Los Springboks quebraron el hechizo de no marcar tries en las finales

Cheslin Kolbe celebra el segundo try de los campeones mundiales
Cheslin Kolbe celebra el segundo try de los campeones mundiales Crédito: AFP
Alejo Miranda
(0)
2 de noviembre de 2019  • 09:32

En 1995, el wing Chester Williams era el único jugador negro en el plantel de Sudáfrica que levantó la Webb Ellis Cup por primera vez. Todo un símbolo luego del fin del Apartheid que posibilitó que a los Springboks se les levantara la veda y comenzaran a participar en los mundiales. Veinticuatro años y tres finales más tarde, Mazakole Mapimpi y Cheslin Kolbe, también wings, también de color, también de origen humilde, se convirtieron en los primeros sudafricanos en apoyar tries para su seleccionado en un Mundial en la victoria 32-12 ante Inglaterra.

Otros jugadores importantes en el triunfo sudafricano fueron el apertura Handré Pollard, autor de 22 puntos con el pie con ocho aciertos (seis penales, dos goles) en diez intentos, el octavo Duane Vermeulen, un verdadero infierno a la hora de recuperar pelotas en el breakdown, y el segunda línea Franco Mostert, una fiera a la hora de tacklear en los 58 minutos que jugó (16 tackles con 100% de efectividad).

El hombre que rompió la maldición

Mapimpi rompió una maldición de 245 minutos. Ese el tiempo que tardó Sudáfrica en apoyar su primer try en una final mundialista: 100 ante Nueva Zelanda en Johannesburgo en 1995 (tiempo extra incluido), 80 ante Inglaterra en París en 2007 y 65 en Yokohama. Allí apareció este portentoso jugador de origen humilde, que llegó grande al seleccionado: debutó en junio de 2018 a los 27 años.

Se trata de un jugador de gran porte (1m87, 90kg) que se caracteriza por su capacidad para terminar las jugadas gracias a su velocidad y potencia. En 14 tests lleva 14 tries con la verde y oro, ninguno tan importante como el de Yokohama. Ante Inglaterra, además, fue una de las grandes figuras de su equipo recuperando pelotas en el juego aéreo, uno de los puntales del sistema de juego de los Springboks. Además, estuvo firme en defensa, que era una las incógnitas que presentaba y una de sus debilidades cuando se hizo conocido jugando en la Vodacom Cup y en la segunda división de la Currie Cup para Border, de manera semiprofesional.

Mazakole Mapimpi quiebra una maldición de 245 minutos y marca el primer try de los Springboks en una final
Mazakole Mapimpi quiebra una maldición de 245 minutos y marca el primer try de los Springboks en una final Crédito: AFP

El camino de Mapimpi al estrellato fue largo y esforzado. Recién en 2017, a los 26 años, se ganó un lugar en una franquicia del Súper Rugby gracias a la expansión a 18 equipos que favoreció el ingreso de Southern Kings. Allí se reveló como un gran definidor, algo que los Jaguares padecieron en carne propia. Se ganó la convocatoria a Sudáfrica A, el pase un equipo de primera línea como Sharks hasta que Rassie Erasmus llegó a los Springboks y no dudó en confiarle la titularidad en el seleccionado mayor. Con seis conquistas, terminó segundo en la tabla de trymen por detrás del galés Josh Adams.

Como varios miembros de este equipo multirracial, Mapimpi es de origen humilde. Nació en Mdatsane, entre East London y King William's Town, en el Cabo Este, reconocido por el alto porcentaje de población de color. De esa provincia eran los Kings, de Port Elizabeth.

También fue Erasmus quien lo convocó a Kolbe por primera vez, en 2018 con 24 años luego de una gran temporada en Francia (Toulouse). Pero tiene características muy distintas a las de Mapimpi, ya que mide 1m72 y pesa 80kg. Se caracteriza por la velocidad y la capacidad de eludir rivales en una baldosa con un cambio de paso devastador, como demostró en el último try ante Inglaterra. Se despide de Japón 2019 con tres conquistas en cuatro partidos.

El festejo de los Springboks tras el try de Mazakole Mapimpi
El festejo de los Springboks tras el try de Mazakole Mapimpi Crédito: Reuters

Además de su try, se destacó con una serie de tackles ante jugadores mucho más grandes que él como el que le asestó a Billy Vunipola. No falló ninguno de sus seis intentos.

Oriundo de Kraapfontein, Western Province, heredó el amor por el rugby de su padre Andrew, un trabajador de clase media que jugó al rugby de clubes en la provincia.La velocidad está en sus genes: es primo de Wayde van Niekerk, medalla dorada en la prueba de 400m llanos en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Cheslin también tiene una medalla olímpica: fue bronce con el seleccionado de seven en Brasil. Esta vez, se quedó con la dorada.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.