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Las medidas cautelares, tan presentes en la primera escena del circuito mediático en tiempos recientes, no parecían terreno fértil para inmiscuirse en el rugby doméstico. Pero lo cierto es que desde hace dos fines de semana un grupo de nueve jugadores de un nuevo club están participando del torneo de la URBA gracias a ese recurso judicial elevado ante una suspensión e inhabilitación de su ex club. Ésa es la punta más visible de un duro conflicto que derivó en la fundación del Club Vicentinos Rugby y Hockey, tras escindirse del Club Los Cedros.
Si bien el rugby está históricamente acostumbrado a la creación de nuevos clubes que surgen de pleitos dentro de otro club (desde CASI-SIC hasta el más reciente San Fernando-Delta), este episodio Los Cedros-Vicentinos parece encerrar por ahora una dinámica más complicada y enredada que las habituales dentro del rugby, incomodando incluso a la dirigencia de la URBA, que en su sana intención de no impedir a alguien que juegue al rugby habilitó este año a Vicentinos para que participe del Grupo IV (Los Cedros lo hace en el III) en medio de denuncias y acusaciones cruzadas de ambos clubes.
El conflicto viene de hace un tiempo largo y era tema de conversación en distintas charlas de terceros tiempos. Un buen grupo de los cultores del rugby de Los Cedros no se sentían bien tratados dentro de un club que en su sede de la Ruta 202, en el partido de Malvinas Argentinas, tiene otros deportes como el hockey, el tenis y el fútbol (además le alquila su cancha de golf a CUBA, cuya sede de Villa de Mayo es lindera). Es historia conocida que al rugby le cuesta acomodarse en los clubes polideportivos. Mucho de eso tuvo el episodio San Fernando-Delta.
Desde un sector del rugby se cuestionaba que en Los Cedros (curiosamente su terreno, cedido por la viuda de Atilio Barilari, fue comprado a mediados de la década del 60 por la UAR para construir ahí un estadio de rugby; truncada esa instancia, fue vendido al club que tiene su origen en la comunidad libanesa) no veían con buenos ojos la llegada de gente de San Miguel, la comuna más populosa y cercana al club. Desde la otra posición no sólo se niega ese argumento, sino que se sostiene que lo que se buscaba era dividir al club.
Lo cierto es que esos enfrentamientos internos estallaron y a fines de 2012 un grupo numeroso de jugadores y familias de rugby y de hockey se fueron de Los Cedros y fundaron Vicentinos, cuyo nombre se debe a que para instalarse recibieron en comodato por 10 años un terreno en San Miguel de 12 hectáreas que pertenece a la Orden de los curas jesuitas de San Vicente.
En ese terreno, Vicentinos, cuya acta de fundación fue firmada por 58 ex socios de Los Cedros, agrupa a unos 220 jugadores del plantel superior y de todo el corredor Juvenil (de M15 a M20) y a 180 chicas que esperan ser aceptadas en los torneos de hockey.
En lo que va del campeonato 2014, Vicentinos, que por ahora actúa de local en Matreros, debutó con dos triunfos en el Grupo IV, mientras que Los Cedros sumó una victoria y una derrota en el GIII. Pero en el medio hay una batalla con jugadores suspendidos, inhabilitados, sin sus pases por el reclamo de una deuda (cuantiosa en varios casos), peleas entre gente que fue compañera y amiga y fuertes denuncias de discriminación de un lado y de traición del otro. Un escenario en el que parece que todos van perdiendo.
