, pero no esperaba ganar los ocho partidos de la etapa clasificatoria. La razón de esto fue que los jugadores explotaron rápidamente", dijo Daniel Hourcade a LA NACION.
Huevo también habló del desafío que implica pensar en el próximo rival y no ir más allá: "Sería un error pensar en la semi o la final; vamos paso a paso. El equipo tiene una maduración importante y se siente cómodo dentro del sistema de juego. Esperamos poder ganar jugando el rugby que venimos mostrando hasta ahora".




