Mundial de rugby. Benjamín Urdapilleta: "Estamos tristes, con bronca, pero esto no se terminó"

Con dos penales, Urdapilleta aportó 6 puntos a los Pumas en el segundo tiempo contra Francia.
Con dos penales, Urdapilleta aportó 6 puntos a los Pumas en el segundo tiempo contra Francia. Fuente: AFP
Jorge Búsico
Alejo Miranda
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23 de septiembre de 2019  • 00:01

TOKIO.- Benjamín Urdapilleta tuvo un sábado de sensaciones bien encontradas. Por un lado, concretó su sueño de jugar un Mundial de rugby , transformándose en el integrante de mayor edad (cumplió 33 años el 11 de marzo) de este plantel en debutar en el torneo máximo y anotando también los tantos (dos penales) que sirvieron durante unos segundos para que los Pumas pasasen al frente a 12 minutos del final del encuentro con Francia . Pero por el otro, cargó con la tristeza y la bronca que generaron la derrota y la soga en el cuello con miras a la clasificación para los cuartos de final.

El apertura de Castres, que ingresó a los 16 minutos de la segunda etapa en Tokio, tiene grandes posibilidades de ser titular en el enfrentamiento con Tonga, del próximo sábado en Osaka. "En el primer tiempo fallamos mucho en defensa. Sabíamos que [Damian] Penaud y [Gaël] Fickou tendían a pisar hacia adentro, y sin embargo no logramos detenerlos y así llegaron los dos tries. No fue lo que planeamos y lo que veníamos practicando. En el segundo tiempo sí cumplimos con eso y dimos vuelta el resultado, pero perdimos la pelota rápidamente y otra vez quedamos abajo. Tenemos que ver todo lo que hicimos mal y seguir adelante, porque esto no se terminó. Ahora tenemos que apuntarle a Tonga", señaló el jugador formado en CUBA, que fue citado por Mario Ledesma para el Rugby Championship y el amistoso con Sudáfrica seis años después de su último test match en el seleccionado.

Urdapilleta también guardó otra bronca: "Quería tener una chance más de ganar el partido, pero el penal del final quedó muy lejos y yo sabía que por mis patas cortas no iba a llegar, así que le dije a Boffo [Emiliano Boffelli] que le pegara él, que tiene una patada mucho más larga que la mía", contó. No quiso referirse en extenso al arbitraje -en la mira de Mario Ledesma, Juan Figallo y Tomás Cubelli, principalmente- pero sí opinó que hubo fallos que perjudicaron al equipo.

Benjamín Urdapilleta, el apertura de 33 años que siente profundamente la camiseta nacional: lloró durante una hora y media cuando se enteró de la convocatoria para el Mundial de Japón.
Benjamín Urdapilleta, el apertura de 33 años que siente profundamente la camiseta nacional: lloró durante una hora y media cuando se enteró de la convocatoria para el Mundial de Japón. Fuente: AFP

Con siete años en el rugby francés, en el cual ascendió en Oyonnax y salió campeón y goleador del Top 14 en Castres, Urdapilleta conoce al dedillo a los rivales del debut: "Para ellos también era una final y así venían planteándola desde hacía mucho, como nosotros".

-¿Francia jugó como lo esperabas?

-Yo creo que la llegaba de [Fabien] Galthié lo ayudó mucho. Lo ordenó y le dio una defensa más agresiva, que sale bien arriba.

-Hubo mucho tiempo con este partido en la mente, con el objetivo de ganarlo. Ahora que se perdió, ¿cómo se vuelve a enfocarse en lo que viene?

-Todavía no lo digerimos. Es muy pronto. Pero la mejor manera es cambiar rápidamente y ponernos a pensar en Tonga. Perdimos una gran posibilidad, es cierto, pero esto es largo y el Mundial está muy abierto. No hablar de Inglaterra, sino de Tonga. Ese día tenemos que ganar jugando nuestro mejor rugby.

Urdapilleta formó parte del primer grupo con el que la UAR inició el proceso de alto rendimiento profesional, en 2009. Jugó en el primer equipo de Pampas XV que disputó la Copa Vodacom y luego viajó a Inglaterra para incorporarse a Harlequins, en una época en la cual se desempeñaba más como primer centro. Allí, en los dos años en que estuvo, jugó poco y se lesionó. El despegue internacional se dio cuando lo contrató Oyonnax, que estaba en el ProD2. Ya como apertura brilló, hasta que lo llamó Castres.

Sus actuaciones en Francia convencieron a Ledesma de ponerlo a prueba. El back no tuvo un buen comienzo: se desgarró en un entrenamiento y estuvo ausente en los dos primeros compromisos del Rugby Championship. Entró sobre el final ante Springboks, en Salta, con la goleada en contra ya consumada, y en Pretoria, también frente a los sudafricanos, volvió a ingresar en el segundo tiempo y en un corto lapso convenció a Ledesma, que luego dijo: "No podíamos dejar pasar una cabeza así". Todo un privilegio: apenas tres jugadores por fuera de Jaguares pasaron el corte para la nómina mundialista. "Metí mucha pata, mucha cabeza y sacrificio para lograr esto. Sentía que podía y no tenía la chance de jugar. Eso me hizo ser más fuerte de la cabeza, entrenarme más y poner más ganas. Pero lo veía muy difícil, y eso hace que esté disfrutándolo más que lo normal. Aseguro que voy a dejar todo de mí para poner esta camiseta lo más alto posible", sostuvo, tras aquel tiempo dulce posterior a las amarguras, mucho antes del estreno en Japón 2019.

En su momento, cuando Urdapilleta se enteró de que quedaba entre los 31, lloró una hora y media sin parar. "Fue un momento de mucha tensión. Mucha felicidad, pero también tristeza por los que se quedaban afuera. Por suerte me tocó quedar y cuando me quedé solo en el auto pude explotar de alegría. Cuando pasé la garita de Newman, empecé a gritar y a llorar", recordó Benjamín.

Urdapilleta, antes de ejecutar un penal.
Urdapilleta, antes de ejecutar un penal. Fuente: AFP

Compite por la camiseta 10 con Nicolás Sánchez, un indiscutido titular en los últimos años, y sabe que a esta edad estar aquí es un premio y también una de sus últimas oportunidades. "No sé si este Mundial me llega en mi mejor momento, pero sí en un momento justo porque en el que viene [Francia 2023] voy a estar complicado por mi edad. Llega en el momento perfecto, a los 33 años, con mucha experiencia. Mi rugby fue cambiando bastante. Por ahí al principio era mucho de intuición, de hacer lo que sentía sin importar mucho el sistema, si estaba bien o mal, o si me iban a retar desde afuera los entrenadores. Hoy en día trato de pensar más las cosas, de estar frío en los momentos en que el equipo lo necesita, porque el apertura es el que ordena al equipo. Por ahí no se ve mucho en la cancha porque soy un jugador con carácter, pero dentro de mí trato de estar frío para pensar bien y tomar buenas decisiones para el equipo", se describió.

Pero lo que ocupa la gran mayoría de su mente ahora es lo que pasó y pasará con los Pumas en oriente. Para Urdapilleta, nada está terminado: "Tengo mucha confianza en este equipo. Estamos tristes, con bronca, pero esto no se terminó".

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