Quiénes son los peces gordos que se apoderaron del gran negocio del rugby

Los Pumas, parte del cambio que se viene en el rugby internacional
Los Pumas, parte del cambio que se viene en el rugby internacional Fuente: Archivo
Juan Manuel Trenado
(0)
14 de marzo de 2019  • 22:48

No hay deporte que se haya resistido al profesionalismo durante más tiempo que el rugby. Esa presión cedió en 1995. Pero lo que antes se daba en pasos cortos, ahora se liberó de un solo tranco. Cuando se dijo que esta disciplina cambiará para siempre no se exageró ni en una letra.

Infront Sports, la división de deportes del gigante multinacional chino Wanda Group, acaba de firmar un contrato multibillonario para asociarse con World Rugby. La inyección será de 5000 millones de libras (6600 millones de dólares) por 12 años, para la creación del nuevo modelo de negocios Nations Championship, una liga mundial de rugby de selecciones.

Las conversaciones para reconvetir el calendario mundial no fueron sencillas. Especialmente porque los países del Seis Naciones no estaban dispuestos a someterse a un sistema de ascensos y descensos que pusiera en riesgo su participación en el tradicional certamen europeo y, por ende, sus muy importantes ganancias. Encontrar la solución fue complejo e incluyó a dos de los apellidos más dominantes del negocio del deporte mundial en las últimas décadas: Blatter y Ecclestone.

Blatter es Phillippe, el sobrino de Joseph, quien manejó a gusto y placer el fútbol internacional durante 17 años. Es el CEO y presidente de Wanda e Infront Sports. Está vinculado con la construcción del estadio de Atlético de Madrid y es socio de la FIFA. El suyo es tal vez el nombre que más les duele a los sectores más tradicionalistas del rugby. Si algo enorgulleció a este deporte siempre, eso fue la distancia que supo tomar de los aspectos más negativos del fútbol. La novedad no implica que Philippe trasladará automáticamente a esta disciplina la corrupción que hizo que el FBI terminara con el reinado de Joseph, pero es un símbolo fuerte en medio de un cambio abrupto.

Philippe Blatter, sobrino de Joseph y CEO de Infront Sports, la empresa que invertirá 6600 millones de dólares en el rugby
Philippe Blatter, sobrino de Joseph y CEO de Infront Sports, la empresa que invertirá 6600 millones de dólares en el rugby

¿Como será el nuevo torneo?

La primera división del Nations Championship tendrá dos grupos: Europa (el Seis Naciones, con Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda, Francia e Italia) y Resto del Mundo (el Rugby Championship, con Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia, Argentina, más Fiji y Japón). Jugarán todos entre sí (11 partidos). Los cruces entre los equipos del Seis Naciones y el Rugby Championship aparecerán en su tabla, para definir a los campeones de esos certámenes, además de contar para el torneo mundial. No habrá descensos directos, pero sí repechajes entre el último de cada grupo y los ganadores de la segunda división.

¿Por qué cedieron los europeos?

En primer lugar, se dispuso que los repechajes tengan lugar solo cada dos temporadas, en los años pares. Se puede tomar un ciclo completo para explicarlo: los habrá en 2020 y otros en 2022; no en 2021 (porque el Nations Championship tendrá un partido menos, por la gira de British & Irish Lions) ni en 2023 (por ser año del Mundial). Y desde 2024 se repite el ciclo.

Pero eso no era suficiente. Por ejemplo, si Escocia perdiere el repechaje en 2020, quedará fuera del Seis Naciones durante dos temporadas. Por ese motivo, se buscó una compensación. Y en eso fue clave la aparición de CVC, la empresa que tiene como director principal a Bernie Ecclestone. La compañía se asociará con la marca Six Nations y comprará 30% del negocio por 500 millones de libras (unos 660 millones). Una cifra que calmó a los grandes de Europa. Previamente, había comprado un porcentaje de participación en la Premiership inglesa por 230 millones de libras.

Bernie Ecclestone, el exjefe de la Formula 1, con nuevos negocios en el rugby
Bernie Ecclestone, el exjefe de la Formula 1, con nuevos negocios en el rugby Fuente: AFP

¿Qué cambia para la Argentina?

Mejora notablemente. El ingreso de dinero será muy superior. No está confirmado aún, pero las diez naciones del Tier 1 recibirán entre 14 y 18 millones de libras (quedan excluidos Japón y Fiji). Con ese dinero, la UAR habría podido retener a Nicolás Sánchez, que partió rumbo a Stade Français, y a Pablo Matera, que dejará Jaguares a fin de año para jugar en el mismo club. Además, aumentarán la posibilidades de apoyo a nuevos equipos profesionales en un torneo continental.

También ganan mucho Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica, porque todos, al igual que la Argentina, nutren a las franquicias con contratos desde la unión nacional. Diferente es la situación de los europeos. La separación entre los clubes y los seleccionados hace que se deba negociar por separado todos los contratos.

¿Qué ganará Infront Sports?

La firma tendrá a cargo la distribución de derechos de comercialización en medios de comunicación, patrocinio y operación de eventos y hasta se encargará de las soluciones digitales de esos acontecimientos. Pero se aclara que no tendrá participación en las decisiones deportivas, que estarán a cargo de las uniones nacionales.

Christian Mueller, vicepresidente de Infront Sports, comentó: "Nuestro apoyo permitirá a World Rugby y sus uniones elevar el juego y al mismo tiempo tener seguridad financiera de largo plazo en todos los niveles y regiones. Sabemos lo apasionados que son los fanáticos del rugby y queremos garantizar la accesibilidad a los aficionados de todo el mundo, apoyando la visión de World Rugby de continuar haciendo del juego un deporte para todos. Nuestro interés es aumentar la audiencia para garantizar que sea una propuesta atractiva para ambos y para los patrocinadores".

¿Que dirán los rugbiers?

A principio de año, se conoció la lista de los jugadores que más dinero cobran en el rugby, encabezada por el fullback australiano Israel Folau (1.440.000 dólares). ¿Seguirán aceptando contratos de ese nivel cuando acaban de ingresar 550 millones extras por año al mercado?

Es probable que esto genere nuevas exigencias y una revolución. Vale un ejemplo de un deporte de más poderío económico: cuando la NBA renovó su contrato con la televisión (24.000 millones de dólares por nueve años), el tope salarial de cada franquicia subió de 60 a 90 millones de dólares por temporada. Stephen Curry, de Golden State, cobra actualmente 37,5 millones y llegará a 45,7 en la temporada 2021.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.