Rugby: cómo mantener el físico después de tirar la pretemporada y no atacar la heladera en cuarentena

Ingenio y creatividad para nuevos tiempos: los jugadores de Los Tilos, entrenándose por videoconferencia
Ingenio y creatividad para nuevos tiempos: los jugadores de Los Tilos, entrenándose por videoconferencia
Alejo Miranda
Gonzalo Capozzolo
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27 de marzo de 2020  • 00:01

Máximo Provenzano se levanta temprano, desayuna y se pone a entrenarse. A la tarde, otro turno de ejercicios. El fullback de Alumni cumple en su departamento de Las Cañitas con la planificación que recibió de los preparados físicos. Imposible ir al gimnasio, imposible salir a correr. Cada uno se las arregla como puede y donde puede. Aplicaciones en el celular, videos de YouTube, sesiones de Instagram Live. Todo vale para mantenerse en forma en época de cuarentena .

"Es un tiempo difícil, todo cuesta un poco más. Mi novia [la leona Agustina Albertario] y yo encontramos la forma de organizarnos y de planear estas semanas de cuarentena", cuenta Provenzano, también integrante del seleccionado argentino de seven. "Se puede. Es difícil, por la incertidumbre de no saber qué va a pasar. Es cuestión de ser responsables, de ayudarnos entre nosotros y de ser solidarios. Esa es la palabra que hay que tener como estandarte. Esto de guardarnos y no salir nos cuesta a todos, pero es el camino para que la situación no sea aun peor".

El Top 12 de la URBA se suspendió justo antes de la fecha en que estaba pactado el inicio y su reanudación es tan incierta como el avance del coronavirus . Después de una larga y exigente pretemporada, de cinco meses sin jugar, los rugbiers estaban listos para salir a la cancha. Ahora el desafío es mantener el estado físico todo lo posible, sin un horizonte temporal definido, sin espacio para correr, sin implementos.

"Cuando vuelva el rugby, la pretemporada habrá quedado en el olvido. Aunque el jugador tenga cinta para correr y bicicleta fija y pueda hacer pasadas, el consumo de oxígeno no es el mismo. Todo lo que había hecho va a perderse", explica Ignacio Fernández Madero, preparador físico del SIC.

"Una de las ventajas de hoy es que ya no se hacen trabajos aeróbicos largos, sino que es todo más dinámico. Los trabajos que les pasamos a los jugadores pueden ser hechos en el jardín y el living de su casa. Pero no es lo mismo, y no se va a poder hacer otra pretemporada antes de que vuelva la actividad, porque les quemaría la cabeza. Van a tener que ir encontrando el estado óptimo con el correr de los primeros partidos".

En las redes sociales se replican los videos de jugadores entrenándose en sus casas. Desde Beauden Barrett practicando kicks solo en un parque de Auckland, pasando por Santiago Cordero mirando una serie mientras hace pesas y Tito Díaz Bonilla encestando un drop en un aro de básquetbol, hasta Andrea Panzarini, capitán del SIC, ejercitándose en una colchoneta al lado de su pileta.

"Que se haya suspendido todo a una semana de empezar, después de la pretemporada que habíamos metido, es duro. Sobre todo por la incertidumbre de no saber cuándo arranca. No se puede planificar", lamenta Gonzalo Gutiérrez Taboada, figura de Newman. "Está cada uno en su casa rebuscándosela como puede. Yo vine a lo de mis viejos, que tienen un jardín y estoy haciendo con mi hermano pasadas y algunos ejercicios para mantenerme. En el club nos dieron rutinas para que cada uno, en la medida en que pueda, vaya haciendo algo, para no perder lo que se hizo hasta ahora".

Para Fernández Madero, que también fue varios años preparador físico de los Pumas, la cuestión anímica es fundamental para llevar adelante una correcta preparación física. "En momentos como éste, lo más importante es manejar la cabeza. A cada rato aparecen por redes sociales videos de Messi o Dybala entrenándose... Todos hacen más o menos lo mismo. Pero no hay una receta mágica. El valor diferencial es dado por el aspecto mental", expone.

Para trabajar el costado psicológico, Fernández Madero propone un preentrenamiento complementario que coordina desde su cuenta de Instagram y la del SIC. "Son cosas simples que se puede hacer en familia. Más que una entrada en calor, es una forma de despertar a los jugadores. El mensaje está enfocado en lo emocional, pensado para hacer más llevadera esta situación para todos los aspectos de sus vidas. Por eso le pusimos el hashtag #QuedateEnCasaConActitud".

Luego, los rugbiers se abocan a las rutinas que deben cumplir tres o cuatro veces por semana y que varían según la división y el puesto. Una combinación de entrenamiento tradicional, cross-fit, functional y otras modalidades, adaptadas para que cada uno pueda ejecutarlas en su hogar. "Es un laburo de gimnasio que puede ser reemplazado sin tantos elementos. Un cajón de salto puede ser reemplazado con una silla. Y hay millones de cosas que uno puede hacer sin elementos. Es cuestión de organización. Hay que usar la imaginación", desafía Fernández Madero. "Lo positivo es que ante la adversidad aparece la oportunidad. El hecho de que la mayoría esté trabajando en su casa permite fraccionar los entrenamientos en dos, y, por ejemplo, hacer la parte de fuerza y potencia a la mañana y la parte aeróbica a la tarde. Así se dosifican las cargas y se maximiza el esfuerzo".

Otro aspecto determinante es el "entrenamiento invisible", tan en boga en estos días. Se trata de todo lo que uno hace cuando no está entrenándose. Principalmente consiste en la alimentación y el descanso. Lo siguiente les pasa a todos y en los deportistas no es una excepción: en condición de aislamiento crecen el aburrimiento y la ansiedad y una salida fácil es atacar la heladera.

"Casi todos los jugadores de rugby deben de estar gastando muchas menos calorías que las habituales, no sólo en cantidad de entrenamiento sino también en tipo de entrenamiento. Así que hay que ajustar la alimentación", explica Romina Garavaglia, nutricionista de Jaguares y Pumas hasta el año pasado y que ahora atiende a deportistas de alto rendimiento de manera privada ("70% rugbiers").

"El tema es que hay que ajustarlo con disciplina. No siempre el hambre se acomoda a la necesidad. Muchas veces uno está aburrido o ansioso y come. El ajuste que hay que hacer es comer menos calorías pero respetando horarios y haciendo comidas completas. Que no falten nutrientes para que después el cuerpo pida comidas de menor calidad, cuidar la hidratación y cuidar rutinas de descanso. Es una época como para entrenar la cabeza, para aprender de nutrición, aprender destrezas de cocina, almacenamiento, limpieza. Me mantengo en contacto constante con los pacientes por WhatsApp, e-mail y videconferencia, pero es imposible hacer mediciones. La prioridad es que estén sanos y lo más cercanos posible a su forma óptima. Cuanto más uno se ocupe, más rápida va a ser la vuelta en forma a la competencia".

Mientras todos esperan que la pelota vuelva ser la protagonista, el entrenamiento sigue.

Capacitación online con los mejores maestros

No sólo de entrenamiento físico se nutren los jugadores, sino también de técnica y táctica. En materia de capacitación, la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) y la Unión Argentina de Rugby (UAR) están ofreciendo cursos online que pueden ser aprovechados durante la cuarentena. En la página web de la URBA (www.urba.org.ar) se puede ver una Capacitación de Defensa a cargo de Gonzalo Quesada, el head coach de Jaguares, y Andrés Bordoy, el entrenador de forwards de la franquicia argentina.

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